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lunes, 3 de abril de 2017

RESURRECCIÓN, SANIDAD Y AMANCIO ORTEGA


Escribe Paco Mira:

SOBRE RESURRECCIÓN, SANIDAD Y AMANCIO ORTEGA

         Estarán de acuerdo conmigo que si nos llamáramos Mariano y fuésemos presidentes del gobierno de nuestra nación, haríamos un montón de cosas con las que ahora no estamos de acuerdo. Haríamos otras propuestas, porque creemos que las que ahora hay no nos convencen. Seguro y probablemente que unas de esas cosas que reformaríamos sería el tema sanitario.

         Les digo la verdad que cuando uno va a un hospital y se "atreve" a mirar a la cara a cantidad de gente que anda pululando por los pasillos, por las salas de espera, por las consultas.... me pregunto, ¿cuántos han recibido la noticia de que les queda, por ejemplo, poco tiempo de vida?.¿cuántos han recibido la noticia de que tienen una enfermedad incurable?... ¡cuántas sentencias de muerte!, justificadas y medicalizadas, se reciben en una mañana!. ¡Cuántas veces nos planteamos nosotros, los sanos, el sentido de la vida!.

         Cuando en esta semana me he enterado que el señor D. Amancio Ortega había donado 320 millones de euros a la sanidad española, me he sacado el sombrero, he dicho "chapó", he reconocido en él a un hombre bueno. Podremos interpretar su acción de la manera que sea, por interés, por motivos fiscales, porque le sobra... por lo que sea el fin al que ha destinado ese dinero es un fin encomiable y digno de ser admirado.

         Este fin de semana también nos planteó el evangelio el encuentro con la muerte. Un encuentro que en una sociedad hay muchos que se plantean que el hombre nace para morir, que su fin no es otro que el dejar paso a las nuevas generaciones. Como diría algún filósofo del siglo pasado, es un ser para la muerte. Quizás las hermanas de Lázaro también se lo plantearon en parte de esa manera: "si hubieras estado aquí".

         Hoy en día también nos planteamos situaciones como esas: "si no fumaras, si no bebieras, si no corrieras tanto en la carretera....". Cuando sucede el mundo se nos viene encima, se nos cierran por completo las puertas de los sepulcros de nuestro corazón... dicho así también habría que darle la razón a los filósofos de la muerte que afirman que el hombre es un sentenciado a muerte. ¡Qué pena!.

         Nuestra fe confiesa que no somos el opio del pueblo, que no somos la morfina con la que nos contentamos para no ver la cruda realidad que nos rodea. Quizás seamos como las hermanas de Lázaro que mientras no veamos la concreción de nuestra fe en el momento que nosotros queremos, parece que no somos capaces de asumir la realidad que nos rodea.

         Es curioso que Jesús cuando llega afirma, ¿quién dijo que está muerto?. ¿Quién nos dice hoy en día que nacemos exclusivamente para morir?. ¿Quién dice que estamos sentenciados a muerte?. Es verdad que la muerte es una compañera de camino que nadie quiere caminar con ella, pero puedo caminar con ella y al mismo tiempo darle sentido a mi vida de tal forma que ella no tenga la última palabra en las acciones que hago, sino que la vida sea la que marque y selle mis actuaciones.

         Pero si encima creo que Jesús es la resurrección y la vida; que Jesús, aún en los peores momentos de mi vida, da sentido en lo que hago a pesar de la fragilidad de mis actos... podremos responder a la pregunta que Jesús le hace a Marta y que nos hace a todos y a cada uno de nosotros: ¿crees esto?

         Amigos, tenemos la oportunidad de lanzar hoy a los cuatro vientos, a las puertas de la semana grande, que la muerte no tiene la última palabra, que nuestro Dios es un Dios de vivos y no de difuntos o de muertos en vida. Por eso hoy Jesús, más que nunca, nos llama como a Lázaro por nuestro nombre y nos dice ":¡Lázaro, Paco, Juan, María....sal fuera!, porque no has muerto, sino que has nacido para la Vida.

         Feliz cuaresma para todos.

        Hasta la próxima.

         Paco Mira

jueves, 3 de noviembre de 2016

NADIE PERECE. TODOS VIVEN

Escribe Paco Mira

NADIE PERECE.
TODOS VIVEN

            En la carrera tenía un profesor de sociología que siempre que teníamos clase, comenzaba la misma con la frase con la que comienzo estas líneas. Siempre la dejaba caer, como coletilla, con la sana intención de pensar de que algún día nos la aprenderíamos de memoria. Y lo consiguió.

         No es fácil abstraerse del significado de la misma. Nacemos para vivir, no como algunos piensan que nacemos para morir, aunque esto sea una consecuencia de la vida misma. Solo muere lo que está vivo. Pero en esa vida, larga o corta, debemos y tenemos la obligación de convivir. Es decir que en la medida en que yo me relaciono con otros, crezco como persona y los demás crecen conmigo. Vivir y convivir suponen dos piezas claves de esta maravillosa realidad llamada vida.

         Y precisamente a esa vida es a lo que nos invita el evangelio y las lecturas de este domingo. La vida ha de estar por encima de las leyes, de las normas… aunque estas nos ayuden a vivir. Los fariseos, nuestros fariseos de hoy en día; los doctores de la ley, nuestros doctores eclesiásticos y no eclesiásticos de hoy en día, temen que las normas no se cumplan, que los sacramentos no se lleven a la práctica con la necesaria ritualidad… y en el fondo lo que estamos haciendo es apagando la propia esencia de la vida, del evangelio y quizás pretendamos poner contra las cuerdas al propio Jesús de Nazaret.

         Pero claro, los primeros que tenemos que creernos lo de la vida somos nosotros mismos. Ahora que vivimos momentos chungos, momentos apremiantes, momentos de escasez en muchos sentidos… quizás también vivamos momentos de desesperanza, momentos de angustia, momentos de desánimo. La vida nos tiene que invitar a la esperanza; la vida nos tiene que invitar a la ilusión, la vida nos tiene que invitar a tener ganas.

Quizás vivamos un momento en que a la fe la metemos en el trastero de nuestra vida, que la arrinconemos en la despensa del olvido y sin embargo Pablo en la carta que le dirige a la comunidad de Tesalónica les dice que el Señor les dará fuerza para anunciar su buena nueva. Tesalónica y el propio Pablo se lo creyeron. Lo malo es que nosotros tengamos duda de que nuestro Dios no es un Dios de vivos sino de muertos.

         Nuestro Dios es un Dios que nos quiere como somos, con nuestras alegrías y nuestras penas, con nuestras vida saludable y nuestro dolor… porque en él se supone que superamos aquello que nos aflige. No caigamos en la tentación del ritualismo, pero tampoco caigamos en la tentación de la intransigencia. No abusemos del poder, sea cual fuere este, porque seguro que en ninguna de estas cosas hay vida, sino que hay muerte. E insisto que el nuestro es un Dios de vivos y no de muertos.

         Da la impresión, por otra lado lógico, que cómo será el más allá, que qué habrá después de dar el paso que hay que dar; un paso que nadie quiere dar al que muchos le tienen miedo, otros respeto.... Pero preocupémonos de solucionar la vida que nos ha tocado. Preocupémonos de responder a los buenos deseos,  a las caricias, a los abrazos, a los besos.... que son los que hacen que la vida, sea VIDA,  por eso todos vivimos más allá de la muerte ya que esta no tiene la última palabra.

         Al mal tiempo buena cara. A tiempo de dificultad, de crisis, de soledad, de desgana…  que se nos note que el mensaje nos ha llegado, nos ha calado, que somos capaces de discernir en tiempos de mucha broza, el verdadero grano que se siembra en tierra buena, el grano que da fruto, el grano que da vida, porque somos testigos de un Dios de vivos y no de muertos.

     Hasta la próxima.

        Paco Mira

lunes, 6 de abril de 2015

ESTÁ VACÍO: ¡A CORRER!

Escribe Paco Mira
ESTÁ VACÍO: ¡A CORRER!
         
¿Saben?. Este mundo en el que vivimos está lleno de contradicciones. Yo diría que de maravillosas contradicciones, por eso hace que este mundo sea tan maravilloso. Y cuando hablo de contradicciones me refiero en que a veces nos mandan o hacemos cosas demasiado deprisa y otras veces por la lentitud hace que no nos espabilemos como corresponde.

         Por un lado los médicos de vez en cuando nos dicen que no nos tomemos la vida tan en serio pues los casos de infarto son los que son y cada vez más acuciados; el estress es cada vez más pronunciado, quizás porque nos ahogamos en un vaso de agua.... Y por otro lado cada vez son más las pruebas atléticas que nos exigen esfuerzo, rapidez, ganas y entrenamiento... ¿en qué quedamos?.

         Algo parecido debieron pensar aquellas mujeres de hace dos mil años, que tenían prisa; no querían seguir el ritmo procesional de la víspera, del viernes santo, donde lo más probable es que la gente se recreara con lentitud en el sufrimiento de un inocente; en el escarnio y castigo de quien no tenía la culpa. Dice el texto que fueron corriendo. Lo más probable es que deseaban que aquello se pasara cuanto antes y volver a una situación totalmente diferente a la que habían vivido.

         Estoy por asegurar que la carrera de Pedro y su colega, no era una transgrancanaria. Lo más probable es que sería la carrera más ilusionante de su vida, pero al mismo tiempo la más desilusionadora también. Ilusionante porque esperaba encontrarse con quien ha sido su amigo, su confidente, su Maestro, su guía, su bastón, su... quería volver a olerlo, tocarlo.... pero desilusionante al mismo tiempo porque se encontró con aquello vacío. Aquel que lo había negado publicamente, se mataba corriendo para creer que lo que había vivido no era cierto; quizás quiso correr para volver, una vez más, a pedir perdón por lo que pudo haber hecho por él y no lo hizo.

         Hoy de nuevo se nos invita a correr. Se nos invita a ir al sepulcro a comprobar que nuestra fe tiene que pasar por el vacío, por la desolación, por el no estar, para darnos cuenta que a partir de ahora empieza lo bueno; que a partir de ahora empieza eso por lo que tanto hemos luchado y que quizás no teníamos oportunidad de comprobar que era cierto. Hoy también se nos invita a correr. Correr a darnos cuenta que nuestra fe no está en un sepulcro vacío, que nuestra fe no está en un cementerio lleno de flores y adornos bonitos... nuestra fe está en un Dios de vivos.

         Por eso, en una pascua como la de hoy, quiero creer en un Dios de vivos que no ha inventado el infierno, que no ha inventado los castigos al fuego eterno a los que se han portado mal. Quiero creer en un Dios que con los brazos extendidos en la cruz, hoy los baja para abrazar a todos sin medida y sin distinción ninguna; Quiero creer en un Dios de vivos que lucha porque las vallas en las fronteras  se derriben para poder acelerar el paso, la pascua, hacia un mundo mejor al que todos, sin distinción, estamos llamados y que a veces no hacemos caso.

         Hoy quiero creer en un Dios de vivos que se encarna en los problemas cotidianos del padre o madre de familia que está en el paro; de los hijos que están metidos en el mundo del vicio y este en cualquiera de sus manifestaciones;  creo en un Dios de vivos que enarbola la bandera de la solidaridad, de la cercanía y del acompañamiento, porque está pasando y no queremos notarlo, porque es su pascua.

         Hoy quiero creer en un Dios de vivos que deja atrás un montón de penitencias desarraigadas de la realidad diaria; quiero creer en el Dios de vivos de las bienaventuranzas como acción programática para la vida. Un Dios que se encara con el que no anuncia una buena noticia como su evangelio y solo quiere ver el desanimo y la falta de vitalidad ante las circunstancias que nos rodean.

         Vivamos la Pascua como realidad viva, con la vida y que da vida. Nosotros no tenemos que conmemorar la resurrección, tenemos que echar a correr, ver que está vacío y empezar a currar. Animo y FELIZ PASCUA.
        
         Hasta la próxima.

         Paco Mira

miércoles, 25 de marzo de 2015

LA SEMANA SANTA

CRUCE DE ARINAGA

DOMINGO DE RAMOS  (29 de marzo)
A las 10:30, Bendición de los Ramos y Palmas. Procesión de Jesús en la burrita. A la entrada, Santa Misa.

MARTES  SANTO: ( 31 de Marzo)
A las 7 de la tarde, Eucaristía.
A las 7:30 de la tarde,  Vía Crucis

MIERCOLES SANTO: (1 de abril)
A las 11 de la mañana, confesiones de los niños que harán su Primera Comunión este año. También los padres que lo deseen.

JUEVES SANTO: (2 de abril)
De 10 a 12 de la mañana, Confesiones.
De 5 a 6,30 de la tarde: Confesiones
A las 7 de la tarde,  Misa Vespertina de la Cena del Señor.
A las 8 de la tarde, Hora Santa.
A las 10, Vía Crucis por las calles.  

VIERNES SANTO: (3 de abril)
De 10 a 12 de la mañana,  Confesiones.
A las 7 de la tarde, Celebración de la Pasión y Muerte del Señor,
A las 8 de la tarde, Procesión del Santo Entierro.
A las 9:15 de la noche, procesión de la Soledad.

SABADO SANTO: (4  de abril)
A las 9 de la noche, Vigilia Pascual de la Resurrección del Señor.
Al acabar, Brindis (Traer algo para compartir)

DOMINGO DE PASCUA: ( 5 de abril)
A las 11 de la mañana,  Misa de Pascua de Resurrección.


PLAYA DE ARINAGA
VIERNES DE DOLOR    27 de Marzo:
A las 6 de la tarde, Misa. A continuación vía crucis.

DOMINGO DE RAMOS  (29 de Marzo)
A las 12, 30:  Bendición de los ramos y palmas.  Procesión  del Señor con la burrita. A continuación,  Santa Misa.

LUNES  SANTO: (30 de Marzo)
A las 11 de la mañana confesiones de los niños que harán su primera comunión este año y los padres que lo deseen.

MARTES SANTO (31 de Marzo)
A las 10 de la mañana, en la Catedral, Misa Crismal.

MIERCOLES  SANTO: (1 de abril)
A las 6:30, rezo del Rosario.
A las 7 de la tarde, Eucaristía.

JUEVES SANTO: (2 de abril)
De 5 a 6 de la tarde. Confesiones.
A las 6 de la tarde,  Misa vespertina de la Cena del Señor.
A las 8 de la tarde, Hora Santa. 

VIERNES SANTO: (3 de abril)
De 5 a 6 de la tarde,  Confesiones
A las 6 de la tarde Celebración de la Pasión y Muerte del Señor,
A las 7 de la tarde, Procesión con las imágenes de Jesús crucificado, la Virgen de los Dolores y San Juan.

SABADO SANTO: (4 de abril)
A las 8 de la tarde Vigilia Pascual de la Resurrección del Señor,
Al acabar, Brindis (Traer algo para compartir)

DOMINGO DE PASCUA: (5 de abril)
A las 12:30. Misa Pascual.




sábado, 6 de abril de 2013

evangelio del domingo y video



Evangelio del domingo 7 de abril


Tras la resurrección, Jesús empieza a dar sus últimos mensajes en cada encuentro con los discípulos. En esta ocasión, nos habla de la fe que debemos tener: ciega, sin ver; porque ya hay tantos signos... Y también nos habla de lo importante que es celebrar nuestra fe juntos. Sin esto, es difícil verlo y sentirlo.

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-31):

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.
Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados! quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos
la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás: «¡Señor Mío y Dios Mío!»
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo tengáis vida en su nombre.

 

Aleluya, Crsito ha resucitado (Video)

Renuncio


A partir de este momento y de ahora en adelante, decido finalmente renunciar a todo aquello que de una manera u otra me ha impedido ser
mejor de lo que puedo ser y de llegar mas allá a donde debo llegar, hasta la plenitud de mi ser.

Por eso renuncio a:

La soledad y la tristeza.
Mis temores y limitaciones.
Los malos recuerdos y a lo que no pudo ser
Mi egoísmo y falta de generosidad.
La manipulación y el autoengaño.
El rencor y la falta de perdón.
Mi mal humor y la amargura de mi ser.
El fracaso y la derrota.
Mi apatía y desidia.
La vanidad y la miseria.
Mi indolencia y altivez.
La envidia, la codicia y el chisme.
Mi falsedad e hipocresía.
La deslealtad y la falta de amor propio.
A seguir esperando que las personas y cosas cambien.

Y lo más importante...

Renuncio a todo aquello que me aparta de ti, mi Dios.

Porque Señor yo quiero caminar siempre cerca de ti, te dejo todos mis afanes y preocupaciones. Hoy renuncio a todo y me vuelvo a ti.
Confiadamente sé que Tú harás la obra en mí, porque yo quiero cambiar, yo deseo que Tú vivas en mi y hacer tu voluntad. Toma el control de mi vida, dame fuerzas para seguir, fortaleza para vivir, amor para dar, y paz para servir.

Amado Dios, tómalo todo, renuncio a todo lo que me aparta de ti, porque sé que con amor eterno Tú me amas. Con amor Sacrificial e Incondicional, lo has hecho por mí en la Cruz. Gracias por amarme así mi Dios.

jueves, 19 de abril de 2012

CARTA DEL SECRETARIADO DIOCESANO DE JUVENTUD Y PASTORAL VOCACIONAL

Queridos amigos animadores,
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Aún queda en nuestra memoria el frescor del pasado EDJ 2012, “Jóvenes de Palabra”que celebramos en el Cruce de Arinaga. Desde aquellos últimos días hasta la fecha de hoy, han sido varios los acontecimientos que ha habido y que tocan de lleno a nuestros Secretariados de PJyPV. El primero de todo, la Pascua de Resurrección, precedida por la Oración Juvenil que hubo el Martes Santo en Arucas. El 14 de abril se celebró en Moya el Encuentro de la Canción Espiritual. En ese mismo día partió hacia la casa del Padre el sacerdote D. Pedro Monzón, quien durante muchos años dedicó sus esfuerzos y entregó buena parte de su ministerio a este Secretariado de Juventud y, en definitiva, a muchísimos jóvenes de nuestra Diócesis.
Y ahora nos ponemos de nuevo en contacto para anunciarles la próxima actividad de los Secretariados de Pastoral Juvenil y Vocacional. Se trata de la próxima Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Para el día 28 de abril, sábado, está prevista una Jornada de Reflexión sobre la Vocación en las Nazarenas, a las 11:00 horas. A esta jornada invitamos a: sacerdotes, religiosos/as, seminaristas, animadores de PJ, profesores de religión, encargados/as de la Pastoral en Colegios y catequistas.
Para el domingo 29 de abril está prevista una Misa por las Vocaciones en la Catedral a las 13:00 horas (cantará el Coro de la Aldea)
En adjunto tienen toda la información que se ha enviado por correo postal a las Parroquias. Y en el siguiente enlace pueden descargarse el material catequético y pedagógico que se ha editado para trabajar en el aula, la catequesis, las reuniones de grupo, en oraciones, etc.: http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/jornada-vocaciones.html
Muy importante: recordarles que deben enviar a este Secretariado la Revisión del pasado EDJ 2012, “Jóvenes de Palabra” Sus aportaciones nos ayudan a que próximos Encuentros sean tan ilusionantes como el vivido en este año.
Un saludo a todos y feliz final de curso.
Secretariados PJyPV.

domingo, 8 de abril de 2012

DIARIO DE UN CURA. LUCES Y SOMBRAS DE UNA SEMANA SANTA


DIARIO DE UN CURA

LUCES Y SOMBRAS

DE UNA SEMANA SANTA

¡Feliz pascua de Resurrección! Lo he escuchado y lo he dicho y lo he deseado  desde anoche varios cientos de veces. Ahora, en esta tarde de domingo, con la voz quebrada como  cada Domingo de Pascua, feliz como casi todas las Semana Santa de mi vida, pasan por mi mente las luces, las muchas luces de unos días vividos en intensidad. También quedan algunas sombras porque la Pascua es Muerte y Resurrección. Y la vida es también un conglomerado de penas y de alegrías.
Me quedo con la Luz, pero sin olvidar las sombras.
La Vigilia pascual  fue el culmen de una  semana llena de   sentimientos y emociones.  Todavía se repiten  en mis oídos los cantos emocionados de Mónica, Tania y Adriana, Cathaisa o las niñas del Beñesmén. O los diálogos y confidencias y bromas de los jóvenes adolescentes de la parroquia. Pero se ensombrece  la vivencia cuando te enteras que gente de la comunidad corta,  justo en esta semana, su contacto con la vida cristiana y a la hora de una decisión  que pudiera ser intermedia, opta porque la Semana sólo sea tiempo de vacación. Me cuesta asumirlo aunque intento comprenderlo.
Muchas sonrisas, muchos abrazos, mucha comunicación entre la gente de las parroquias, pero también, aunque sean pocos,  algunos brotes de celo o de intolerancia o de protagonismo como me cuentan S. o F. Uno siempre sueña con una comunidad llena de luz, como así es;  pero en estos días que  escuchamos a Jesús diciéndonos  lo de querernos uno a  otros, resulta más duro tropezarte con conflictos innecesarios. O, cuando te preparas para celebrar la Gran Noche de Pascua, la Vida, recibir un mensaje de Domingo, el profesor del Colegio, para comunicar  que no vendrá porque su hija está en el Materno. O que los hijos de dos familias amigas (de Reyes o de  Sofía) hayan sufrido un accidente aunque gracias a Dios no fuera todo lo grave que parecía.
     Los testimonios de gente sencilla, de la nuestra, animan e invitan  a dar gracias a Dios. Hay que hacer un esfuerzo para contener la emoción cuando escuchas las experiencias de fe de  Almudena o Carolina. O los testimonios espontáneos del Viernes Santo después de la procesión de la Soledad de la Virgen. Cuánta vida, cuánta fe, cuánta “resurrección” en nuestra gente. A pesar de que también aparezcan las sombras de  los intolerantes que, durante un recorrido procesional, no saben respetar la fe de los otros. O los que, bautizan a un hijo sin meterse en la celebración de la fe, preocupados más bien por una foto que inmortaliza un momento no vivido interiormente. Enfadarse no es bueno. Probablemente quien peor lo pasa es quien se enfada.
    Pero la luz siempre es más fuerte. Para eso estaban Isbella o Jorge Esquivel arropados por la fe de la familia y el respeto y cariño de los amigos. O la familia de los   cinco niños bautizados hoy en Arinaga. O toda la gente que, de aquí o de otros lugares, aprovecharon  estos días para confirmar su amistad sincera y compartir la fe : Marta, Elva, Omaira, Loly, Gonzalo, Ani, Carmelo, MCP, Patri… ¡Cuánta vida, Señor!
    Los niños han llenado de luz todas las celebraciones. Con la alegría y entusiasmo del Domingo de Ramos,  rodeados de pancartas y vivas al Jesús en la burrita. O con la dulce inocencia de Hugo, de 3 años, que imitando a los mayores, se  acercó a mí  para “confesarse” y se arrodilló después, silencioso ante el sagrario, como hacían los chicos mayores. O con la presencia de tantos chiquillos  todos estos días, sobre todo anoche, aguantando alegres  las dos horas de la misa y correteando felices después en el brindis.
     La luz  me llega de las muchísimas personas que en semana santa sacan toda su generosidad y actitud de servicio para estar en “lo que haga falta”. Los vi anoche limpiando la iglesia o el salón a pesar del cansancio. Los vi todos los días preparando monumento, altar, tronos, decoración, celebraciones, liturgia, cantos.  Los vi  orando en silencio ante el sagrario o preparando las lecturas o diciendo “toma, esto para las flores”. Y  vi también la valiosa actitud de los jóvenes que marcharon a pasar estra semana en el Monasterio de los benedictinos rezando, reflexionando, conviviendo. Estuve ayer sábado algunas horas con ellos.
   La luz es que, en un bautizo en donde había conflictos familiares, se hiciera posible alcanzar la paz. Y eso ocurrió hoy.
   David, el compañero cura que cada año viene desde Bilbao a echarnos una mano, hace para mí más llevadera esta semana. Y trae  a la comunidad palabras e ideas nuevas. Y toda su  alegría y disponibilidad que contagian. A mí me agrada y veo que a mis parroquianos también. Y personalmente me llena de gozo ver  en estos días la Casa Parroquial convertida  en Casa de Familia con la presencia de Montse y Óscar, o Yauci, Juani y Roma. O los  muchachos jóvenes que suben a la casa para tomarse un refresco, conectar sus móviles a internet o simplemente  acompañar al párroco y contarle  de quién andan ahora  enamorados.
   Termino esta semana con mucho sueño y con muchos sueños. Las horas no dormidas por la necesidad de preparar cosas, se compensan con todos los sueños que nunca se eclipsan. El “primer día de la semana”, las sombras de la muerte y las traiciones y tristezas   desaparecieron porque Jesús volvió a la Vida. Hoy quiero brindar con una copa de Fe para que las sombras que hay en mí y en las comunidades a las que sirvo, aunque no desaparezcan, no puedan por nada del mundo ocultar toda la Luz que hay entre nosotros. A los que creemos en Jesús y en la Vida no hay muerte, ni enfermedad ni problema alguno  que pueda apagar la Luz. Hoy es Pascua. Quiero brindar por la Resurrección de todo lo bueno y que a veces queda oculto. ¡Feliz Pascua de Resurrección!

   

domingo, 4 de abril de 2010

LA VIGILIA PASCUAL EN NUESTRAS PARROQUIAS

Muy buena la participación en la Vigilia de Pascua, tanto en Playa de Arinaga como Cruce de Arinaga.
Buen ambiente en la celebbración y al acabar.

En las diapositivas podemos ver distintos momentos de la, eucaristía en cada una de las parroquias.

jueves, 4 de febrero de 2010

QUE CUANDO ME VAYA NO CAIGA UNA LÁGRIMA POR MÍ

   El título que he puesto corresponde a una canción de La Quinta Estación. Esta tarde fue el funeral de Mari Ángeles, una joven de Cruce de Arinaga, madre de un hijo de unos 14 años. Y estas fueron las palabras de la homilía y que quiero compartir también con ustedes.

   Comprendo el dolor de esta familia y comprendo el sufrimiento que les ha supuesto la muerte de Ángeles. Dios lo comprende mejor que nosotros mismos. Hoy estamos aquí para pedir que Dios les ayude a ustedes y que Dios conceda la paz para siempre a Mari Ángeles.



   La Biblia, Palabra de Dios, es siempre una fuente de consuelo y de esperanza. Igual que necesitamos el alimento o un medicamento que nos ayuda mantenernos fuerte, leer la palabra de Dios y orar a nuestro Padre del Cielo es la mejor medicina del alma.



Hemos escuchado las lecturas que corresponden a este día y parece como si la lectura primera (Libro I Reyes 2,1-4, 10-12) hubiese sido elegida adrede para esta ocasión.



   El rey David fue un hombre muy sabio y muy religioso. La Biblia recoge esas palabras que pronunció antes de morir y que yo voy a releer. Imaginen estas mismas palabras en boca de Ángeles:

   "Estando ya próximo a morir, David o (o M. Ángeles) hizo estas recomendaciones a su hijo y a toda su familia: -«Yo emprendo el viaje de todos. ¡Ánimo, sean fuertes! Guarden las consignas del Señor, su Dios, caminando por sus sendas, guardando sus preceptos, mandamientos y normas, como están escritos en la ley de Dios, para que tengan éxito en todas sus empresas, dondequiera que vayan; para que el Señor cumpla sus promesas y ustedes sean felices: "

   Las ausencias de los seres queridos son muy dolorosas y no hay medicina que cure ese dolor. Pero la FE sí que es capaz de mitigar el dolor. Nuestra fe confiesa que Jesús resucitó. Y por la fe podemos asegurar que la muerte no acaba con ninguna persona. Que Mari Ángeles no ha muerto del todo; que ella vive en Dios.
   Los hermanos, la familia de Mari Ángeles escucharon una canción de esas que podemos oir en cualquier emisora y que les hizo conectar con los sentimientos y emociones que están viviendo estos días. Es una canción cantada por el grupo La Quinta Estación y que vamos a poner al fin de la misa. Yo quisiera resaltar unas palabras que repite la canción:



QUE CUANDO ME VAYA
NO CAIGA UNA LÁGRIMA POR MÍ.
QUE SÓLO QUEDE LA AMISTAD,
TANTOS SUEÑOS QUE RECORDAR…
QUE CUANDO ME VAYA DE AQUÍ,
DE MI TIERRA, DE MI GENTE,
DE MI TIERRA LA QUE ME VIO NACER,
LA QUE ME VIO GANAR Y ME ENSEÑÓ A PERDER…./
QUE SÓLO QUEDE LA AMISTAD…


   Lás lágrimas sí se derramarán, Mari Ángeles: son inevitables. Pero quedará siempre, seguro, mucho más fuerte, la amistad.
   Para que eso sea así, hagamos caso a las palabras de David: Sean fuertes, caminen por las sendas del Señor, que la Palabra de Dios ilumine sus pasos, nuestros pasos. Y que todos los días la sintamos cerca, presente, en nuestra oración a nuestro Padre Dios. Que así sea.