miércoles, 18 de enero de 2017

EN “LA PLAZA DE LA IGLESIA”, DIÁLOGO CON UN PASTOR LUTERANO, UNA VOLUNTARIA DE CÁRITAS, UN CURA CATÓLICO Y LOS PÁRROCOS DE AGÜIMES Y TAMARACEITE
Esta semana, en el programa que emitimos para Radio Tamaraceite y Radio Agüimes, “La Plaza de la Iglesia”,  hemos  hablado de la unidad de las Iglesias cristianas. Benjamín Ramírez, Rector del templo ecuménico y Patrik, pastor de la Iglesia luterana sueca, nos hablaron de la buena relación que hay entre las Iglesias cristianas y del acto que se celebrará el miércoles 25. Una oración ecuménica con participación de diversos pastores y el Obispo de Canarias.
Ana González, voluntaria de Cáritas en Agüimes contó su experiencia en la acogida de las personas que llegan  al grupo. Y los curas de Tamaraceite y Agüimes, Jorge de la Coba y Miguel Lantigua, hablaron de las fiestas que se están celebrando en honor a San Antonio Abad y  a San Sebastián.
Puede escuchar el programa, pinchando en el siguiente enlace:


Patrik, pastor de la Iglesia luterana sueca. Y Benjamín Ramírez, Rector del Templo Ecuménico. 

Miguel Lantigua, párroco de Agüimes;, Ana González, voluntaria de Cáritas y Mariola, colabora de la radio

domingo, 15 de enero de 2017

KONVOKO

YA PUEDES BAJAR UNA APLICACIÓN para el móvil DE LA PARROQUIA DEL CRUCE DE ARINAGA Y ESTAR AL DÍA DE LAS ACTIVIDADES  PARROQUIALES
Y CUALQUIER DEFUNCIÓN 
U OTRO AVISO.



Puedes bajarte la aplicación buscando EN EL MÓVIL  en Play Store  la palabra KONVOCO Y una vez que bajes Konvoco, buscar Parroquia San José Obrero Cruce de Arinaga.


viernes, 13 de enero de 2017

PLÁTANOS AMASADOS CON GOFIO

Diario de un cura

PLÁTANOS AMASADOS
CON GOFIO


 Me hizo mucha gracia cuando me lo contaron. Un vecino de mi pueblo participó hace unos meses en un concurso de postres canarios. Se presentaron más de cien concursantes con recetas muy  elaboradas:   Mezclas insólitas de productos de nuestra tierra a cual más sofisticada. Para sorpresa del concursante de mi pueblo, su receta, plátanos amasados con gofio,  fue la premiada. Los ingredientes eran plátanos y gofio. Así de sencillo. Y este fue el postre o la merienda de muchos canarios en los tiempos que por aquí  no se conocía el yogur ni el mus ni todas esas delicateses  que nos ofrecen ahora en cualquier restaurante. Me supongo que el jurado valoraría la sencillez del postre y su autenticidad. Qué más se puede pedir.

Como en casi todo, nada mejor que lo sencillo. A mí, por ejemplo, me cansan   los discursos, homilías o reuniones con lenguaje  rebuscado, infinitos,  no hechos para ser disfrutados  sino para el lucimiento de quien lo hace. Me molestan los escritos que hay que leer tres veces para entenderlos. Cuando era estudiante en Colonia, cuenta una profesora, tuve que preparar, en una ocasión, un trabajo largo y difícil  para una clase en la Universidad. Antes de entregarlo al profesor, lo enseñé a un compañero mayor, que lo leyó con interés, y después me dio un consejo amistoso que nunca he olvidado: Está bien, me comentó. Pero si quieres tener una buena nota, tienes que decir lo mismo, pero   de un modo más complicado.

Así suele ocurrir. Se confunde muchas veces lo complicado con lo inteligente. Cuántas veces hemos oído a alguien que dice: Qué homilía tan buena. O qué inteligente la persona que habló. Y si uno le pregunta cuál era  el tema  responde que no  lo entendió  mucho, pero que hablaba muy bien. Si se habla es para que el público a quien uno se dirige lo entienda. Lo siento, pero hay predicadores –a lo mejor yo soy uno- que son maravillosos…para dormir a la feligresía. Nos olvidamos que Dios, que es la suma verdad, es también la suma sencillez. San Pablo, en la primera carta a los Corintios (14,1) dice que “Si no hablamos con palabras que se entiendan, estaríamos hablando al viento”. Y es que, para ser auténticos hay que empezar por ser sencillos. Sin demasiado decorado, sin afectación. La forma hay que cuidarla. Pero lo que realmente importa es el mensaje que se quiere transmitir.

El papa  Francisco tiene la difícil virtud de la sencillez. Generalmente no ha sido fácil  leer los discursos o encíclicas de los papas. Sin embargo ahora nos estamos acostumbrando a escuchar o leer  las homilías de Francisco. Hace poco  hacía él mismo este comentario: “En nuestra imaginación –se lamentó- la salvación debe venir de algo grande, majestuoso. Como si sólo pudieran salvarnos los poderosos, aquellos que tienen fuerza, que tienen dinero. Sin embargo la salvación solo viene de lo pequeño, de la simplicidad de las cosas de Dios.”  

El lenguaje engolado, falsamente erudito y rebuscado puede valer  para el lucimiento personal. La forma de hablar llana, sencilla, humilde, auténtica, es como los buenos postres. Fáciles de entender y gustosos al paladar y al corazón. Como los plátanos amasados con gofio. 

LA FELICIDAD DE JUAN, ¿ES LA NUESTRA?


Escribe Paco Mira

LA FELICIDAD DE JUAN,
¿ES LA NUESTRA?

            En las fiestas que hemos acabado hace solo unos poquitos días, algunos hemos sido muy nostálgicos, o al menos hemos pretendido no perder eso "que llamamos buenas costumbres al uso". Por ejemplo, es casi norma, en navidades, el mandar una felicitación. Aunque he de confesar que las felicitaciones están en desuso, y sobre todo en la generación de las nuevas tecnologías. Reconozco que escribir un feliz navidad mientras escucho un villancico, a veces suena a frío.

         Sin embargo no quiero dejar mal sabor de boca con las felicitaciones, porque en el fondo entiendo que expresan un deseo profundo, procuran dar un granito de felicidad a quien se la deseamos, ¿quien no puede hacer un poquito más feliz a alguien y tratar de no hacer más infeliz a nadie?. Muchas veces sabemos cómo ser felices, y no podemos. También es verdad que otras veces creemos saber como, pero nos engañamos.

         Pero ¿en qué consiste ser feliz?. Quizás no es rebosar de alegría, carecer de problemas, libre de dolores, creo que tampoco es que se realicen todos los deseos... Creo que ser feliz es sentirse bien consigo mismo y con todos los demás. Es decir, en paz con todo, a pesar de todo.

         Para ser feliz no hace falta una felicidad plena, ni un ánimo perfecto, ni una pareja perfecta, ni una familia perfecta, ni una salud perfecta. Somos seres inacabados y en, en el mejor de los casos, nuestra felicidad también está inacabada. Tener buena salud o mucho dinero, puede ayudar a ser feliz, pero no seremos más felices.

         Yo creo que Juan, este fin de semana también es feliz. Es feliz porque es capaz de encontrar lo que le da la felicidad. A veces, en la felicidad, nos quedamos a medio camino. Es como cuando un hijo nos plantea lo que quiere ser de mayor y nosotros le decimos que eso es poco para él. A veces nos quedamos con lo fácil de la vida y no ahondamos un poco más, incluso a nivel religioso nos pasa lo mismo.

         Nuestra fe, a veces, se queda en un mero cumplimiento, en un tranquilizar las conciencias, en cumplir con los preceptos que están mandados, pero, como Juan, no salimos al encuentro, no nos hacemos los encontradizos, no provocamos aquello que realmente nos hace felices y lo compartimos. Hoy, Isaías (49,3) dice "es poco que seas mi siervo", estamos llamados a algo más. Estamos llamados a señalar la presencia de Jesús en medio del mundo, aunque eso nos suponga cierto riesgo.

         Somos, lo decía antes, seres inacabados. Es por ello que tenemos que colaborar en autoacabarnos y solamente el convencimiento como el que tenía Juan de señalar con el dedo, "este es el Cordero de Dios....", es porque tenemos que descubrir en la cotidianidad y en la relación con los demás lo que Dios quiere de cada uno de nosotros y hacer como el salmista "aquí estoy, Señor para hacer tu voluntad".

         ¡Qué buenas las lecturas de este fin de semana!. Hemos entrado en el tiempo ordinario. Ordinario no por vulgar, ordinario por ser de todos los días y no haber una fiesta de renombre que nos obligue a tener que cambiar de color. Todo lo contrario. No nos olvidemos que tenemos que dejarnos cuidar y cuidarnos. No, ante las adversidades, tenemos que desesperarnos.

         En nuestro fondo habitan la luz y la presencia. Dejemos que desde la presencia del corazón nos digamos que vivamos en paz con nosotros y con todos, en paz con todo y bendigamos la vida de cada día, por la mañana y por la noche, a pesar de todo. Sí, a pesar de todo.

         Juan fue feliz, y ¿nosotros?

        Hasta la próxima.

         Paco Mira

miércoles, 11 de enero de 2017

LA PLAZA DE LA IGLESIA

ESCUCHE EL PROGRAMA DE RADIO “LA PLAZA DE LA IGLESIA”

FRAY RAYCO HABLA DE LA ORACIÓN.
LA RELIGIOSA ALICIA MARTEL, DE
SU TRABAJO CON MUJERES
METIDAS EN LA PROSTITUCIÓN
Y MACU MEDINA, DE SU TRABAJO
COMO VOLUNTARIA DE CÁRITAS.

Esta semana, en el programa “La Plaza de la Iglesia” de Radio Agüimes y Radio Tamaraceite han intervenido un fraile del Monasterio benedictino de Santa Brígida, una religiosa Oblata y una voluntaria de Cáritas.

Escúchelo picando sobre el siguiente enlace:


De izquierda a derecha: Suso, Macu Medina, Mariola Vera, Alicia Martel y Paco Martel  

sábado, 7 de enero de 2017

AVISOS

AVISOS DE LA PARROQUIA

1. Martes 10 de enero: A las 6: Funeral  por Rosa Ramos Hernández.

2.  Martes 10 Enero: Comienza el Cursillo de Liturgia para la Vicaría Sur en Cruce de Sardina: Días 10 , 17 y 24 enero a las 7 de la tarde.

3.  Miércoles 11 de enero: A las 12, en Radio Agüimes: “La Plaza de la Iglesia”.

4.  Miércoles 11 de enero: A las 5, 30, Reunión de las voluntarias de la tienda  TALITHA.
5. Miércoles 11 de enero: A las 6 de la tarde, Funeral por Antonia Hernández Rodríguez.
6.  Miércoles 11 de enero: A las 7 de la tarde, Reunión del Consejo Pastoral de la Parroquia.

7.  Jueves 12: A las 6 de la tarde, EUCARISTÍA. Misa funeral por Juana González González.

8.  Jueves 12 de enero: A las 6: Clase de Teología Básica junto al Teatro.


viernes, 6 de enero de 2017

MUCHA ILUSIÓN, PERO... ¿AHORA QUÉ?

Escribe Paco Mira

MUCHA ILUSIÓN,
PERO...¿AHORA QUÉ?

            Creo que ya se lo dije, pero lo vuelvo a repetir, FELIZ AÑO. Quizás sea una frase como muy utilizada, usada, no sé si gastada, pero es un deseo personal. Es más: me lo propongo todos los años y no siempre lo consigo, pero bueno.

        ¡Fíjense!. Hace menos de un mes, (algunos más, por supuesto) todos con una ilusión tremenda preparábamos los adornos navideños. En una carta anterior les comentaba que a muchos, incluyéndome, nos hace una ilusión tremenda estas fiestas. Hace menos de un mes desempolvábamos los adornos, las figuras del belén, completábamos aquello que nos faltaba, algunos montaban árbol y belén. Incluso los abuelos llaman a los nietos para que les ayuden a decorar la casa. Soñamos, primero con Papá Nöel, luego con los reyes.... ¡cuanta ilusión!. Pero una ilusión sana.

        Sin embargo, ahora que se acaba toda la parafernalia de la época en cuestión, me da la impresión que guardamos las cosas no con la ilusión para el año que viene, sino con el cabreo de quien nos ha manchado la casa, con el cabreo de unas fiestas que nos hicieron coger no sé cuántos kilos, con el desastre de haber gastado un montón de dinero.... pero cabreados.

        Me pregunto ¿qué hace que en veinte días, mal contados, nos cambie el sentido del humor siendo prácticamente el mes el mismo?. ¡Qué rápido ganamos y qué rápido perdemos las ilusiones!. Así nos va. Los niños, los grandes protagonistas humanos y mundanos de la fiesta que celebramos, son los que nos dan lecciones de cómo no hay que perder la ilusión, de cómo hay que caminar por la vida, sin la tristeza impregnada en la cara, de cómo hay que salir corriendo porque la caravana de sus majestades pasa y lo más probable es que no me de tiempo a contemplarla.

        Dios se ha manifestado a los pueblos. Sigo preguntando lo mismo, ¿lo hemos visto, contemplado, saboreado...? o por el contrario, como hemos hecho con el belén de casa, ¿estábamos deseando que se acabaran los tiempos de navidad, para recoger de prisa y corriendo para poder limpiar y dejar las cosas como estaban?. Si es así, así nos va. Nuestra fe, lo más probable es que vaya a trompicones y se mueva en función de los tiempos que nos invitan a vivir ciertos acontecimientos, pero pasajeros.

        Jesús se bautiza. Una voz dice que ese es su Hijo, el amado, el predilecto. Nosotros que ya estamos bautizados, ¿qué voces oímos y escuchamos? y mejor, ¿nosotros decimos que Jesús es el amado, nuestro predilecto, el faro que nos guía en la vida?. ¿Somos capaces de descubrir al que contemplamos en un pesebre hace muy poquito y al que le catábamos villancicos?.

        Uff, me da la impresión que cambiamos rápidamente de tesitura. El bautismo, nuestro bautismo nos tiene que dar una identidad lo suficientemente fuerte como para dar razón de nuestra esperanza allí donde quiera que vayamos. Tenemos que hacer como Pedro, que cuando pregunta si conocen lo que pasó en Galilea que un tal Jesús pasó haciendo el bien.

        Esa tiene que ser nuestra razón de ser. Hacer el bien. Hacer el Belén con ilusión y mantenerla trescientos sesenta y cinco días y que cuando llegue diciembre recargar las pilas, pero no perder la ilusión de lo que decimos que queremos y no hacemos. Dios siempre da otra oportunidad y en este caso no da un montón de ellas.

        Recojamos lo iniciado, pero pensemos en el momento de guardar cada una de las figuras de lo que pueden significar en nuestras vidas y con quien las identificamos.
       
       Hasta la próxima.

        Paco Mira

domingo, 1 de enero de 2017

ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR

ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR
Señor, no soy nada.
¿Por qué me has llamado?
Has pasado por mi puerta y bien sabes
que soy pobre y soy débil.
¿Por qué te has fijado en mí?
CORO
ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR,
CON TU MIRADA.
ME HAS HABLADO AL CORAZÓN
Y ME HAS QUERIDO.
ES IMPOSIBLE CONOCERTE
Y NO AMARTE.
ME ES IMPOSIBLE AMARTE
Y NO SEGUIRTE.
¡ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR!
Señor, hoy tu nombre, suena  más que una
palabra; es tu voz que  resuena en mi
interior, que me habla en silencio.
¿qué quieres que yo haga por ti?

ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR,
CON TU MIRADA.
ME HAS HABLADO AL CORAZÓN
Y ME HAS QUERIDO.
ES IMPOSIBLE CONOCERTE
Y NO AMARTE.
ME ES IMPOSIBLE AMARTE
Y NO SEGUIRTE.
¡ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR!
Señor, yo te sigo, y quiero darte
lo que me pides, aunque a veces
me cuesta darlo todo.
Tú lo sabes, yo soy tuyo.
Camina, Señor, junto a mí.
ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR,
CON TU MIRADA.
ME HAS HABLADO AL CORAZÓN
Y ME HAS QUERIDO.
ES IMPOSIBLE CONOCERTE
Y NO AMARTE.
ME ES IMPOSIBLE AMARTE
Y NO SEGUIRTE.
¡ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR!
(Adapt6ación, profeta Jeremías)




PIN, PAN....¡SE ACABÓ!

Escribe Paco Mira

PIN, PAN....¡SE ACABÓ!

            Les digo la verdad que no sé si es el mejor título que le puedo poner a la reflexión de esta semana. Pero si echamos la vista a aquel uno de enero del 2016, todos los deseos eran pocos. A algunos ya los tenían cumplidos porque la lotería había asomado a la puerta, otros querían que esos deseos se cumplieran en el año que comenzaba. Miren por donde, que esos deseos, se cumplieran o no, ya no hay vuelta atrás.

         Acaba el año y volvemos a repetir el ritual de todos los años. Me pregunto, ¿tan difícil es poner de nuestra parte?. Estoy convencido que siempre que decimos que no podemos hacer nada, creo que no es verdad. Podemos, si queremos, hacer lo más cercano mejor. Podemos, si queremos, que aquello que nos rodea sea de otra manera.

         Es verdad que el año que termina viene marcado por el silbido de las balas, de los actos terroristas, de camiones asesinos contra gente inocente, por resolución de políticas y gobiernos que estaban indecisos, por gente que no ha podido, todavía, salir del paro, por jóvenes que todavía no han encontrado trabajo, por gente que en la curia vaticana quieren ir contra Francisco.... ¡cuántas cosas marcaron el 2016!.

         ¡Cuántas madres han llorado por la no felicidad de sus hijos o de sus familias!. Ahora volvemos a contemplar a María en el inicio del año. Volvemos a contemplar a María poniéndole nombre a su Hijo, poniendo nombre a todos y cada uno de nosotros. María, como Reina de la Paz, María como sufriente por algo que a nosotros se nos antoja imposible y que ella insiste en que la hagamos realidad.

         Lo más probable es que cuando este fin de semana nos hemos puesto los mejores trajes; lo más probable es que cuando este fin de semana hemos levantado la copa de cava; lo más probable que cuando hemos ido tomando las uvas, una a una, e ir acompasando cada una de ellas a los toques de los relojes, procurando no equivocarnos y acabar como marca la tradición.... hemos pensado en algo o en alguien.

         Lo más probable que al acabar las campanadas hemos ido, quizás corriendo, a besar, a abrazar a la persona que más marca nuestra vida.... con el fin de desear aquello que hemos pensado.... y quizás la vida continúe - como cantaba el gran Julio Iglesias - igual.
         La vida nos vuelve a dar la oportunidad de 365 días. No son pocos, son todo un año para poder hacer aquello que llevamos insistiendo y que no somos capaces de conseguirlo. Me gustaría que cuando acabe el 2017, fuésemos capaces de recurrir al título del estas letras: "pin, pan... se acabó". Que seamos capaces de decir que aquello que hemos deseado se ha cumplido.

         No queremos ser perfectos. No queremos ser el modelo de nadie, pero sí queremos ser los fieles cumplidores de un Nacimiento que acabamos de celebrar y que no acabamos de dar cumplimiento.

         Echemos la vista atrás, sí, pero corrijamos aquello en lo que nos hemos equivocado. Echemos la vista atrás, sí,  y tengamos la humildad para pedir perdón por aquello que no ha funcionado. Echemos la vista atrás, sí, pero sobre todo a los 365 días que nos quedan por delante, porque son 365 oportunidades nuevas con pensamientos que ya tenemos.

         Dios, en su Hijo, siempre nos dice que nunca es tarde para volver a empezar. Nunca se cansa para comenzar oportunidades que nos tocan en la puerta.

         Sí les digo que FELIZ AÑO, pero les digo Que nunca es tarde para ser felices y en nuestra mano está, en parte, el poder conseguirlo.

      Hasta la próxima.

          Paco Mira

viernes, 30 de diciembre de 2016

A QUIEN DIOS NO LE DA HIJOS...

DIARIO DE UN CURA
A QUIEN DIOS NO
LE DA HIJOS…

Hace unos días  recibí el correo de Teresa, una lectora de La Provincia. Además de algunas llamadas de atención y algunos piropos (todo se recibe muy bien), ponía una pregunta: Ya que usted publica su diario,  me gustaría saber cómo celebra un cura las Navidades.   Podría contestar a mi lectora que, probablemente, no hay demasiada diferencia entre ella y yo si los dos tenemos fe. Habrá algunos matices pero en general, seguro que hay muchas coincidencias. Bastaría hacer un cóctel donde se mezcle  familia, fe y solidaridad. Es una mezcla formidable que produce una gran dosis de  paz y de alegría.  

Pero voy a ser más explícito. En los días previos a la Navidad, muchos curas participamos en actividades como éstas: un encuentro de oración personal, visita a los enfermos de la parroquia, o acompañar en la acogida que Cáritas hace a las familias necesitadas.  Y en mi caso, además, celebrar la eucaristía en el centro de mayores que hay en el pueblo. Por cierto que  en esta ocasión participaron también  los jóvenes que están en catequesis de confirmación y contaron a todos cómo les gustaría vivir esta  Navidad. Fue un buen regalo para los acogidos en el centro sentarse junto a los muchachos  y escuchar sus mensajes espontáneos y alegres.

Y ya en la Nochebuena, nos toca a los curas celebrar el nacimiento de Jesús intentando que la misa no fuera un simple rito, sino transmitir de la mejor forma posible el mensaje siempre nuevo del evangelio. A veces no resulta fácil, sobre todo cuando debemos estar en más de una parroquia y, por tanto,  celebrar dos o tres veces seguidas el nacimiento de Jesús. Una tentación, es caer en la rutina. Por supuesto que intentamos evitarla.

La misa de Nochebuena procuramos que sea viva y muy participada. No es fácil acertar con la hora adecuada para que todos podamos compaginar la misa y la cena. En mi parroquia hemos procurado  que los niños y los jóvenes tuvieran su espacio en la eucaristía escenificando el pasaje del evangelio de Navidad.  Acabada la misa,  con el besapiés o la caricia a la imagen del Niño  Jesús terminamos con el compromiso de transmitir esa “caricia” a quienes necesitan un gesto de amabilidad, de cariño o  de escucha. Como ves, una primera parte muy semejante a la de cualquier otro cristiano que no se conforma con sólo estar en misa.

Y después,  como la mayoría de las  personas,  vivimos el encuentro familiar. El mío fue con algunos hermanos, sobrinos y cuñadas. Dicen algunos que a quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. No creo que sea así. La familia de los curas suelen ser los sobrinos y los padres de los sobrinos. Y también la parroquia. Normalmente  nos sentimos acogidos, comprendidos y apoyados por las buenas familias que acuden a la iglesia. Y cuando un cura no tiene aquí familia como son los de otra Isla o de la península o de lugares más lejanos, siempre encuentran entre los feligreses quienes le inviten a cenar y pasar un rato en cálido ambiente familiar. 

Cuando me tocó estar lejos de mi familia siendo  párroco  en Tías (Lanzarote) o Antigua y Betancuria (Fuerteventura), nunca me faltó una familia, y más de una,  con quien compartir estas fiestas del Nacimiento de Jesús y el fin de año.
Como ves, Teresa, la Navidad de los curas no tiene mucho de extraordinario. Ojalá aprendamos también los sacerdotes  a que nuestras casas parroquiales estén disponibles para algún hermano que pueda sentirse  solo en estas fechas. Por cierto que ayer, Día de la Sagrada Familia de Nazaret,  celebré con algunos de mis actuales y antiguos feligreses, los cuarenta y cinco años de sacerdocio. Fue una ocasión para fortalecer los lazos familiares con todos ellos. Por eso me gusta corregir el refrán y decir más bien que,  A quien Dios no le da hijos, Él mismo le  multiplica las familias.

P.D. Que el nuevo año 2017 traiga mucha paz, más trabajo,  más solidaridad y familias acogedoras para todos.
________________________________
susovega@hotmail.com




DÍA DE LA SAGRADA FAMILIA

HOY, DÍA DE LA SAGRADA FAMILIA
ORACIÓN POR LAS FAMILIAS

Jesús, María y José:
En  ustedes, Sagrada Familia de Nazaret,
ponemos hoy nuestra mirada
con admiración y confianza;
en ustedes contemplamos
la belleza de la comunión en el amor verdadero;
a ustedes  encomendamos todas nuestras familias
para que se renueven en ellas las maravillas de la gracia.

Sagrada Familia de Nazaret, 
atractiva escuela del santo Evangelio,
enséñanos a imitar tus virtudes
con una sabia disciplina espiritual;
danos esa mirada limpia
que sabe reconocer la obra de la Providencia
en las situaciones diarias de la vida.

Sagrada Familia de Nazaret,
custodia fiel del misterio de la salvación.
Haz que renazca en nosotros la estima del silencio,
haz de nuestras familias cenáculos de oración
y transfórmalas en pequeñas Iglesias domésticas.
Renueva el deseo de santidad,
mantén la noble fatiga del trabajo, de la educación,
de la escuela de la comprensión y del perdón recíprocos.

Sagrada Familia de Nazaret:
despierta en nuestra sociedad la consciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia, 
bien inestimable e insustituible.
Que cada familia sea morada acogedora
de bondad y de paz
para los niños y para los ancianos,
para quien está enfermo y solo,
para quien es pobre y está necesitado.

Jesús, María y José,
con confianza les rezamos,
con mucha alegría,  nos encomendamos a ustedes.
(Papa Francisco)

martes, 27 de diciembre de 2016

PENSANDO Y ESCRIBIENDO

PENSANDO Y ESCRIBIENDO
Por Fanny Abba (Playa de Arinaga )

Hace tiempo que no escribía, pero ahora voy a intentar retomar esta buena costumbre, en el que escribir me venía muy bien para desahogar aquellas cosas que llevo muy dentro y que por lo general no cuento a nadie.
                       Y todo esto viene porque hace un par de días me encontré con una vieja conocida; hacía bastante tiempo que no la veía, y hablando de todo un poco terminó contándome cómo está llevando  su vida.
                       Me contó que se siente desilusionada, se ha apartado de sus amigos, casi ni va a misa, y que se siente olvidada por aquellos con quienes en otro tiempo compartió muchos momentos en la parroquia y en otros  lugares donde había estado colaborando de alguna manera.
                       Dice que poco a poco se ha ido alejando,  porque se dio cuenta que nadie la necesita donde antes parecía que si, o al menos  eso le hacían sentir.
                       Apenas si la saludan, y hay veces en que pasan días enteros sin que alguien le escriba ni siquiera un  simple “wasap”
                       Se pregunta  si es ella la que ha hecho algo para que su vida se haya transformado en una simple rutina día tras día, eso si, aquellos días que consigue salir más temprano de la cama, porque muchas veces no le apetece ni siquiera levantarse; si lo hace es porque la casa “debe seguir funcionando”, ropa que lavar y planchar; comida que preparar para el resto de la familia; mantener el orden para que todo tenga la esperada apariencia de que funciona bien.
                       Lo único que no ha perdido es la fe en Dios, un Dios que la observa desde la cruz, que tiene en la entrada de su casa, y que llegó a sus manos de una forma inesperada, ese Dios que siente que la acompaña siempre, con quien habla, discute si hace falta, le reclama, le pide, y siente que El la escucha, y que le dice en su corazón que tenga paciencia.

Pero ella no quiere resignarse a que sus días, sean simples y rutinarios; algunas veces siente que se va apagando, se siente cansada como si sus piernas cargaran pesas que la harán caer en cualquier momento. En su familia, se apoyan en ella, por lo que se suma que no puede “estar mal”, porque no sabrían que hacer. Entonces se pone “el traje de estar bien”, e intenta con las escasas fuerzas que tiene llevar ese día; un día a la vez, como buenamente pueda..
                       Estas son fechas difíciles para muchos, todos o la mayoría andan con el Feliz Navidad…Feliz año Nuevo…y se escuchan risas, se compran regalos ( los que pueden); pero la mayoría se olvidan de aquellos que no les sale el saludito de turno, y responden como pueden a esos saludos de los demás.
                       No todo es risa, no todo es felicidad, hace falta mirar más allá de nuestras narices, y ver más allá de una mirada, quien está sufriendo, quien necesita de una palabra de cariño, de un abrazo; algunas veces nos dejamos llevar por la apariencia de fortaleza de algunas personas, y creemos que se lo están pasando genial y en realidad aquellos que menos se quejan, lo están llevando mal. Se sienten solos, lejos de sus familias y poco escuchados por la gente que tiene en derredor.
                       Y entonces…me quedé sin palabras, porque sentí que ella necesitaba algo más que un simple..."ya pasará", o "verás que cuando menos te des cuenta estarás mejor"...o alguna de esas frases  que utilizamos para salir del paso.
y , si te encuentras con esta vieja conocida, ¿qué le dirías o qué harías?

Fanny E. Abba