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jueves, 3 de noviembre de 2016

NADIE PERECE. TODOS VIVEN

Escribe Paco Mira

NADIE PERECE.
TODOS VIVEN

            En la carrera tenía un profesor de sociología que siempre que teníamos clase, comenzaba la misma con la frase con la que comienzo estas líneas. Siempre la dejaba caer, como coletilla, con la sana intención de pensar de que algún día nos la aprenderíamos de memoria. Y lo consiguió.

         No es fácil abstraerse del significado de la misma. Nacemos para vivir, no como algunos piensan que nacemos para morir, aunque esto sea una consecuencia de la vida misma. Solo muere lo que está vivo. Pero en esa vida, larga o corta, debemos y tenemos la obligación de convivir. Es decir que en la medida en que yo me relaciono con otros, crezco como persona y los demás crecen conmigo. Vivir y convivir suponen dos piezas claves de esta maravillosa realidad llamada vida.

         Y precisamente a esa vida es a lo que nos invita el evangelio y las lecturas de este domingo. La vida ha de estar por encima de las leyes, de las normas… aunque estas nos ayuden a vivir. Los fariseos, nuestros fariseos de hoy en día; los doctores de la ley, nuestros doctores eclesiásticos y no eclesiásticos de hoy en día, temen que las normas no se cumplan, que los sacramentos no se lleven a la práctica con la necesaria ritualidad… y en el fondo lo que estamos haciendo es apagando la propia esencia de la vida, del evangelio y quizás pretendamos poner contra las cuerdas al propio Jesús de Nazaret.

         Pero claro, los primeros que tenemos que creernos lo de la vida somos nosotros mismos. Ahora que vivimos momentos chungos, momentos apremiantes, momentos de escasez en muchos sentidos… quizás también vivamos momentos de desesperanza, momentos de angustia, momentos de desánimo. La vida nos tiene que invitar a la esperanza; la vida nos tiene que invitar a la ilusión, la vida nos tiene que invitar a tener ganas.

Quizás vivamos un momento en que a la fe la metemos en el trastero de nuestra vida, que la arrinconemos en la despensa del olvido y sin embargo Pablo en la carta que le dirige a la comunidad de Tesalónica les dice que el Señor les dará fuerza para anunciar su buena nueva. Tesalónica y el propio Pablo se lo creyeron. Lo malo es que nosotros tengamos duda de que nuestro Dios no es un Dios de vivos sino de muertos.

         Nuestro Dios es un Dios que nos quiere como somos, con nuestras alegrías y nuestras penas, con nuestras vida saludable y nuestro dolor… porque en él se supone que superamos aquello que nos aflige. No caigamos en la tentación del ritualismo, pero tampoco caigamos en la tentación de la intransigencia. No abusemos del poder, sea cual fuere este, porque seguro que en ninguna de estas cosas hay vida, sino que hay muerte. E insisto que el nuestro es un Dios de vivos y no de muertos.

         Da la impresión, por otra lado lógico, que cómo será el más allá, que qué habrá después de dar el paso que hay que dar; un paso que nadie quiere dar al que muchos le tienen miedo, otros respeto.... Pero preocupémonos de solucionar la vida que nos ha tocado. Preocupémonos de responder a los buenos deseos,  a las caricias, a los abrazos, a los besos.... que son los que hacen que la vida, sea VIDA,  por eso todos vivimos más allá de la muerte ya que esta no tiene la última palabra.

         Al mal tiempo buena cara. A tiempo de dificultad, de crisis, de soledad, de desgana…  que se nos note que el mensaje nos ha llegado, nos ha calado, que somos capaces de discernir en tiempos de mucha broza, el verdadero grano que se siembra en tierra buena, el grano que da fruto, el grano que da vida, porque somos testigos de un Dios de vivos y no de muertos.

     Hasta la próxima.

        Paco Mira

viernes, 22 de julio de 2016


EN LA MUERTE DE
PEPE “EL PARIENTE”
Escribe Juan Santana:
LO QUE ME DICTA EL CORAZÓN

Hoy, con el corazón roto por el fallecimiento de mi padre, me gustaría hablar sobre él.

Como hace 16 años que mi madre tampoco está, diré que siempre la echó de menos, diciendo siempre mi padre eso que habrán escuchado muchas veces: ¡Como mi compaña no hay nada! 
Fue un osado marinero, que nunca tuvo horarios para el trabajo, pues lo mismo se levantaba a las dos de la madrugada que se pegaba el día entero en la pesca de la merluza, aparte de trabajar en los hornos y muchas cosas más, siempre con el afán de llevar un dinero a su casa, aunque eso le costara la salud.  

Sufrió mucho con su enfermedad, pero llegó un momento en el que no quiso seguir, dejándonos la tristeza como bandera, pero a la vez y al ser creyente, pienso que ahora estará con los que le precedieron en su partida. 

Yo digo que son días de tristeza en la Tierra, pero de júbilo en el cielo, pues está de nuevo con la que tanto añoró.

Uno de sus grandes sufrimientos fue el tener que verme sin la vista, aunque nunca dí signos de sufrimiento ante él.

Recuerdo que el primer libro de la edición “Memorias de Arinaga” se lo dediqué a él, firmando y entregándoselo en mano.

De todas maneras, digo mi primer libro porque tengo otro para editar, aunque por mucho que busqué, no encontré ninguna empresa privada ni pública que lo financiara, a pesar de mi lucha titánica por dejar un ejemplar en manos de mi padre, como si supiera que no tardaría mucho en suceder lo inevitable, por lo que doy las gracias a los que intentaron ayudarme, pero ya no podré hacer realidad mi sueño.

Por todo ello: ¡descansa en paz, y que sepas “papaíto”, que siempre y mientras Dios me de vida te llevaré en mi corazón!  

¡HASTA SIEMPRE, MARINERO!

De Juan Santana Méndez a su padre: José Santana Trujillo


Pepe el Pariente 

viernes, 27 de marzo de 2015

jueves, 17 de octubre de 2013

DIARIO DE SORAYA: "TE QUIERO"

Jueves 17 de octubre. La muerte y el “Te quiero”

DIARIO DE SORAYA 
Hoy he vivido la muerte de varias personas con las que he tenido mucha  relación. O con ellos o sus familiares.  Y la muerte cuando toca de cerca te revuelve por dentro. Así estoy hoy.  Y siempre piensa uno, como ahora yo he pensado:
-Tenía que haberle dicho alguna cosa más estos días, tenía que haberla visitado más, tenía que haberle manifestado mi aprecio… Pero aquí me surgen dudas. Ahora está muy de moda decir que debemos decir mucho a la gente lo que la queremos. No me parece mal, aunque yo no soy muy dada a eso. Tal vez por timidez o por educación. Pero al mismo tiempo pienso que lo importante no es decir “Te quiero”. Lo importante es QUERER. Las palabras pueden ser buenas en determinados momentos, pero lo que realmente vale son los hechos. Hay gente que te dice “te quiero” y quedan muy bien, aunque no haya compartido momentos importantes de tu vida, aunque no te hayan disculpado cuando te equivocaste… Pero te dicen te quiero. Yo lo que deseo  es querer a mi gente. Y a estas personas amigas que han fallecido o a sus familiares nunca les dije “Te quiero”. Pero creo que no hacía falta decírselo. Tampoco ellos me lo dijeron nunca a mí, ni necesité que me lo dijeran. Siempre les sentí a mi lado, cercanos, comprensivos, tolerantes. Eso es lo que  me importa. Me dijeron que me querían sin palabras solamente con hechos. En mi diario quiero recordar con cariño a I, a JJ, a J.M.G. Les llevo en el corazón. Pido a Dios por ellos. 

viernes, 16 de agosto de 2013

¿HABRÁ VIDA DESPUÉS?

VIDA DESPUÉS.... DEL PARTO


DESPERTANDO


En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...

sábado, 3 de noviembre de 2012

CARTA AL VIENTO. KATIA, CRISTINA, ROCÍO Y BELÉN

Carta al viento
KATIA, CRISTINA, ROCÍO Y BELÉN




Cristina, Katia, Rocío y Belén son las cuatro jóvenes trágicamente fallecidas durante la fiesta celebrada en Madrid Arena justo el día en el que muchísimas familias habían decidido visitar el cementerio para recordar a sus seres queridos difuntos. Con apenas 18 o 17 años estas muchachas pusieron fin a una vida que se presentaba llena de proyectos ilusionados. Y llenaron de dolor a la muchísima gente que las quería.


Más cerca de nosotros, ocurren también otras tragedias como la de los jóvenes senderistas que hace también pocos días perdieron la vida en la zona de Tamadaba. Y cada uno vive su propia tragedia con muertes cercanas en la familia o en el círculo de amigos. Cuando ocurre eso, la memoria empieza a trabajar intensamente y se agolpan los buenos recuerdos que te hacen exclamar con emoción:


-Qué buena persona era.


Pero enseguida aparece el aguafiestas de turno que irónicamente dice:


-Qué falsos somos. Claro, una vez que se ha muerto, todo el mundo es bueno.


No, no es cierto, amigo aguafiestas. Lo que sí es cierto es que, la mayoría de la gente, sí que es buena. Pero sólo nos damos cuenta de esa verdad cuando ya no están con nosotros. Porque, cuando andamos por el mismo camino de la vida hacemos problemas de las cosas más pequeñas. Y hay familias y amigos que se enfrentan durante toda una vida por las cosas más tontas y ridículas y sin importancia. Sólo cuando esa persona falta, entonces caen en la cuenta de que su bondad era infinitamente mayor que sus defectos o su malicia.


Por cuestiones de mi trabajo y mi vocación he tenido que escuchar muchísimas veces la tristeza de algunos porque no supieron manifestar su cariño o su perdón o su admiración por la persona fallecida. Sólo cuando dejó de vivir, cayó en la cuenta de lo buena persona que era.


No, no somos falsos cuando hablamos del amigo fallecido y decimos en voz alta lo bueno que era. Lo cierto más bien es que no fuimos justos cuando, estando con vida, no supimos valorar sus virtudes o tuvimos más en cuenta sus defectos.


Al saber de la muerte de estas cuatro jóvenes en Madrid he querido saber qué opinaban de ellas sus amigos.


_ Cristina era una chica muy despierta y cariñosa, siempre dispuesta a ayudar a sus amigos, recordaba entre sollozos su amiga Miranda con la que había coincidido en catequesis.


Rocío, decía emocionada su amiga Laura, obtuvo muy buena nota en Selectividad y estudiaba en la Universidad. “Era muy buena estudiante y muy responsable”.


Katia era muy sociable y divertida, cuenta un amigo. Valoraba la amistad y tenía una gran actitud de servicio. De hecho iba a empezar como voluntaria en Protección Civil.


Belén tiene un hermano sacerdote que, todavía en el hospital, celebró una misa por ella y le impartió el sacramento de la unción de enfermos. Borja dice de su hermana que era una niña de fe, simpática, servicial, sonriente, atenta lo que necesitaban las personas de su alrededor.


Pero no todo el mundo espera a la muerte para hablar bien de alguien o agradecer sus gestos. Begoña, una chica de 20 años, también estaba en el recinto de Madrid Arena. Begoña fue aplastada por la muchedumbre y empezó a sentir que no podía respirar. Afortunadamente para ella, acudió en su ayuda "un chico alto, delgado, moreno, con camiseta gris y sangre en una mano". Después de intentar tranquilizarla, la cogió por debajo de los hombros y haciendo fuerza con su cuerpo, abrió el hueco suficiente para que pudiera respirar. Begoña intentó más tarde localizar al chico para darle las gracias, pero su 'ángel de la guarda' había desaparecido. Su madre, que quiere encontrar al “ángel de la guarda” de su hija y agradecerle personalmente su acción, comentó a un diario: "Estoy impresionada de que gente joven se dedique desinteresadamente a salvar a los demás; pensando que hay jóvenes así, España tiene futuro".


Y uno se impresiona cuando conoce estos hechos. Y se da cuenta de la buena gente que hay alrededor. Dan ganas de decir a todos en vida lo buenos que son. Pero si alguna vez, sea por lo que sea, uno se ha callado las cosas buenas de los amigos, que por lo menos pueda expresarlo después de muerto, sin que ningún aguafiestas lo tenga a mal:


-Qué buenas personas eran Pepe, Rogelio, Manuel, Lolita. Y qué buenas personas eran Belén, Rocío, Cristina, Katia….



www.parroquiasdearinaga.com





domingo, 15 de abril de 2012

MURIÓ EL COMPAÑERO SACERDOTE PEDRO MONZÓN SUÁREZ

Este sábado murió Pedro Monzón Suárez, un amigo sacerdote que deja mucha huella entre nosotros los compañeros y en todos los lugares por donde ha pasado. Un hombre sencillo, entregado, paciente, trabajador. Entre las tareas pastorales que recuerdo de él están: Párroco en la Montaña y San Isidro (Gáldar), Párroco en San Bartolomé (Lanzarote), Formador del Seminario y responsable de Jóvenes en la Diócesis.
Pablo Prieto que este mismo sábado marchaba a Nicaragua como misionero escribió unas líneas recordándole y que ahora transcribo:
Hace un rato el servicio de mensajería de la Diócesis comunicaba el último y definitivo viaje hacia nuestro Papaíto bueno de los cielos, de nuestro amigo y hermano Pedro Monzón. Pedro. Nuestro don Pedro.
“¡Qué no me digas de usted, Pablo!”
“Vale, Pedrillo…”.
“Juuuurmmmm”, quedaría refunfuñando.
Siento que con él se muere mucho de nuestra querida familia diocesana y de su presbiterio entregado. Para mí es una de las grandes referencias, que mucho se cabrearía si lo dijera delante de él. Humilde hasta la médula, pero grande, Pedro, muy grande. Tengo la satisfacción de haberme ganado su reproche irónico diciéndoselo en un programa de Radio Gáldar al que él me llevó para que me entrevistaran cuando volví de Mozambique hace dos veranos.
Y, aunque la esperanza en el Jesús humano y encarnado en el que él nos formó en nuestro seminario, me asegura que su vida no ha desaparecido sino que se está transformando en más luz, no puedo contener las lágrimas al escribir que él marcó, no sólo nuestra generación de curas, sino toda una generación de jóvenes y animador@s de jóvenes que hoy ya no lo somos tanto, pero que si seguimos aquí es porque hubo hombres como él que nunca perdieron las referencias del evangelio y nos ayudaron a vivirlo así.
El cielo tendrá alguien más que toque el yobel de la fiesta y que cantará verdades en forma de punto cubano, pero a nosotr@s se nos ha ido un padre y un hermano, que nunca perdió el norte de la solidaridad y la comunidad, aunque volvamos a encontrarlo.
¡Padre, ayúdanos a ser buenos pastores como tu hijo Pedro Monzón!

domingo, 29 de enero de 2012

DIARIO DE UN CURA:La fiesta, la muerte y la alegría

DIARIO DE UN CURA:
La fiesta, la muerte y la alegría

A veces dejo de escribir en el diario porque el tiempo no me da para más. Otras veces porque se deja uno llevar de la comodidad. Y otras porque duda si lo que va a contar es bueno, es conveniente, es necesario… Bueno, pues no sé cuáles de todos estos motivos han sido los causantes de que el Diario haya estado tantos días en blanco.
Esta mañana estuve en la fiesta de Tamaraceite y me acompañó Verónica. Disfruté y mucho. Por la fiesta un poco y por toda la gente a la que pude ver y saludar, mucho más. Cristóbal el cura me invitó a presidir la eucaristía y lo hice aunque hubiera preferido simplemente concelebrar. Allí estaba el coro, bastante gente de los bloques y de los otros lugares de la parroquia. Aprovechando que llovía al salir la procesión me fui a ver la radio. ¿Cómo iba a marcharme sin pasar por radio Tamaraceite? Allí estaba trabajando en ese momento Raúl Arencibia, el de Tenderete. Un ratillo más en la plaza, más saludos, buen momento y de nuevo para mi parroquia ya que esta tarde tenía misa en Temisas.
Cosa curiosa que durante la fiesta- parece contradictorio- en diferentes momentos, me acordara del libro de Pepe Alonso que en estos días estoy leyendo: “Desde el borde de tu existencia”. Pepe y sus amigos cuentan la experiencia vivida por la enfermedad de Pepe, que estuvo tan al borde de la muerte. Y dice cosas que a mí me gustan, me hacen pensar y mirar con optimismo el futuro: “Una vida vivida con intensidad y coherencia acepta el momento del fin y está preparado para ello” porque, dice Carlos Cabrera, “aprender a morir es aprender a vivir”.
No me parece mal que, hasta en días de fiesta como hoy, a uno le vengan a la mente pensamientos sobre la propia muerte y el dolor. No es que sea algo agradable, pero está bien ser consciente de esta realidad que alguna vez tocará a la puerta. Me preguntaba hoy una chica: ¿Te cae mal esa persona a la que saludaste? Le dije claramente que no y le dije más. Creo que mal, mal no me cae nadie. La peor muerte no es la física sino cuando muere el amor o la amistad o la ilusión o la alegría. Cuando guardas odio o te dejas llevar sólo de antipatías o simpatías. Es a la única muerte que le temo.
Por la tarde me fui a la eucaristía en Temisas con Carmen y Adela. Los pensamientos sobre estas realidades continuó en medio de las continuas bromas y risas. Como debe ser, creo yo. Carmen me trajo una sabrosa tarta de turrón (mi golosina preferida) para celebrar el aniversario de mi ordenación sacerdotal. Recordamos a amigos comunes de Vecindario, Carrizal y Cruce de Arinaga. Y así se fue el día. Un día en el que me ha sido fácil compaginar pensamientos de fiesta, de dolor, de muerte sin perder la alegría sino todo lo contrario.
Aquí van algunas fotos de la fiesta de Tamaraceite esta mañana. Un reencuentro amistoso con mis antiguos parroquianos.  

martes, 6 de diciembre de 2011

Diario de un cura. PEPE LÓPEZ, UN BUEN AMIGO QUE QUISO DECIR ADIÓS: Gracias por confiar en nosotros

Diario de un cura
PEPE, GRACIAS POR CONFIAR EN NOSOTROS
Lo conocí a los pocos días de llegar como cura a este municipio. Pepe vino a presentarse y a decirme que podía contar con él para lo que necesitase. Me pareció un hombre correcto, sencillo, noble. Esa fue mi primera impresión. Pero más tarde me di cuenta que me había equivocado, que era mucho más. Pepe era supernoble, super sencillo, supercorrecto. Poco a poco lo fui considerando "de la familia". de esa familia que formamos la comunidad cristiana que nos vemos, hablamos de todo, nos conocemos y nos queremos. Pepe y yo pasamos a considerarnos amigos. De vez en cuando él necesitaba contarme cosas, desahogarse o celebrar con una sonrisa o unas risas nacidas muy adentro, que había vencido algún obstáculo en su dura vida llena de dificultades. No sé cuando cumplía años, pero cada 6 de julio me decía que había que celebrar su nacimiento por  no sé cuántos años sin tomar alcohol.  Le fue muy dura la vida a Pepe y me consta que hacía esfuerzos tremendos para luchar contra la depresión o el aburrimiento. Yo le decía siempre.
-Pepe, alégrate, porque la gente del pueblo y de la parroquia te quiere, te queremos.
Y se lo decía de verdad y él lo sabía. Los vecinos le tenían un especial cariño y se lo demostraban invitándolo a comer, ayudándolo a costearse el viaje a Santiago cuando fuimos un grupo de la parroquia  y de Tamaraceite y, sobre todo, animándolo siempre.
   Y él correspondía con un espíritu de servicialidad. Este pasado domingo lo recordé en la misa  al leer el evangelio (segundo domingo de adviento): Preparen el camino al Señor, limpien sus senderos. Recuerdo a Pepe, en aquella primera caminata, adelantándose a Dieguito, un hombre mayor, para quitar las piedras que le dificultaban caminar sin tropiezos. 
 Y cuando le pedía que me ayudara,  y fueron muchas veces, siempre aceptaba a la primera:
-Pepe, ¿puedes darle un paseo por la isla a este compañero sacerdote ? (A Francisco el cura chino o a Luis el misionero de África que vino con motivo del Domund hace unos meses)
-Pepe, ¿puedes llevar a Antonio al centro de desintoxicación de Tamaraceite?
Pepe, ¿puedes traerme la comida del Colegio de Agüimes?
 Pepe, ¿puedes repartir "El Puente" o los carteles del viaje a Roma?
Y Pepe siempre decía que sí. 
Es más, cuando hacía lo que le  había pedido, siempre me enviaba un sms al móvil en estos o parecidos términos:
-Gracias, Jesús, por confiar en mí.
O sea que, encima, era él quien me daba las gracias.
Lo encontraba rezando en silencio casi cada día en la iglesia. Hasta esta misma mañana. Lo veía en la misa de los sábados  y muchos otros  días leyendo de una forma pausada, serena , sentida. 
Y en las caminatas a las que creo que nunca faltó, echando una mano a Hilario el guía, quedándose atrás, el último, para que nadie se perdiera. Y, desde hace unos meses, hasta el martes pasado, reuniéndose con los adultos que se preparan para la confirmación. Participando siempre con seriedad, con atención, con respeto. 
Hasta hace unos meses combatía sus problemas mentales de los que él era consciente, haciendo dibujos que regalaba a los amigos. Muchos de sus dibujos, llenos de pensamientos profundos, de frases que invitaban a la paz, a la alegría o al compartir, están expuestos desde hace un año en el salón parroquial. Porque sirven de ejemplo de esfuerzo y de lucha, porque Pepe fue un luchador.  
  Pepe era de esta casa, de esta familia, de esta comunidad. Lo sigue siendo. Fue muy bueno y era también muy débil aunque luchaba contra este tal vez su único defecto visible. Hoy le venció la debilidad. Y hoy, Pepe, tengo que decirte antes de irme a dormir, que entras en el calendario de los Inolvidables de la Parroquia, de las personas que tenemos que recordar siempre con un cariño inmenso, de las personas más buenas que he conocido, de  las que emocionan con sólo recordar. Creo que estás con Dios. Me da confianza saber que desde el cielo nos echas una mano. Disculpa, Pepe, si no supimos darte el ánimo y la ilusión que necesitabas. Pienso que en adelante aqui vamos a ser más buenos porque tú, cerca de Padre Dios, vas  a hacer algo por esta gente a la que tanto quieres, la que tanto te sigue queriendo. Te voy a copiar, Pepe:
-Gracias por confiar en nosotros.  

viernes, 4 de noviembre de 2011

LA MUERTE Y EL AJEDREZ (Una reflexión para este domingo)

LA MUERTE Y EL AJEDREZ
(Una reflexión para este domingo)

La familia de Daniel  dormía, mientras él reflexionaba sobre muchas cosas, tantas, que perdió la noción del tiempo.

Eran las tres de la mañana, llevó su taza vacía al lavaplatos, y abrió la nevera para prepararse algo de comer.

Cuando cerró la puerta, vio junto a él a una figura muy conocida, pero nada apreciada
…¡¡era la muerte!!

La espectral imagen le arrebató el sueño en un instante, lo miró fijamente y le dijo con voz tenue…
     -¿Sabes a qué he venido?

El asintió con la cabeza y dijo:
     -Sí, lo sé, ya es mi hora..

Confundida, la muerte preguntó a su víctima:
     -¿No vas a llorar? ¡Todos lo hacen! se arrodillan, suplican, juran que serán mejores, ruegan por otra oportunidad; mientras que tú, aceptas mi llegada con resignación.
Temeroso aun y con un nudo en la garganta, Daniel respondió:
     - ¿De qué serviría? Nunca me darás otra oportunidad, tú solo haces tu trabajo.

     -Tienes razón, yo solo hago mi trabajo.
-¿Puedo despedirme de mi familia? preguntó Daniel con la ligera esperanza de recibir un sí.
     -Tú has dicho que solo hago mi trabajo, yo no decido la hora ni el lugar, mucho menos los detalles. Lo siento…Poca gente piensa en su familia mientras está en vida pero al llegar este momento, todos piden lo mismo.

     -No lo entiendes, dijo Daniel con tono de reproche, yo perdí a mi padre cuando tenía 15 años, y mi sufrimiento fue grande… pero mi hija menor tiene tan solo 4, déjame decirle que la amo.
    -Tuviste 4 años para decírselo, tuviste muchos días libres, muchos cumpleaños, fiestas, y otros momentos en que pudiste decirle a tu hija que la amas … pero ¿Por qué solo has pensado en tu hija?
     - Mi hijo mayor no me creería, y mi esposa, bueno … a ella no creo que le interese si la amo o no. Nos hemos distanciado mucho. Pero mi niña,… no hay día que entre por la puerta y no esté ahí para recibirme con un beso.
     -Deja de hablar, respondió la Muerte.  Se hace tarde.  Pero … está bien ¿sabes? este momento hace que mucha gente tome conciencia de cómo ha vivido. Lástima que lo hagan demasiado tarde.

     Ambos salieron de la casa, un extraño tren aguardaba en la calle y lo abordaron. Entonces la Muerte le hace una propuesta a Daniel:
     - No creas que todo  es aburrido en el estado de muerte. No puedo decirte lo que pasará al llegar, pero te propongo que juguemos una partida de Ajedrez “para matar el tiempo”.
     Con sonrisa, y una lágrima Daniel le dijo: ¡que curioso! creí que no tenías sentido del humor…
     El juego se inició. Daniel no se calmaba aunque comenzó ganando, consiguió un alfil y un caballo. Pero era obvio que eso no lo alegraba.

    La Muerte le preguntó
-¿A qué te dedicabas en vida?
     -Soy … es decir, era, un simple empleado en una fábrica de calzado.
- ¿Obrero? 
    
-No, trabajaba en la administración.
     -Ah … Supongo que te encargabas de ver si faltaba algún producto o dinero.
     -Sí, en parte así era.
     -Hay algo que no entiendo …

     -¿Qué es lo que no entiendes?

     -¿Por qué ustedes teniendo tantas cosas buenas por hacer, se encierran en el trabajo, se olvidan de los sentimientos, no les importan los demás, se vuelven egoístas y violentos, pero cuando los visito yo, demuestran ternura, humildad, tristeza, miedo, e incluso lloran? ¿Por qué esperan a que llegue yo, si ya nada podrán hacer?

     -
No lo sé respondió Daniel…

     -En cambio, yo soy un simple “peón”, haciendo lo que debo hacer y nada más. Mientras ustedes son dueños de su propia vida, capaces de decidir qué harán con ella ¿y para qué? Su decisión más común es desperdiciarla viviendo sin manifestar cariño y amor…

   
 -Te creí más cruel, comentó Daniel.

     -¡Nada es lo que parece!
     El silencio reinó por unos instantes mientras Daniel ponía en jaque a la muerte.
    
-Dime … ¿qué pensabas cuando te casaste?
     -Pensaba en ser feliz, en formar una linda familia, en formar parte de la alta sociedad.
     -¿Y lo lograste?
     -Es una broma ¿verdad? Me encontraste solo en la cocina, durante la madrugada, y te pedí despedirme de mi hija. Es obvio que no lo hice. Si hubiese mostrado más amor a mi familia, la solicitud de despedirme no hubiera sido necesaria.

Ya las lágrimas se habían secado del rostro de Daniel y de pronto exclamó suavemente
     -¡Jaque Mate!

La muerte sonrió y dijo:
     - ¡Felicidades!

Daniel suspiró y respondió:
     -Es una pena que no sirva de nada. No me importaba ganar, de todos modos ya estoy aquí … Un simple juego de ajedrez no aleja mi mente de mi familia, mis hijos, mi esposa...
   Las lágrimas brotaron de nuevo en el rostro de Daniel y se lo cubrió con ambas manos. Mientras él sollozaba, la Muerte exclamó: 
     -¡ Ya llegamos!
     Daniel intentó calmarse, pero al abrir los ojos estaba de nuevo en su viejo sillón.
     Eran las 6:45 de la mañana, y en lugar de gritar ¡ESTOY VIVO! Como lo haría cualquier otro, salió al patio y dijo con voz tenue:
-       GRACIAS, DIOS MÍO …

Luego, entró a la habitación de su hija y la besó, a la de su esposa e hizo lo mismo.

Entró al cuarto donde dormía su hijo mayor, le hizo cosquillas en los pies, y le dijo:
     - Hijo, despierta ¡es domingo!
     .-¿papá, me despiertas para decirme que es domingo?      -No hijito, no he dormido, les he despertado para decirles que los quiero !!

 - Vale, papá, ven, échate un rato a mi lado.

Y luego de años, ambos se durmieron  abrazados …

No juguemos ese ajedrez, no esperemos a que sea demasiado tarde para dar amor, para decir lo que sentimos y sobre todo para dar nuestra vida a Dios.

NO ESPERES A QUE SEA DEMASIADO TARDE

viernes, 9 de julio de 2010

PEQUEÑAS COSAS DEL DÍA A DÍA DE UNA PARROQUIA Y DE UN CURA

 PEQUEÑAS COSAS DE CADA DÍA    
Hace unos cuantos días que no me pasaba por aquí. Y a veces hasta tengo sensación de culpabilidad si paso mucho tiempo sin dejar huella en el blog. Y no porque no haya cosas que decir y contar sino porque no encuentra uno un hueco para sentarse delante del ordenador tranquilamente. Lo que me está pasando esta semana es que han sido muchas las interesantes pequeñas cosas de cada día, las visitas amigas, los momentos agradables para compartir con otras personas de la parroquia y de otros lugares. Y cuando llega la noche no está uno para mucho ordenador, por más que uno haya disfrutado de las ocurrencias de Margarita o de Juan Ruiz. Por cierto que anoche, ya cerca de la una, volvió a llamar la funeraria para un entierro de una chica joven que será incinerada esta noche. ¡Con sólo 32 años! Mi primera oración de esta mañana, por ella y por lor los enfermos de la parroquia, algunos también muy jóvenes.
     Ayer tarde  estuvieron por aquí Yolanda y Miguel, dos jóvenes amigos con los que viví experiencias inolvidables en Guatemala. Hay cosas que uno, al menos yo, necesita escribir para no olvidar;  pero la dureza de  lo vivido con Miguel camino de las aldeas y en las aldeas indígenas  no necesita uno escribirlo. Es imborrable en la memoria. Anoche, lógicamente, lo volvimos a resucitar, ahora entre risas, en la agradable tertulia que se alargó hasta bastante tarde. También tuve la sorpresa de la visita de Tirso, cura de Palencia, con otros dos compañeros de allá que están de visita por nuestra Isla. Con Tirso siempre tuve una excelente relación desde que nos conocimos estudiando en Madrid. Y que me llamara así, de sorpresa, fue una buena alegría.
     Y esta noche, el Consejo pastoral Parroquial. Nuestro primer Consejo que va a ser muy muy breve ya que después será el funeral por la joven fallecida y más tarde, en Espinales, la cena con todos los agentes de pastoral de Arinaga y Cruce de Arinaga. Creo que está la gente animada, participaremos  unos cuarenta. Y después, para acabar, nos iremos al Goro (también antiguo "feudo parroquial" mío cuando estuve por Ojos de Garza). Allí hay esta noche fiesta y compartiremos algo de la música. Es la despedida del curso pastoral.
   Durante la semana ha habido más cosas, claro: El encuentro con los compañeros Vicente Santana y Sergio y la defensa del lenguaje canario en la liturgia. Y el rato con Paco González y Berriel la noche que España se coló en la Semifinal del Mundial de Fútbol. Un gol  en compañía de amigos es más gol. Y el martes, con Aday "el seminarista", Almarca y Mónica. Además, anda por aquí Montse, que hoy se presenta al examen de las oposiciones. Y anda por aquí Omaira que está echando una mano en algunas tareas de la parroquia o mías a las que no llego. La presencia de Montse y de Omaira dan una aire de alegría y buen humor a la casa parroquial. Sabe a familia entrar en en la casa. Y hasta el café resulta más agradable.
   ... Y así se va acabando la semana, a sólo unos días   ya de hacer el Camino de Santiago. 
Bueno, y como es por la mañana, ya llegó O, están a punto de venir a tomar el café Pepe y Dámaso, tengo muchas cosas pendientes que hacer, y ya me quité la sensación de culpabilidad por no escribir en el blog... pues se cierra el capítulo de hoy. Mañana, seguramente, habrá más. Espero sea un dia muy feliz para todos. También para tí, Cefe que estás en el Hospital y para tí, Mario, que estás en Venezuela y para todos.Que las pequeñas cosas de este día nos haga estar más unidos y más alegres.

lunes, 21 de junio de 2010

DIARIO DE UN CURA. 21 Junio 2010

DIARIO DE UN CURA. Acaba la primavera.

     Que hoy acabe la primavera no significa nada. Hay otras Primaveras. El sábado, en la caminata que hicimos por los alrededores de Santa Lucía, me propuse ir descubriendo, además de los paisajes, el "paisanaje" que formábamos los caminantes. Mentalmente fui poniendo títulos. Si ahora los digo, no creo que sea muy  difícil identificar a cada uno de ellos. Entre los títulos de los paisajes están: "Contraluz", "Subiendo al cielo", "de la oscuridad a la luz", "Verde sobre verde".... Y entre los títulos pensados para algunas personas: "El detallista" o "el solidario" para los que ayudaban a los otros  en los momentos de camino difícil. "El protestón" , "El/la amable", "el animador", "el desanimador", "el/la alegre",... y muchos más. Alguna vez podría ser bueno compartir en grupo todo lo que se aprende en un día de caminata. Por una vez puedo decir que acabé cansado de la caminata. Supongo que el sol nos dio muy  fuerte en el último tramo. Eso fue una buena prueba para medir nuestra capacidad de aguante, de sacrificio, de altruísmo y de alegría. La gran mayoría lo aprobó con creces.
     Pero a mí el sábado me pesaba algo más que el sol. El día antes había muerto el buen compañero Ángel Rodríguez, párroco de Las Torres, con sólo 41 años. La noche anterior estuve en el tanatorio acompañando a  la familia, rezando por él y dándole el último adiós. Pero estuve siempre con la duda de  si abandonar la caminata y estar en la misa que se celebraba a las 3 de la tarde antes de trasladar su cuerpo a Lanzarote. Muchas veces me pasa eso, no saber qué es lo más conveniente. Al final hay que optar por un camino. No me arrepientpo de haber estado en la caminata ya que también había un compromiso con las casi 60 personas que nos habíamos apuntado.
     A ángel lo recordé en voz alta en todos los momentos del sábado y domingo. En la guagua, en cada una de las misas, con quienes me tocó caminar algún tramo,  con las buenas amigas de Tamaraceite que me visitaron el sábado. Y también ayer que almorcé con Mari Carmen, Tina, Félix y Paco  con los hijos de los dos matrimonios. Por cierto que leí una redacción que hizo una de ellas,  Patricia (4º de la ESO) y que obtuvo el primer premio en un concurso del Gobierno Canario. Me hubiera gustado ponerla aquí, pero la ganadora no me la ha enviado como prometió... Habrá que seguir esperando. Los días van más aprisa que lo que uno quisiera. Hoy Paco Martel, cura amigo, cumple los 70 añitos. Almorzaré con él. Y mañana tenía previsto ir a Fuerteventura y al final no puede ser. Los curas de allí tienen retiro con el Obispo y no podría ver a ninguno de ellos como había pensado.
   La Asamblea del otro día en la parroquia me resultó muy agradable. Estábamos unas 80 personas y dimos el primer paso para formar el Consejo Pastoral. Se creó un magnífico ambiente y me parece que las dos parroquiaas están dispuestas a caminar de la mano. En esta semana me quiero buscar una tarde de reflexión para, con las sugerencias y votos de los agentes de pastoral, poner en Marcha el Consejo y otras actividades.
   Y aunque ya el ambiente "huele" a vacaciones, hasta final de julio hay que estar en el tajo. No quiero acabar la página de hoy sin dejar constancia de tres cosillas aparentemente insignificantes pero que no me gustaría quedaran en la cuneta:
-Liliana, de Guatemala, volvió a llamarme. Debo llamarla porque sé que cuando ella llama es que tiene algún problema en el que a lo mejor puedo ayudar.
-MCP  me invita a desayunar. Con todas las cosas que tendríamos que hablar, me parece poco un desayuno. Habrá que buscar algún otro rato.
- Lo de la misa del domingo sigue rondando por mi cabeza (¿o será por mi corazón?) : ¿Quién es Jesús para mí, qué significa en mi vida? Espero seguirle respondiendo...¡mejor!


  

martes, 18 de mayo de 2010

CUANDO YO ME VAYA...

Cuando yo me vaya
(M. Carmen Martín me envió este poema que no conocía. Me gustó y lo comparto gustosamente con todos ustedes. Su autor es el argentino Carlos Boaglio. Yo también diría lo mismo cuando yo me vaya...) 

Cuando yo me vaya, no quiero que llores,
quédate en silencio, sin decir palabras,
y vive recuerdos, reconforta el alma.

Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,
por algo me duermo; por algo me he ido.

Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada,
y casi en el aire, con paso muy fino,
búscame en mi casa,
búscame en mis libros,
búscame en mis cartas,
y entre los papeles que he escrito apurado.

Ponte mis camisas, mi suéter, mi saco
y puedes usar todos mis zapatos.

Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama,
y cuando haga frío, ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate
y beberte el vino que dejé guardado.
Escucha ese tema que a mí me gustaba,
usa mi perfume y riega mis plantas.

Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima,
corre hacia el espacio, libera tu alma,
palpa la poesía, la música, el canto
y deja que el viento juegue con tu cara.
Besa bien la tierra, toma toda el agua
y aprende el idioma vivo de los pájaros.


Si me extrañas mucho, disimula el acto,
búscame en los niños, el café, la radio
y en el sitio ése donde me ocultaba.

No pronuncies nunca la palabra muerte.
A veces es más triste vivir olvidado
que morir mil veces y ser recordado.

Cuando yo me duerma,
no me lleves flores a una tumba amarga,
grita con la fuerza de toda tu entraña
que el mundo está vivo y sigue su marcha.

La llama encendida no se va a apagar
por el simple hecho de que no esté más.

Los hombres que “viven” no se mueren nunca,
se duermen de a ratos, de a ratos pequeños,
y el sueño infinito es sólo una excusa.

Cuando yo me vaya, extiende tu mano,
y estarás conmigo sellada en contacto,
y aunque no me veas,
y aunque no me palpes,
sabrás que por siempre estaré a tu lado.

Entonces, un día, sonriente y vibrante,
sabrás que volví para no marcharme. 

De el libro "En voz baja"
www.carlosboaglio.com.ar

viernes, 26 de marzo de 2010

DOS MENSAJES QUE EMOCIONAN

Cada día, en el blog encontramos alguna sorpresa gratificante. Esta noche, al llegar de la Celebración de la Penitencia en Ingenio, he encontrado dos emotivos comentarios. Uno, de la esposa de Roberto, fallecido el pasado lunes. Y otro de una lectora que no se identifica, pero que deja su comentario a la poesía de Saray. Dos comentarios muy diferentes, pero uno y otro llenos de ternura y afecto. Por eso no me resisto a publicarlos un poquito más destacados.  Seguro que nos ayudarán a ver la vida de otro modo, y a unirnos en los sentimientos que estas personas han querido compartir con nosotros:

MENSAJE DE CAROLINA, ESPOSA DE ROBERTO
 Gracias Suso yo no tenía el placer de conocerte, pero me hubiera gustado conocerte en otra situación de mi vida, pero Dios lo quiso así y Rober también lo decidió así, sin preguntarlo a nadie, sino él solo. Cariño desde ahí arriba cuídame y llévame por el buen camino que tu serás mi ángel de la guarda y mi camino me lo llenarás de luz y alegría cómo tú eras; ya que aquí me dejas un rayito de luz que es nuestro niño lindo. Mi amor desde aquí , desde este corazón partido de dolor te digo que tú siempre serás el gran amor de mi vida y el único. Te amo y te amaré siempre. Tu esposa Carolina.

MENSAJE DE UNA LECTORA
     Querida Saray, no se trata de una tradición. Es más, se basa en llevar y llegar a lo más profundo del ser humano como persona. Se trata de armonizar nuestra mente y nuestro coranzón.Es buscar un conectar con Aquel que se entregó por nosotros, el que lo dió todo por Amor. Ya tú misma lo estás experimentando, una madre lo da todo por un hijo. Tu abuela así quiso manifestarlo, pues en aquella época la forma de manifestar la fe era de esa manera, dando buenos ejemplos, sus vivencias y experiencias.
     Ojala todos, tú y yo sigamos llevando a nuestros hijos la riqueza de nuestra fe con el mejor ejemplo para que crezcan sanos, no solamente fisicamente sino también espiritualmente.
Mira, mi hija ha ido de viaje con el cole y desde siempre al despedirme de ella o al salir de casa nos damos un beso y le digo."XXX Buen día o buenas...Ten la presencia de Dios donde quieras que vayas". Ella se va feliz y yo me quedo tranquila o segura. Si algún día por las prisas se me olvida, ella me lo recuerda o cuando regresa me dice hoy faltó algo cuando me fuí. Pues bien todo esto es para decirte que a la vuelta del viaje me dijo: Mamá visité una iglesia y me encontré con esto:
EL SEÑOR ESTÉ EN MI MENTE,
Y EN TODO LO QUE RAZONO;
EL SEÑOR ESTÉ EN MIS OJOS,
Y EN TODO LO QUE CONTEMPLO;
EL SEÑOR ESTÉ EN MIS LABIOS,
Y EN TODAS LAS PALABRAS QUE PRONUNCIO;
EL SEÑOR ESTÉ EN MI CORAZÓN
Y EN TODO LO QUE PIENSO.
Un saludo,y como dicen nuestras abuelas que Dios te dé una horita cortita y que tengas un feliz parto.

domingo, 31 de enero de 2010

DIARIO DE UN CURA. 31 de enero de 2010


Es domingo y no es que me haya propuesto escribir el diario los domingos. Pero coincide: es domingo. Acabo de llegar de Temisas que fui a celebrar la misa...y vine sin celebrarla. Estaba lloviendo, había sólo tres o cuatro personas y ellas mismas decidieron que mejor no celebrar la eucaristía. De todos modos me di el paseo y no me disgustó, aunque las piedras que me encontraba a la subida mientras llovía fuerte, no me hacían ninguna gracia. Ahora son algo más de las siete de la tarde y sé que a la noche no voy a tener ganas de ponerme a escribir porque a las 9 (de la noche, sí) tengo un entierro aquí en el Cruce de Arinaga. Hoy ha sido un día con variada actividad: las misas, un bautizo y dos entierros, uno en cada parroquia. También he tenido múltiples visitas: Vinieron los gallegos (Montse y Óscar) que se encargaron de una buena comida a base de pulpo (no voy a pasarme la vida comiendo ensalada y arroz) y se sumó al almuerzo Conchi Moreno que vino al bautizo. Porque el bautizo fue una mezcla de gente amiga de Tamaraceite y de Vecindario (Tania, Soraya, grupo Ponte en Marcha, etc.). No pude estar mucho rato con ellos, pero fue agradable. ¿Por qué será que los domingos son siempre agradables? ¿O es que lo serán todos los días?
  Él domingo conecta uno con mucha gente, aunque sea así, sólo de paso, pero esos pocos minutos que se van sumando a lo largo del año, van dando su fruto. Y uno va descubriendo valores, recibiendo sorpresas casi siempre agardables.
   Me alegró hoy ver a Lucía, la niña recién nacida hija de Verónica (Polígono de Arinaga). La trajo a la misa y fue a "presentármela", todo un detalle que agradecí aunque tenía que salir con prisas.
   Me resulta muy admirable, por ejemplo, que Paco G. y Roberto estuvieran anoche tocando hasta las cuatro de la mañana... y hoy estuvieran puntuales a tocar y cantar  en la misa de 11 y de las 12 y media... ¡y en el bautizo! Y, además con cara de domingo. Y además, eso ocurre muchos domingos.
   Valoro cada vez más a Pepita de Arinaga y a Dámaso del Cruce que procuran estar en todo. Serviciales, constantes, con buen humor...Hoy me lo han demostrado una vez más y con creces.¡Vaya regalo me ha hecho Dios con estas personas así!
   En Arinaga hay una niña que me saluda siempre muy cariñosamente, con mucha alegría. No sé su nombre y hasta me da vergüenza preguntárselo porque me saluda como si nos conocíéramos de siempre. Con su saludo me trae siempre una alegría de inocencia que me contagia.
   Ya he escrito aquí alguna vez que tengo debilidad por la gente joven o los preadolescentes. No sé qué sería de mí en una parroquia en donde no hubiera muchachos de estas edades. Por eso en la misa de los domingos me anima mucho ver a Fabricio o a Fran, a Ana o  Xaquelina, a todo el grupillo de muchachitos que en el Cruce se ponen en la nave izquierda y en Arinaga entre los primeros bancos. Cuando  los saludo, procuro decirles alguna tontería y siempre pido a Dios por ellos, que son parte tan importante de la comunidad y para mí personalmente. En la misa de los sábados aparecen también algunos otros muchachos y muchachas que ponen una notita de juventud en la eucaristía.
   En mi agenda veo que van apareciendo nombres, cumpleaños de viejos amigos jóvenes que  uno mantiene aunque hayan pasado años. Ayer estaba el nombre de Isabel Santana, de Tamaraceite y hoy están escritos los de Toñi Martín y Gerardo de Vecindario. Hace ya casi veinte años que me marché de Vecindario. Ellos tendrían entonces 17 ó 18 años, pero sus nombres han ido pasando de agenda en agenda. El afecto no se ha roto.
   En Arinaga pude intercambiar unas palabras, pocas pero muy amigables, con Pedro Domínguez, con Leonor, con Fela, con Fefa, con Fefina, con Ariel, con Jesús, con los monaguillos... Bueno, los monaguillos merecen una página aparte. Como también me gustaría escribir un día, a ver si me acuerdo, de los sueños. Sueño mucho, casi siempre y me encanta hacer el esfuerzo de recordarlos. El domingo que viene, o antes, escribiré de los sueños que me traen tantos recuerdos, personas, vivencias y cosas absurdas.
    Y el domingo no ha terminado. Dentro de un ratito me toca ir al velatorio. Una de las cosas que me gustan de mi tarea de sacerdote es la de acompañar en el momento de la muerte. Suelo ir siempre un ratito al velatorio y saludar a la familia. Apenas hablamos, pero sé que este es un momento importante para ellos. Lo sé por mi experiencia personal. Por eso me gusta no poner ninguna dificultad a los familiares cuando pasan por este trance. Sé que es un momento de gran sensibilidad y si yo represento a la Iglesia en este lugar quiero que se sientan acogidos en la Iglesia. Procuro aceptar la hora y el lugar que que me proponen y, sobre todo, estar disponible. Probablemente no siempre lo consigo pero sí que lo intento. Pero bueno, no voy a enrollarme más que por hoy ya está bien. Me marcho al velatorio y esta noche, en mi oración estarán todas estas personas a las que he hecho referencia y más. Porque también me duele Haití. Adiós..

martes, 22 de diciembre de 2009

CARTA AL VIENTO: Murió Paco Bello, un cura amigo


PACO BELLO, UN CURA CONSECUENTE.
Esta tarde nos dijo adiós Paco Bello, párroco de Marpequeña y La Garita en Telde. Con apenas 53 años, Paco, nacido en Tenerife, trabajó siempre como sacerdote en la Isla de Gran Canaria. Su muerte inesperada nos hace mirar hacia atrás y descubrir las huellas que ha ido dejando en el camino, en estos veinticinco años de servicio a la iglesia canaria. Con él coincidí en las parroquias de Vecindario y Doctoral y siempre mantuvimos una buena relación que, en los últimos meses ha sido, sobre todo, a través del correo electrónico.
Paco fue siempre un hombre polémico porque hacía lo que pensaba. No le importó ser criticado o no ser aceptado en determinados grupos. Fue un hombre libre. Y su libertad, así lo afirmaba una y otra vez, nacía del evangelio. Y levantó siempre las banderas que consideró que había que levantar.
Respondiendo a un periodista afirmaba: “Me considero un cristiano y un sacerdote que intento ser consecuente con lo que descubro en el Evangelio de Jesucristo. Eso me hace tropezar con gente que es poco tolerante y que no permite que la sociedad avance en pos del progreso y la libertad”. Así era. Espontáneo, claro, comprometido. Porque sus luchas y las polémicas que suscitaba no fueron nunca por defenderse a sí mismo. Mi opinión, afirmaba en una ocasión, es que cada persona es libre, tiene que respetar a los demás, ser solidario y no imponer sus ideas, ni sus criterios, porque todos somos distintos, como canta Braulio en una de sus canciones. O como dice Pepe Vélez: “El amor es libre, libre como el viento...” A los niños lo único que les preocupa es que les amen, que les atiendan en todas sus facetas biológicas y psicológicas”.
Hace unas semanas, cuando estábamos comenzando este tiempo de adviento, Paco me envió una reflexión que, entre otras cosas decía: Un pastor bueno escucha, conoce y camina sencillamente entre sus ovejas: "Conozco a mis ovejas y ellas me conocen" (Jn 10,14). No se ciñe picuda corona, ni se fabrica relucientes cetros, sino que apoya su cansancio en un palo, que eso es un cayado. Si quieres ser guía, muestra con tu ejemplo la luz del Evangelio”. Gracias, Paco por tu mensaje que nos vale a todos.
Ahora, cuando el Adviento acaba, Paco el pastor que intentó caminar con sencillez con su pueblo, nos deja para irse con Padre Dios que le mostrará al Jesús que tanto predicó. Feliz Navidad con Jesús , Paco Bello, Paco amigo, Paco el Consecuente.

sábado, 31 de octubre de 2009

DECÁLOGO DEL DÍA DE TODOS LOS SANTOS


El 1 de noviembre es la solemnidad litúrgica de Todos los Santos, que prevalece sobre el domingo. Se trata de una popular y bien sentida fiesta cristiana, que al evocar a quienes nos han precedido en el camino de la fe y de la vida, gozan ya de la eterna bienaventuranza, son ya -por así decirlo- ciudadanos de pleno derecho del cielo, la patria común de toda la humanidad de todos los tiempos.

1.- El día de Todos los Santos cuenta un milenio de popular y sentida historia y tradición en la vida de la Iglesia. Fueron los monjes benedictinos de Cluny quienes expandieron esta festividad,

2.- En este día celebramos a todos aquellos cristianos que ya gozan de la visión de Dios, que ya están en el cielo, hayan sido o no declarados santos o beatos por la Iglesia. De ahí, su nombre: el día de Todos los Santos.

3.- Santo es aquel cristiano que, concluida su existencia terrena, está ya en la presencia de Dios, ha recibido –con palabras de San Pablo- “la corona de la gloria que no se marchita”.

4.- El santo, los santos son siempre reflejos de la gloria y de la santidad de Dios. Son modelos para la vida de los cristianos e intercesores de modo que a los santos se pide su ayuda y su intercesión. Son así dignos y merecedores de culto de veneración.

5.- El día de Todos los Santos incluye en su celebración y contenido a los santos populares y conocidos, extraordinarios cristianos a quienes la Iglesia dedica en especial un día al año.

6.- Pero el día de Todos los Santos es, sobre todo, el día de los santos anónimos, tantos de ellos miembros de nuestras familias, lugares y comunidades.

7.- El día de Todos los Santos es igualmente una oportunidad para recordar la llamada a la santidad presente en todos los cristianos desde el bautismo. Es ocasión para hacer realidad en nosotros la llamada del Señor a que seamos perfectos- santos- como Dios, nuestro Padre celestial, es perfecto, es santo.
Se trata de una llamada apremiante a que vivamos todos nuestra vocación a la santidad según nuestros propios estados de vida, de consagración y de servicio. En este tema insistió mucho el Concilio Vaticano II, de cuya clausura se celebran ahora los 40 años. El capítulo V de su Constitución dogmática "Lumen Gentium" lleva por título "Universal vocación a la santidad en la Iglesia".
Y es que la santidad no es patrimonio de algunos pocos privilegiados. Es el destino de todos, como fue, como lo ha sido para esa multitud de santos anónimos a quienes hoy celebramos.

8.- La santidad cristiana consiste en vivir y cumplir los mandamientos. “El santo no es un ángel, es hombre en carne y hueso que sabe levantarse y volver a caminar. El santo no se olvida del llanto de su hermano, ni piensa que es más bueno subiéndose a un altar. Santo es el que vive su fe con alegría y lucha cada día pues vive para amar”. (Canción de Cesáreo Gabaraín).
"El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por su perfecta verdad que éstas lo irán progresivamente transformando. Por esta belleza y verdad está dispuesto a renunciar a todo, también a sí mismo. Le es suficiente el amor de Dios, que experimenta y transmite en el servicio humilde y desinteresado del prójimo". (Benedicto XVI)
9.- La santidad se gana, se logra, se consigue, con la ayuda de la gracia, en tierra, en el quehacer y el compromiso de cada día, en el amor, en el servicio y en el perdón cotidianos. “El afán de cada día labra y vislumbra el rostro de la eternidad”, escribió certera y hermosamente Karl Rhaner. El cielo, sí, no puede esperar. Pero el cielo –la santidad- solo se gana en la tierra.
10.- Por fin, el día de Todos los Santos nos habla de que la vida humana no termina con la muerte sino que abre a la luminosa vida de eternidad con Dios. El día de Todos los Santos es la catequesis y celebración de los misterios de nuestra fe relativos al final de la vida, los llamados “novísimos”: muerte, juicio, eternidad.
Y por ello, al día siguiente a la fiesta de Todos los Santos, el 2 de noviembre, celebramos, conmemoramos a los difuntos. Es día de oración y de recuerdo hacia ellos. Es día para saber vivir la vida según el plan de Dios. Es día, como el día, en el que la piedad de nuestro pueblo fiel visita los cementerios. Todo el mes de noviembre está dedicado especialmente a los difuntos y a las ánimas del Purgatorio.

(Escrito por Jesús de las Heras Muela - Director de Ecclesia y Ecclesia Digital)