viernes, 19 de enero de 2018

Escribe Paco Mira:


PERO...
¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?...
PESCANDO


            Hay ciertas expresiones en el lenguaje cotidiano que nos pueden llevar a malinterpretar lo que queremos decir, porque probablemente "no estamos en la onda". Pero es más: hay expresiones que parecen tener más sentido cuando lo dice un determinado grupo de gente que en función de la edad es la que nos da la pauta de lo que decimos y de cómo tenemos que decirlo. Últimamente parece que se ha puesto de moda el verbo pescar. No es un verbo nuevo, pero la gente joven normalmente cuando uno está distraído, o mirando para otra parte, o está a lo suyo.... "está pescando". Incluso el estar pescando parece que puede ser hasta despreciativo.

         Pero pescar no es nuevo, aunque la gente joven no se lo crea: ¡quien no pescó un resfriado!; ¡qué policía no ha pescado a un chorizo!; ¡qué joven no pescado novio/a!... ya ven que hay expresiones no nuevas que a veces las renovamos para creer que son innovadoras.

         Este fin de semana el evangelio nos habla de pesca. Los pescadores son aquellos hombres rudos que lo son, porque el medio en el que se desenvuelven así quieren que sea: frío, viento, soledad, lejanía de seres queridos, sueldos que a veces no se corresponden con el trabajo realizado... y Jesús habla de hacer "pescadores de hombres". Siempre me ha llamado la atención esta frase: echar el anzuelo y esperar que piquen.

         Si en la gente joven pescar es "andar en su mundo", creo que el reto de este fin de semana es precisamente lanzar el anzuelo en el mundo en el que vivimos; lanzar el anzuelo en un mundo donde la fuerza y el ruido del oleaje cotidiano contrasta con la paciencia y tranquilidad de quien aguanta la caña para poder salir airoso de lo que busca.

         Pero claro podemos preguntarnos, ¿dónde tenemos que pescar?, ¿dónde está ese muelle, esas piedras adecuadas a lo que queremos para poder sacar lo mejor de ese mar que nos alimenta. Dios elige en medio de la cotidianidad, en el entorno de la vida ordinaria. Así lo hizo con Pedro, Andrés, Santiago y Juan. Lo extraordinario para Jesús es hacer lo ordinario de manera extraordinaria, es decir, inundando todo lo que somos y hacemos con la sabiduría del Reino y con el espíritu de las bienaventuranzas. Si hay algún lugar teológico especial para discernir la llamada de Dios a ser compañeros o compañeras es la vida que se entrega día a día en el servicio silencioso, pobre y humilde a las personas con quienes construimos la historia y en el compromiso con las causas justas que son las que hacen posible que, aún en medio de la noche, brille el lucero del alba. El anzuelo no es engañar a nadie, sino que el anzuelo es el propio evangelio que anuncia el Reino de conversión y de creencia.

         Pero el texto sigue siendo muy claro. Tan claro que nos aporta cómo tiene que ser nuestra respuesta.  Dice el Evangelio que los primeros discípulos, al recibir la invitación de Jesús, lo dejaron todo y le siguieron sin dilación. Es cierto que los discípulos de la primera hora no tenían muchas cosas y desprenderse de poco cuesta menos. Nosotros vamos llenando nuestras mochilas de tantas cosas que hacen pesado nuestro sí y lenta nuestra disponibilidad. El desafío de la misión a la que Jesús nos llama requiere de hombres y mujeres de sí generoso y oportuno. Son muchos los lugares que requieren, aquí y ahora, artesanos de vida, de paz y compasión y, sin duda, muchos de nosotros podemos ser uno de ellos si nos decidimos a dar el primer paso, a salir de nuestros lugares de confort, a asumir el riesgo de ser portavoces de un proyecto contracultural y, sobre todo, a dejar moldear nuestro corazón por el Señor para recobrar, junto a Él,  la armonía de la canción.

         Creo que entre las lecturas de la semana pasada y las de este podemos sacar conclusiones muy claras: en la semana pasada Samuel acabó escuchando la voz de Dios. En esta semana, una vez escuchado, dejaron todo y le siguieron. Dios sigue llamando en nuestra pesca, en nuestro mundo, en nuestras situaciones concretas, No es el mago que saca el conejo de la chistera, es el que toca la fibra sensible de quien está dispuesto a dejarse interpelar.

         Hasta la próxima.
         
         Paco Mira


miércoles, 17 de enero de 2018

DIARIO DE UN CURA


ABURRIMIENTO

Marina me lo preguntó con mucho tacto, casi con temor a ofenderme.
-¿Y tú no te aburres con las misas, diciendo lo mismo al celebrar la misa?
Yo, también con mucho tacto, casi con temor a ofenderla, le pregunté:
-Marina, cuando tú vienes a la misa ¿tú crees que yo siempre digo lo mismo?
Ella, que sólo tiene 17 o 18 años, sonrió tímidamente, se puso un poquito roja lo que la hacía más guapa y me dijo algo así como “Tú sabes lo que te quiero decir”. Y yo lo sabía, claro y me dio oportunidad para contarle cosas. Le comenté que lo de la misa es una parte, sólo una parte, aunque muy importante, de la vida de los curas. Pero que hay muchas tareas más. Si uno ama lo que hace, no hay tiempo para aburrirse. Casi ni para ver televisión ni ir al cine. Ser cura es sentir que te debes a la gente del pueblo. Que todas las horas del día deben estar marcadas por el deseo de servir. Y siempre falta tiempo para visitar a todos los enfermos, para preparar reuniones, organizar actividades, reunirte con los diferentes grupos o simplemente estar con la gente de tu pueblo.
Le pregunté: -¿Tu madre se aburre, Marina? Y ella  se rió abiertamente. ¿Mi madre? Yo no sé cómo aguanta con tantas tareas, trabajando fuera y cuidándonos a nosotras. No tiene tiempo de aburrirse.  A lo mejor, siguió reflexionando ella, sería bueno que se aburriera algo. Así al menos descansaría. Pero siempre tiene cosas que hacer.
Así es. Las madres nunca se aburren. Los curas tampoco debiéramos aburrirnos nunca. Si fuera así sería señal de  que estamos  descuidando algo nuestras tareas o que nos hemos acomodado. Y lo de la misa, Marina, aunque dure sólo algo más de media hora, hay que prepararla, hay que dedicarle  tiempo. Porque si no, lo más probable es que quienes acaben aburridos son los que vienen a la misa. Por eso no me aburro.  Porque no quiero aburrir a nadie. 

SAN ANTONIO ABAD

HOY ES DÍA DE SAN ANTONIO ABAD,
PATRONO DE TAMARACEITE
¡Felicidades, buenos amigos de Tamaraceite!

1.SAN ANTONIO DE TAMARACEITE
SANTO ABAD NACIDO EN EGIPTO
SANTO PATRÓN DE ESTE PUEBLO
INTERCEDE ANTE CRISTO (3)
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2.SAN ANTONIO EN SU FAMILIA
TUVO MUCHO QUE APRENDER
DEL EJEMPLO DE SUS PADRES
DE SU AMOR Y DE SU FE (3) 
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3.POR ESO HOY TE PEDIMOS
CON UN CORAZÓN FERVIENTE
POR LA ESCUELA Y LA FAMILIA
POR TODO TAMARACEITE (3)
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4.A LOS DIECIOCHO AÑOS
EN LA IGLESIA UN DÍA OYE:
“SI TÚ QUIERES SER PERFECTO
LO QUE TIENES DA A LOS POBRES” (3)
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5.“LUEGO, VEN Y SÍGUEME”,
PROCLAMABA EL EVANGELIO,
“Y ENTONCES TÚ TENDRÁS
UN GRAN TESORO EN EL CIELO” (3)
**************************************
6.SAN ANTONIO OBEDECIÓ
Y VENDIÓ LO QUE TENÍA
PARA DÁRSELO A LOS POBRES
OFRECIENDO ASÍ SU VIDA (3)
**************************************  
 7.COMO SAN ANTONIO ABAD
HOY AQUÍ NOS PROPONEMOS
COMPARTIR CON LOS MÁS POBRES
Y VIVIR EL EVANGELIO  (3)
**************************************
8.SAN ANTONIO FUE AL DESIERTO
SIGUIENDO LA VOZ DE DIOS
PARA MEDITAR LA BIBLIA
Y VIVIR EN ORACIÓN  (3)
  **************************************
9.HOY AQUÍ EN TAMARACEITE
PEDIMOS SU BENDICIÓN
PARA TODAS LAS PERSONAS
Y TODA LA CREACIÓN (3)
**************************************
10.SAN ANTONIO DE TAMARACEITE
SANTO ABAD NACIDO EN EGIPTO
SANTO PATRÓN DE ESTE PUEBLO 
INTERCEDE ANTE CRISTO (3)

domingo, 14 de enero de 2018

Escribe Paco Mira:

PERO REALMENTE,

¿TE IMPORTA DÓNDE VIVO?

 Para leer el comentario de esta semana que escribe Paco Mira,
pinche en el enlace de la nueva página web de esta parroquia:


sábado, 13 de enero de 2018

AVISOS

AVISOS DE LA PARROQUIA

MARTES 16:
A las 6: Funeral por Rayco Vega Caballero.
A las 7: Adultos que quieran confirmarse.

MIÉRCOLES 17:
A LAS 7: CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL y catequistas.

JUEVES 18:
A las 6:  Misa.
6,30: Exposición del Santísimo y oración.

SÁBADO 20: Día de S. Sebastián. La Misa en Agüimes será a las 11,30 de la mañana.

DOMINGO 21 DE ENERO
DÍA DE LA INFANCIA MISIONERA.
¡Atrévete a ser misionero!
Misa a las 11 de la mañana.
11,45: Música cubana con el grupo
 “MUCHO SON”
Comparte Donativo, alimento y oración.

MARTES 13 DE FEBRERO:
Nos vamos un día a Tenerife. ¡Sólo 40 plazas!. Apuntarse en la Parroquia, ya, dejando fotocopia del DNI  y número de Teléfono.

lunes, 8 de enero de 2018

EL PRÓXIMO SÁBADO,
13 DE ENERO
CAMINAREMOS DESDE TEMISAS HASTA AGÜIMES
Más información, en la nueva página web
Pinche en este enlace: 


viernes, 5 de enero de 2018

AVISOS

AVISOS DE LA PARROQUIA

SÁBADO 6: Día de Reyes (La Epifanía del Señor)
Misa a las 12 del mediodía y 8 de la tarde.
Domingo 7:  Día del Bautismo de Jesús.
Misa a las 12 del mediodía.
NOTA: Los siguientes domingos, las misas volverán a ser a las 11 de la mañana.

MARTES 9: A las 6: FUNERAL  por Joaquín Arriaza Peña (La Goleta).
MIÉRCOLES 10: Clase de Teología. Empieza un nuevo cursillo con clases de Salvador Santana.
JUEVES 11:
A las 6:  Misa Funeral por José Juan Grimón  Rosario.
SÁBADO 13: CAMINATA  desde Temisas a Agüimes. Salida 8 de la mañana.
Inscripciones hasta el miércoles 10.
Con el precio de la guagua se participa en un sorteo.


Escribe Paco Mira:

UNA MANIFESTACIÓN
SIN SINDICATOS,
PERO COMPROMETIDA

            Los que peinamos ciertas canas, no nos las pintamos, y tenemos ciertos años, recordamos - no se si con cierta nostalgia o no - tiempos pretéritos en los que estrenábamos democracia y además todo lo que ello conllevaba: libertad de expresión (oral y escrita), libertad de reunión (pública y privada), libertad de manifestación. Pero como hasta la fecha no habíamos tenido esa oportunidad, no se sabía cómo había que hacerlo y para ello surgen los sindicatos, para ayudarnos - según ellos - a reivindicar lo que nos corresponde o por lo menos a lo que tenemos derecho.

         Pero claro: quizás todo tenga un pero: lo que nace como una novedad maravillosa, como una oportunidad de ser lo que no éramos, se convierte en una rutina que mata la idea original: nos manifestamos por todo, hasta por toser. Y todo lo que se generaliza - como los medicamentos - acaba perdiendo su efecto. Solo basta ver las manifestaciones de hace diez años con las de ahora. No tienen nada que ver y como el día de la manifestación esté soleado, probablemente haya más gente en la playa que aguantando una pancarta.

         Se preguntarán a qué viene lo que estoy contando. Y es que este fin de semana hay una manifestación. Una manifestación sin pancarta escrita, porque la sola presencia del protagonista es ya la pancarta. Una manifestación en la que no hacen falta sindicatos que nos convoquen a ella, puesto que la convocatoria ya viene impresa en el rostro del manifestante. Este fin de semana celebramos una epifanía: Dios en Jesús, por si no lo teníamos claro, se da a conocer a todo el mundo. En todas las manifestaciones hay un manifiesto final, aquí no hace falta escribir nada, no hace falta micrófono... hace falta ver y contemplar un pesebre, una indigencia en un portal, para darnos cuenta que el mensaje tiene que ser asumido e interiorizado.

         Es curioso como tres eminencias, tres representaciones de todo el mundo, se arrodillan (no es al revés) ante la evidencia. Se arrodillan ante la reivindicación de los derechos de los pobres, de los humildes, de los sencillos, de los inmigrantes, de los que son desahuciados, de los que se quedan en el paro, de los que son asesinados sin causa o simplemente por hacer como los magos de arrodillarse ante el niño hecho carne, de las/los que son víctimas de la violencia de género..... Y probablemente muchos de nosotros, hoy, nos arrodillamos ante el móvil de última generación que ha salido al mercado.

         Pero el fin de semana también es una llamada al compromiso. Si los sindicatos - en su momento - tenían que estar comprometidos con la causa, nosotros también tenemos que estar comprometidos con la causa de Jesús de Nazaret y eso lo hacemos a través del Bautismo. El agua que han derramado en nuestras cabezas, no es más que el carnet que nos obliga a continuar con la causa que les llevó a los Magos a recorrer unos cuantos kilómetros y que nos sigue obligando a nosotros a continuar con esa labor. Estamos en época de crisis "e afiliación", pero los que todavía estamos dentro, somos los que tenemos que convencer, con el ejemplo y el testimonio, a los demás que esto merece la pena.

         La Epifanía y el bautismo de Jesús, es una manifestación sin sindicatos, pero comprometida con nosotros y con los que nos rodean. Pero la epifanía es también el momento de la ilusión compartida. Especialmente los niños, pero también los mayores, nos ilusionamos no solo esta noche sino que tenemos que ilusionarnos cada día que amanece. Vivimos a veces sumidos en la tristeza. Les confieso que yo también tengo ilusiones y deseos. Me ilusiono y deseo que la vida me/nos sonría como el niño de Belén en gesto de agradecimiento; me ilusiona y deseo que los gestos, las caricias, los abrazos, los silencios, las compañías - a veces inesperadas - marquen las pautas a seguir en los siguientes trescientos cincuenta y ocho días que quedan para el próximo recuerdo de la manifestación de Dios.

         Para terminar, mi felicitación a un grupo de padres que este fin de semana ratifican su fe en Jesús a través del sacramento de la confirmación. En gestos así, sigue habiendo Epifanía.
        
          Hasta la próxima.         

         Paco Mira

DIARIO DE UN CURA

QUERIDOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos: Casi todos los años, les escribo una carta que yo estoy seguro que ustedes leen con mucho cariño. Como las otras  cartas que los niños y adultos necesitamos escribir por estas fechas. Y casi todos los años, el día 6 de enero, veo que, no todo  lo que había pedido  tan inocentemente, me lo trajeron. ¿Se acuerdan de aquella carta que les escribí hace ya tantos años en la que les pedía una bicicleta de verdad y sólo me pusieron un cochito de cuerda? Mi madre intentó explicar a su hijo de 7 años que, tal vez, había sido una confusión de ustedes. Porque a otro niño de mi edad, el hijo  de D. José el maestro,  que vivía un poquito más arriba de mi casa, sí le pusieron la bici.

Según han ido pasando los años, yo les  seguía  pidiendo cosas que consideraba adecuadas y justas. Una vez, me acuerdo, tendría yo unos 15 años,   les dije que no iba a pedirles nada más para mí, sino para otros. Y la verdad me volví loco pidiendo y deseando muchos arreglos de la sociedad. Pero según pasaban los días, mis ilusiones se iban desvaneciendo. Porque no solamente no obtenía lo pedido sino que cada vez eran más las cosas que se necesitaban para arreglar el mundo y que habría que pedirles a ustedes. 

Al año siguiente, un hermano mío me enseñó una carta que ustedes le habían escrito. Me resultó raro al principio. Siempre había oído que éramos nosotros los que escribíamos la carta.  Pero ya vi que no. Porque en esa carta eran ustedes los que le  pedían a mi hermano.  Y empecé a comprender que ustedes dan mucho, pero piden mucho también. Yo sabía que ustedes, Melchor, Gaspar y Baltasar, llevaron hermosos regalos al Niño Jesús. Pero es que antes,  el Niño Jesús  les había regalado mucha Sabiduría, mucha Fe, mucha constancia. Y eso vale inmensamente más que un poco de oro o de incienso o de mirra.

Este año, queridos Reyes Magos, quiero pedir para todos los niños y niñas del mundo. También para los grandes. Y si no les importa, también para mí: Un poquito más de fe, un poquito más de sabiduría y un poquito más de constancia y esfuerzo.  Por mi parte yo compartiré con otros lo que pueda tener de oro y esas cosas parecidas a las que ustedes entregaron a Jesús.  Me da que este año he acertado con la carta y que aquella  bicicleta de mis sueños llegará  a otros niños gracias a la fe, la sabiduría y el esfuerzo de muchos. Hasta el año que viene.  

miércoles, 3 de enero de 2018

LA PLAZA DE LA IGLESIA

EN “LA PLAZA DE LA IGLESIA”, HABLAMOS
CON PEPA AURORA
DE LIBROS Y POESÍA
Y CON PABLO MARTÍN  
DEL AUTO DE LOS REYES MAGOS EN AGÜIMES

Escuche aquí todo el programa del 3 de enero de
2018 pinchando en el siguiente enlace:




Vea las fotos pinchando en el siguiente enlace: 







domingo, 31 de diciembre de 2017

ORACIÓN

ORACIÓN EN EL AÑO
NUEVO, 2018

Gracias señor por todo cuanto me diste en el año que terminó.
Gracias señor por la sonrisa amable
y por la mano amiga,
por el amor y todo lo hermoso,
por la existencia de los niños y de las personas buenas.
Gracias por las inquietudes y las dificultades,
por las lágrimas, por todo lo que nos acercó a Ti.
Gracias por habernos conservado la vida, por habernos dado techo, abrigo y sustento.
¿Que nos traerá el año que comienza?
Lo que Tú quieras,  Señor,  pero te pedimos:
FE: para mirarte en todo.
ESPERANZA: para no desfallecer.
CARIDAD: para amarte cada vez mas y hacerte amar por los que nos rodean.
Dame paciencia, humildad, y generosidad.
Dame,  Señor,  lo que Tú sabes que me conviene.
Que siempre esté dispuesto a hacer tu voluntad.
Derrama Señor tu gracia sobre todos nosotros
 y concede tu paz al mundo entero.
Así sea.

¡Que el Señor se fije en ti

Y te conceda la paz. Feliz 2018. 

sábado, 30 de diciembre de 2017

ORACIÓN



ORACIÓN POR TODAS LAS FAMILIAS.
IMITAMOS A MARÍA, JOSÉ Y JESÚS.
UNA FAMILIA IDEAL 

LA SAGRADA FAMILIA




ESTE FIN DE SEMANA CELEBRAMOS EL DÍA DE LA SAGRADA FAMILIA. TAMBIÉN DE TODAS LAS FAMILIAS QUE QUEREMOS IMITAR A LA DE NAZARET

AVISOS

AVISOS DE LA PARROQUIA

DOMINGO 31 DE DICIEMBRE 2017:
A LAS 12 del mediodía: MISA DEL DÍA DE LA SAGRADA FAMILIA.
A LAS 8 DE la tarde: Misa Correspondiente al 1 de enero: Santa María Madre de Dios.
1 de ENERO 2018, LUNES
A las 12: MISA  de Año Nuevo: Santa María Madre Dios.
Martes 2 de enero:
A las 6: Funeral por Margarita Mendoza Carrillo.
A las 7: Catecumenado Adultos Confirmación.
JUEVES 4:
Acto con la Cruz de Lampedusa en la calle Triana. Salida guagua a las 5,30 de la tarde. 1 €uro.  Regreso: 8,30-9.
VIERNES 5:
Misa a las 8 de la tarde por la Epifanía del Señor.
 SÁBADO 6: Día de Reyes.
Misa a las 12 del mediodía:  Epifanía del Señor.
(Los niños pueden traer uno de los regalos recibidos para enseñarlo a Jesús y a la comunidad).
Domingo 7:  Día del Bautismo de Jesús
Misa a las 12 del mediodía.
NOTA: Los siguientes domingos, la misas volverán a ser a las 11 de la mañana.   

viernes, 29 de diciembre de 2017

Escribe Paco Mira:


DE UNA FORMA 
O DE OTRA,
LAMPEDUSA
Y FIN DE AÑO,
HUELEN


            Dicen los grandes chefs de la cocina que los sabores no se deben mezclar, entre otras cosas para que los platos no pierdan su propia identidad. También es cierto que esos grandes chefs, con sus pruebas, sus experimentos, sus innovaciones, etc... son los que van marcando la pauta degustativa de tantos y tantos platos que incluso por su precio a veces son inaccesibles.

         No se si con los olores pasa lo mismo: si nos pasamos en un perfume no hay quien aguante a nuestro lado por aquello de que hemos gastado el tarro en todo el cuerpo; pero si no nos lo echamos pues probablemente menos limpio,  nos pueden decir de todo. A veces los olores se confunden y desgraciadamente nos confunden. Esa mezcla nos puede llevar a no gustarnos como olemos o como huelen los demás.

         Este fin de semana también huele. Huele lo viejo, lo rancio, lo que ha pasado... el año se termina y quizás echemos la mirada hacia atrás y queremos volver a inhalar aquellos olores que nos han marcado en un momento determinado; quizás queremos volver a sentir la fragancia de tantos acontecimientos que nos han marcado en el 2017. Pero este fin de semana también huele a nuevo, a lo que viene, a lo que estrenamos. Huele a uva con deseos de tantas y tantas cosas que probablemente a finales del mes que viene ya nos hemos olvidado de lo que habíamos deseado.

         Pero claro, este fin de semana también tiene que oler a salado, a salitre que significa libertad, a salitre que supone sueño y esperanza. Huele a esa mirada perdida en el horizonte de cualquier orilla que me hace imaginar lo que no se si soy capaz de alcanzar algún día.

         Lampedusa, ya no solo es un lugar geográfico. Lampedusa es el símbolo de la libertad arrebatada y al mismo tiempo soñada. Por Lampedusa han pasado infinidad de situaciones, de expresiones, de anhelos, de ganas, de rabia contenida, de ilusiones, lágrimas.... pero siempre será el símbolo de lo que puede ser y que tengo que forjarme.

         La cruz de Lampedusa es el símbolo de la libertad, de la lucha, de la entega. Cruz, en este caso, es igual a patera, a ojos temerosos y llorosos; a ojos abiertos al máximo para poder tener la referencia de lo que queremos, ojos que sin hablar, te/nos están diciendo: soy tu hermano, ¿no me conoces? Esa referencia ha nacido - hace escasamente una semana - en un pesebre y es lo que nos tiene que llenar de esperanza para el 2018.

         Este fin de semana se celebra la fiesta de la Sagrada Familia. Un lugar donde se forjan también muchas ilusiones y donde también notamos muchas carencias. Tenemos que enseñar a nuestros hijos ese olor a patera salitrosa como posibilidad de compartir y ayudar. Tenemos que enseñar a nuestros hijos aquellos valores nacidos en el seno de un pesebre y que nosotros decimos que tenemos por válidos. La cruz de Lampedusa se llama Aylan y tantos y tantos que han de dejado sus vidas en las orillas de las costas, incluidas las nuestras; La cruz como símbolo de libertad.

         Cuantas veces en nuestras familias nos lavamos las manos cuando tenemos que testificar delante de los demás de que somos cristianos: si quieres que nos llevemos bien, no hablemos ni de política ni de religión", ¿por qué?, ¿dónde está el error?. ¿Dónde está nuestra sabiduría familiar que ya ni nos hablamos porque las nuevas tecnologías han reemplazado nuestras conversaciones, aunque a veces discutiéramos por y con ellas?

         La catequesis la llevan los abuelos, la clase de religión a veces nos apuntamos pero la seguimos considerando como maría.... y después preguntamos, ¿dónde están los jóvenes en nuestras celebraciones?. ¡Parece que olvidamos que la educación es de la familia, especialmente de los padres!

         Probablemente estarán en las fiestas del domingo, claro que eso es bueno, pero no nos olvidemos a la hora de levantar una uva, una copa de champán, de pedir aquello que nos conviene, de lo que tenemos claro. No nos quedemos con el olor a rancio, sino que perfumémonos con los nuevos olores que nos da un nuevo año en familia. No nos olvidemos que comenzamos el año pidiendo por la paz, ¿será posible?

         Lo dicho, Feliz año.
      
         Hasta la próxima         

         Paco Mira

jueves, 28 de diciembre de 2017

DIARIO DE UN CURA


CINCO MINUTOS


Casi todas las noches, antes de irme a la cama, dedico unos minutos a pensar en cómo ha sido mi día. A veces, según las ganas y el sueño, escribo algunas de las impresiones en mi diario. Casi siempre acabo la jornada con algún agradecimiento. Hoy he pensado en la navidad que he estado compartiendo. Han sido, hasta ahora, muchos momentos inolvidables. El sábado concelebré la misa en la cárcel de Juan Grande. Un joven  con quien nunca había hablado, se acercó espontáneamente, antes de empezar las eucaristía  y me dijo todo contento: ¡Ya esta semana salgo de la cárcel. Y llevo aquí diez 10 años. 10 años por sólo 5 minutos que hice lo  que no debía haber hecho. 5 minutos de una pelea que arruinaron 10 años de mi vida. 

Me alegré con él y lo felicité. Y en muchos momentos he seguido pensado en esos 5 minutos que también muchas veces hemos estropeado. Y en los 5 minutos con los que muchas veces hemos arreglado cosas, hemos construido y  nos sentimos entusiasmados y alegres.

En la parroquia, el día de Navidad, estaban eufóricos los  niños que, durante no más de 5 minutos, se transformaron en pastores y en ángeles. O los padres que representaban a José y María.  Me acordé también en la cena familiar con mis hermanas y sobrinos. Cuántas colecciones de cinco minutos bien aprovechados, llenos de comprensión y de perdón cuando ha hecho falta.    No vale la pena, no, perder amigos o la libertad o la tranquilidad o la alegría por cinco minutos, o menos, mal aprovechados, en los que perdemos la paciencia para luego darnos cuenta, algo tarde,  de que metimos la pata.

Para que sea Navidad de verdad  hay que vivir plenamente los minutos de cada día y hacerse un poco niños.  En la Nochebuena, cuando pedí a los que estaban en misa que me dijeran algunos de los sentimientos que tenían, una de las niñas que hizo de pastora, de apenas 5 años,  me llamó tres veces para intervenir. En los tres momentos, con distintas palabras,  me venía a preguntar, más o menos, que  cuánto tiempo estaba Jesús con nosotros. O que por qué no era siempre Navidad. O que le deseaba muchos años de vida al niño recién nacido.  Le podría haber dicho que,  para eso,  bastaría con  que  multiplicara muchos 5 minutos de su vida para seguir siendo buena niña, buena persona.

Porque 5 minutos mal aprovechados, cinco minutos de pelea,  pueden convertirse en 10 años de condena. Pero cada  5 minutos de amor, de perdón, de respeto pueden ser muchos años de felicidad. Y muchos años de Navidad.