NÚMERO DE VISITAS RECIBIDAS

Diario

DIARIO DE UN CURA PENSAMIENTOS EN UN DÍA MUY ESPECIAL

Hoy, Martes santo, todos los curas de la diócesis celebramos en la catedral la Misa Crismal en la que renovamos nuestras promesas de ser fieles a nuestra vocación sacerdotal. Prometimo una vez más intentar vivir de acuerdo con el evangelio, en comunión con la Iglesia y con obediencia a nuestro Obispo.Renové con mucho gusto mi sacerdocio y me alegré de tener tan buenos compañeros en el presbiterio. En este día nos vemos casi todos y nos saludamos con efusión. Disfruté en este sentido. De todos modos, la misa me pareció un poco sosa y un poco larga. Faltó algo más de alegría como la fecha merece. A ver si se corrige en los próximos años.

Me hizo reir mucho hoy un niño. Me comentó muy seriecito que alguna vez le pega a su hermano de sólo cuatro años. Le dije que eso no lo debía hacer. Y él sin perder la seriedad, me aclaró:
-No, pero no le llega a salir sangre....

No me hace reir nada leer un comentario anónimo en este blog en donde se habla mal de una muy buena catequista. Siento decirle a esa persona que es muy`poco ético y nada cristiano hablar mal de alguien en un lugar como este y no tener la valentía de dar su verdadero nombre. Sólo me cabe la esperanza de pensar que esa persona al menos nada tendrá que ver con la parroquia. En todo caso, deseo de corazón que reconozca el mal que ha hecho y no lo vuelva a hacer con nadie y en ningún sitio.

Hoy, día de la renovación de las promesas del sacerdocio, comenté varias anécdotas vividas con algunos compañeros.
En mi primer año de cura, Juan Morales (natural de sardina) tocó en la casa parroquial donde yo vivía en Telde con otros compañeros. Yo estaba solo. Y , como soy algo despistadillo, no lo reconocí. El con mucha confianza se sentó en el salón y a la media hora más o menos como no se marchaba le invité educadamente a que se marchara... Cuando me dijo: Yo soy cura del Hospital y compañero de Pepe Díaz ( el otro cura) me quedé todo cortado por la vergüenza. Han pasado más de 30 años y, cada vez que me ve me lo recuerda, por ejemplo hoy.
Y estando yo de cura en Vecindario, en la fiesta de San rafael , en la Ofrenda de los niños, yo celebré la misa vestido de canario. En esto apareció un compañero amigo, Antonio Berriel (que ahora es cura en Doctoral), subió al altar y me dijo por lo bajo: Si ahora llega a venir el Obispo y te ve así, ¿te imaginas lo que puede pasar? Yo le comenté espontáneamente:
-Del obispo no tengo miedo, del que sí me daría miedo es del Vicario (que entonces era Mariano Medina). Lo malo es que, por la confiaza que había, a los dos o tres días nos encontramos los tres, Antonio, Mariano y yo, y va Berriel y le cuenta a Mariano lo que yo había dicho... En todos estos años he tenido que escuchar a Mariano que me pregunta ¿Todavía me tienes miedo?
-Es normal que en las fiestas de los pueblos, el párroco del lugar invita a almorzar a los compañeros que van a la procesión. El primer año de yo ser cura y estaba de párroco en Ojos de Garza. Entoncer yo, recién salido del cascarón, tenía mucha sensibilidad por lo social y quería cambiar el mundo. Y no me parecía justo que cuatro o cinco compañeros comieran a costa de la parroquia o de un pobre cura como era yo. Cuando llegó la fiesta de Santa Rita, invité a comer a los sacerdotes que allí llegaron. Fuimos a un restaurante en Las Majoreras. Al finalizar dije que yo creía que cada uno debía pagar su almuerzo. Ellos quedaron muy sorprendidos. Me acuerdo que estaba también D. José Cárdenes (e.p.d.) que era cura de Agüimes y dijo que él no llevaba dinero encima. Entonces D. José Díaz (el de Carrizal) dijo que él pagaba el de D. José Cárdenes. Lo malo fue que cuando yo iba a pagar el mío...tampoco encontré dinero en la cartera y tuvo que pagarlo también Pepe Díaz. Todavía algún compañero me lo recuerda cuando voy a alguna fiesta.

Quiero hacer mención de Pablo Prieto que hoy fue enviado por nuestra diócesis como misionero a Nicaragua. Pablo, con 35 años, es un cura muy dinámico, abierto, alegre. Tuve la suerte de tenerlo como seminarista cuando yo estaba por Tamaraceite. Nos hicimos muy amigos. Mientras estuvo de cura en Haría (Lanzarote) siempre tuvo el detalle de enviarme una botella de vino casero cuando iban por allí sus padres o algún amigo. Pablo es una persona inquieta, muy espiritual. Hará un servicio muy bueno en Nicaragua en donde trabajará con Isidro Sánchez otro cura canario excelente y buen amigo. (En la foto, El Obispo da un abrazo de despedida a Pablo, en la misa Crismal de esta mañana)
Bueno, hay más, pero vamos a dejarlo para otra ocasión. Por ejemplo lo de la misa en dos partes, una él y otra yo, con Manolo Merchán (el de Maspalomas), la conferencia con D. Hermenegildo en Lomo Magullo, cuando me nombraron cura de La Aldea, etc. etc. Hay anécdotas para un libro completo.
Y hoy quiero terminar este Diario con una oración por los compañeros sacerdotes enfermos, en especial por Pedro Monzón y Santiago Suárez que están en una situación bastante difícil.

> MIÉRCOLES, MARZO 14, 2012

DIARIO DE UN CURA.
 “ESTUVE ENFERMO Y ME VISITASTE”

Fran, uno de los jóvenes de la parroquia me envió hoy un whatsapp  (¿se escribe así, Fran?) con una pregunta: “Suso, la gente de mi grupo  me pregunta que cuándo vamos a visitar a los enfermos”. Y aunque no le he respondido me alegró muchísimo  que los chiquitos con 17-18 quieran entregar un poco de su tiempo a estar con los mayores, con los enfermos. Este hecho nada más sería suficiente para que esta noche (acaban de dar las 12 en el reloj de la iglesia) me marchara a dormir como un bendito.
Pero no fue solo eso. Tengo un sobrino enfermo y este mediodía fui a visitarlo. Ayer me llamó y me pidió  que le llevara la comunión. Hoy, en su casa,  hablamos mucho y con profundidad. Me hablaba de cómo ha vivido su fe y cómo lleva su enfermedad. Mi sobrino hablaba con toda naturalidad del cáncer y con la misma naturalidad de  su confianza en Dios. Después de comulgar hablamos con Dios y, emocionados,  le pedimos por estos y otros enfermos y quienes los cuidan y les ayudan a vivir con esperanza.
Le pregunté; ¿Has podido transmitirle la fe a tu hija ahora adolescente?  Y me dijo que lo ha intentado y lo sigue intentando siempre. Pero sin imponer. Me encantó la respuesta y la actitud de su padre. Cuando hoy me he reunido con unas veinte personas de la parroquia para leer y comentar el evangelio, aunque era otro texto el que se proclamaba, en mi cabeza martilleaba un texto distinto:“Vengan,  benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y ustedes me visitaron”. 
Y ahora, cuando ya el silencio reina en el barrio, caigo en la cuenta por qué  hoy me siento tan feliz. Los “benditos de Padre Dios” son esos jóvenes que tanto aprecio y que me preguntan cuándo vamos a visitar a los enfermos. Y el enfermo que fui a visitar, con el rostro y las molestias de mi sobrino… era el mismo  Jesús. ¿No es para sentirse uno afortunado? 




Diario de un cura
PEPE, GRACIAS POR CONFIAR EN NOSOTROS
Lo conocí a los pocos días de llegar como cura a este municipio. Pepe vino a presentarse y a decirme que podía contar con él para lo que necesitase. Me pareció un hombre correcto, sencillo, noble. Esa fue mi primera impresión. Pero más tarde me di cuenta que me había equivocado. Pepe era supernoble, super sencillo, supercorrecto. Poco a poco a poco lo fue considerando "de la familia". de esa familia que formamos la comunidad cristiana que nos vemos, hablamos de todo, nos conocemos y nos queremos. Pepe y yo pasamos a considerarnos amigos. De vez en cuando él necesitaba contarme cosas, desahogarse o celebrar con una sonrisa o unas risas nacidas muy adentro, que había vencido algún obstáculo en su dura vida llena de dificultades. No sé cuando cumplía años, pero cada 6 de julio me decía que había que celebrar no sé cuántos años sin tomar alcohol.  Le fue muy dura la vida a Pepe y me consta que hacía esfuerzos tremendos para luchar contra la depresión o el aburrimiento. Yo le decía siempre.
-Pepe, alégrate, porque la gente del pueblo y de la parroquia te quiere, te queremos.
Y se lo decía de verdad y él lo sabía. Los vecinos le tenían un especial cariño y se lo demostraban invitándolo a comer, ayudándolo a costearse el viaje a Santiago cundo fuimos un grupo de la parroquia y, sobre todo, animándolo siempre.
   Y él correspondía con un espíritu de servicialidad. Este pasado domingo lo recordé en la misa  al leer el evangelio (segundo domingo de adviento): Preparen el camino al Señor, limpien sus senderos. Recuerdo a pepe, en aquella primera caminata, adelantándose a Dieguito, un hombre mayor, para quitar las piedras que le dificultaban caminar sin tropiezos. 
 Y cuando le pedía que me ayudara y fueron muchas veces, siempre aceptaba a la primera:
-Pepe, ¿puedes darle un paseo por la isla a este compañero sacerdote ? (A Francisco el cura chino o a Luis el misionero de Áfrivca que vino cobn motivo del Domund)
-Pepe, ¿puedes llevar a Antonio al centro de desonticaxión de Tamaraceite?
Pepe, ¿puedes traerme la comida del Colegio de Agüimes?
 Pepe, ¿puedes repartir "El Puente" o los carteles del viaje a Roma?
Y Pepe siempre decía que sí. 
Es más, cuando hacía lo que había pedido, siempre me enviaba un sms al móvil en estos o parecidos términos:
-Gracias, Jesús, por confiar en mí.
O sea que, encima, era él quien me daba las gracias.
Lo veía rezando en silencio casi cada día en la iglesia. Hasta esta misma mañana. Lo veía en la misa de los sábados  y muchos otros  días leyendo de una forma pausada, serena , sentida. 
Y en las caminatas a las que creo que nunca faltó, echando una mano a Hilario el guía, quedándose atrás, el último, para que nadie se perdiera. Y, desde hace unos meses, hasta el martes pasado, reuniéndose con los adultos que se preparan para la confirmación. Participando siempre con seriedad, con atención, con respeto. 
hasta hace unos meses combatía sus problemas mentales de los que él era consciente, haciendo dibujos que regalaba a los amigos. Muchos de sus dibujos, llenos de pensamientos profundos, de frases que invitaban a la paz, a la alegría o al compartir, están expuestos desde hace un año en el salón parroquial.
  Pepe era sde esta casa, de esta familia de esta comunidad. Lo sigue siendo. Fue muy bueno y era también muy débil aunque luchaba contra este tal vez su único defecto visible. Hoy le venció la debilidad. Y hoy, Pepe, tengo que decirte antes de irme a dormir, que entras en el calendario de los Inolvidables de la Parroquia, de las personas que tenemos que recordar siempre con un cariño inmenso. de las personas más buenas que he conocido, de  las que emocionan con sólo recordar. Creo que estás con Dios. Me da confianza saber que desde el cielo nos echas una mano. Disculpa, pepe, si no supimos darte el ánimo y la ilusión que necesitabas. Pienso que en adelante aqui vamos a ser más buenos porque tú, cerca de Padre Dios, vas  a hacer algo por esta gente a la que tanto quieres. la que tanto te sigue queriendo. Te voy a copiar, Pepe:
-Gracias por confiar en nosotros.  


VIERNES, NOVIEMBRE 04, 2011

DIARIO DE UN CURA
Un día para olvidar

Hay días que vienen gafados. O uno los acaba echando a perder. El de ayer pudo ser uno. Eso al menos me parece visto desde hoy. Coincidieron muchas cosas. La madre que pide, insiste y reinsiste para que su hija haga la primera comunión con un año menos que los demás alegando que en la península los niños comulgan en tercero… La que viene con no sé cuantas historias de viajes, padrinos y situaciones para justificar que su niño sea bautizado el mismo día de su cumpleaños, sin tener en cuenta para nada el calendario de la parroquia. O la que te pide casarse en un lugar distinto porque está más cerca para celebrar el banquete;  o bautizar a su hijo donde nadie se bautiza…. Todos estos caprichos, la verdad, son normales que ocurran en cualquier parroquia. Pero sí que es raro  que coincidan todos el mismo día. Y ocurrió todo junto  ayer como una prueba de templanza y paciencia.   Por supuesto que ocurrieron otras cosas buenas, seguramente bastantes más. Pero es que, además, después de la reunión con los catequistas y la caminata con Paco y Paqui, vino lo peor que vamos a dejarlo sólo en el recuerdo. En un mal recuerdo.
También ayer fue el entierro de una persona muy apreciada para mí: Antonio Sosa, carpintero de La Suerte. Un hombre serio y  servicial del que seguramente habrán aprendido mucho sus hijas Yaiza y Gaby de quienes tengo tantas cosas hermosas que recordar. Hasta cuando Gaby, de apenas 8 años, se vio apurada en la playa y acudió a mi, que me faltaban también fuerzas para nadar , con el deseo de que la socorriera.
Muerte, pecado, caprichos…. Pero que no falte la esperanza.  Ni las ganas de remontar el vuelo cuando parece que las fuerzas han decaído.  Hoy será siempre mejor que ayer. Así lo espero. 





DOMINGO, OCTUBRE 23, 2011

DIARIO DE UN CURA
¿UNA HORA ES MUCHO?

Acabo de llegar de Temisas. Casi siempre el regreso, en las horas de la tarde del domingo, lo hago muy pausadamente, en plan paseo. Y más cuando vengo acompañado, como hoy. La tarde se prestaba para disfrutar el paisaje en ambiente de otoño, con  el mar al fondo y  las montañas con trazos muy señalados.  Pocas veces puedo en la semana puedo conducir así, despacito, mirando a los lados, sin necesidad de mirar el reloj o preguntar la hora. Me recuerda –lo he tenido mucho  en la mente  estos días- los momentos vividos en las misiones (Guatemala, Nicaragua, Bolivia o Malawi), donde el tiempo es un regalo para disfrutar sin prisas. Lo dice un refrán africano:  “Ustedes , los europeos, tienen  los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo”.
Algún domingo, hoy por ejemplo, acabo muy gustoso la misa de Arinaga y el Cruce pero con una preocupación:
 -¡La misa duró una hora!¡Nada menos que una hora!
Y es que se pone uno a hablar y preguntar a los niños y el reloj te la juega. Cuando te das cuenta, ha pasado una hora o muy poquito menos.
La cosa es que estas misas las disfruto (lo he escrito más veces en este diario) y me gustaría que también la gozaran los que participan en ella. La verdad es que hoy mismo, al acabar en Playa de Arinaga, siete u ocho personas se acercaron a decirme que le había encantado la celebración. Pero… ¿y las otras doscientas personas? A lo mejor no tendría uno que hacerse problema de esto. O a lo mejor, sí. En un tiempo yo defendía las misas de no más de 35-40 minutos. ¿Me estaré haciendo un pesado? ¿O será que poquito a poco uno va valorando estos encuentros con Jesús y la comunidad? Porque  con los buenos  amigos  uno pasa dos, tres horas y más y, si se está a gusto, siempre parece más bien poco. Ahora mismo he mirado las fotos que he tomado este fin de semana y resulta que  he pasado unas cuantas horas con un buen número de amigos en diferentes momentos y días: Eli, Luis, Pilar, Dahelire, Ana, Pepe, María, Dámaso, Inma, Carmelo, José María. Mensa, Pilar, Adela, Rita, Paqui, Nicolás y María Jesús (niños), Esteban y María, Óscar y Montse, Conchi, Adela, Carmen, Dulce… Ha sido un precioso fin de semana gracias a estas horas con buenos amigos. Y eso que no aparecen en las fotos Paco o Vero. O  Sara que me dio una inmensa alegría cuando se acercó a saludarme en Vecindario.  Pero también ha sido un inolvidable fin de semana gracias a esas horas que he podido compartir en las misas del sábado con el testimonio misionero de Mariola y el domingo con la alegría y espontaneidad de los niños y la frescura del evangelio del amor. ¿Será muy larga una misa de una hora un domingo? Pienso en este momento que si no hubiera participación, sería mucho tiempo. Pero si los niños y  los jóvenes, como ocurrió hoy, se involucran y cantan y hablan  y se expresan como quieren, una hora está muy bien. ¿O tal vez me equivoco?
En todo caso, haya sido mucho o poco tiempo, ¡bendita la hora de la misa! ¡Y benditas las horas vividas con los amigos! ¿Dónde gastar mejor el tiempo, sin necesidad de mirar el reloj que estando con los amigos y el Señor?
Las fotos cuentan algo…
P. D. Acabo de publicar esta página de mi Diario sin parame a leer nada  y, qué sorpresa, descubro ahora  lo que ya había escrito una feligresa en el blog: 

Fanny: La misa de hoy, la sentí muy especial, el espiritu de Dios estuvo muy presente en todos, como se suele decir, se me erizó la piel, con el amor y alegría que se cantó "alma misionera", ...
de una manera u otra tod@s somos misioneros, en nuestra iglesia, en nuestra familia, en nuestro trabajo.. felicitaciones a Paco, por la hermosa interpretación de las canciones y ....y a Suso por su manera tan especial de llegar a los niños, jovenes y comunidad en general. Buen domingo a todos.
Gracias, Fanny





DIARIO DE UN CURA
Una piedra en el camino…
Se acostumbra uno a  vivir con salud y un simple catarro puede parecer un problema grave. Soy consciente de eso. Pero así lo vivo algunas veces. El comienzo del curso pastoral tiene dificultades y sabe uno que, al fin y al cabo,  no son sino piedrillas en el camino…Es lo malo de acostumbrarse a lo bueno. Si casi todos  los días hay sol, bastará un día nublado para ver la vida diferente. No tendría que quejarme de nada porque los problemas, las piedrecillas, son bastante pequeñas. Pero están ahí para recordarme que la vida es lucha y que el evangelio sin la cruz es un evangelio mutilado.
Siempre pensé que no tenía enemigos porque creo que a nadie quiero mal. Sin embargo anoche me hablaron de un enemigo desde hace más de treinta años…cuando estaba yo por  O.d G.. Me resulta difícil de aceptar porque, aparte de que no era una decisión mía, la chica era y ha seguido siempre muy cercana y apreciada. Una piedra en el camino.
El inicio de la catequesis en las parroquias siempre trae problemillas por las edades, por los lugares de reunión. Pero a veces la piedra está en el propio zapato. Es más molesta. Así lo vivo cuando es una catequista o una persona con una responsabilidad en el templo quien malinterpreta unas palabras o comenta en sentido negativo. Piedras, piedras o priedricitas, pero molestas. Al fin y al cabo, pequeñeces que se curan con los momentos de gozo: la misa en la residencia, la visita de Paco, Pili y los jóvenes a Ojos de Garza, las palabras de Mario Vega, el diálogo con Mónica o Davinia, el trabajo desinteresado y alegre de la gente de cáritas…. 
Paulo Coelho, en su libro "Como el río que fluye"  escribe en la página 323: "Veo la tormenta que se aproxima. Como todas las tormentas, trae destrucción..., pero al mismo tiempo moja los campos y la sabiduría del cielo desciende con su lluvia. Como todas las tormentas, debe pasar. Cuanto más violenta, más rápida". 
Molestan las piedras del camino, pero así valora uno mucho  más a los que son sencillos, a los que no guardan rencor, a los que perdonan, a los que animan. Y estos son muchísimos más. Molestan las piedras pero me hace ser más humilde y fortalecer mi esperanza y mi fe. Mientras sea así, que siga habiendo piedras en el camino. 
   
   



DIARIO DE UN CURA


¡Mi casa!¡Mis amigos! Nostalgias…





Aunque ha pasado una semana del regreso de la JMJ de Madrid, aún con la resaca las horas de sueño robadas, sigo echando  de menos la convivencia con los chiquillos: las canciones, los juegos, las bromas, el agua, el sentir  todo el día la cercanía de veintipico muchach@s llenos de vialidad, de alegría, de confianza. Me está  costando bastante adaptarme a una vida sin ellos. Hay nostalgia de los días en Madrid.  Después de eso he tenido buenos ratos de diálogo con Fran, con Omaira, Verónica…. Y promesa de diálogo con otros. Creo que la JMJ fue un buen regalo para mí como me decía hoy la madre de Carolina. Por eso en las misas de ayer y hoy, tanto en la parroquia como en Temisas, he hablado de la Jornada con el Papa o más bien de la Jornada con el grupo de la parroquia.


He comentado con bastante gente mis impresiones de la JMJ. Me gustaría que los que, desde aquí,  critican la carga policial contra los manifestantes, que también critico,  también rechazaran  la “carga” de insultos, escupitajos y agresividad que algunos manifestantes descargaron contra unos jóvenes que tenían el único delito de ser cristianos. Las bofetadas son injustas, duelen y molestan. Lo otro también. Bueno, pues hoy algo de todo esto he comentado en donde he podido.


Subí a Temisas con Adela y Carmen Suárez como cada último domingo de mes. No habían sino 25 personas en la misa, pero hoy quedé más contento. Después pasé por las iglesias de Agüimes e Ingenio donde pude saludar a mucha gente amiga como  Victorio, Sergio, Pepita y muchos más.

Y para cerrar la tarde, después de mucho desearlo, hoy entré a “mi casa”, a la casa donde nací y viví a hasta las 13-14 años en la calle Francisco Dávila Ramírez, 12. Me hacía mucha ilusión volver allí, donde están mis mejores recuerdos de infancia. Toqué sin saber quien vivía. La señora estaba sola, se llama Carlita. Muy amable me dejó pasar y entrar a cada una de las habitaciones. Qué pequeñitas me parecían ahora todas las habitaciones y el patio y la alcoba que daba al “cuarto” que hacía de comedor y el “solaillo”. Por allí recreé los mejores momentos con  mis padres y todos mis hermanos. Un hermoso regalo para hoy. Mientras pasaba por cada sitio comentaba a la inquilina, a Carmen y Adela algunos de mis recuerdos: En la azotea había gallinas, una cabra…¡y hasta una cochina se llegó a criar allí. Lo que llamábamos la “alcoba” era el lugar donde junto con el “solaíllo” dormíamos los diez hermanos. Donde está ahora la cocina era entonces el baño. En el patio estaba el fregadero en vez del baño… Lo demás todo igual.

Parece que hoy se convirtió en día de nostalgias: Mi pueblo, mi casa, mi convivencia con los chicos. No, no me gusta mucho mirar para atrás porque recuerda unos momentos tristes o de alegrías pasadas. Pero a veces  es bueno porque te hace valorar lo que ya no tienes. Mi casa de la Ladera de Ingenio que nunca fue mía. Los chicos de la JMJ que tampoco lo fueron. Pero el cariño a la casa, a la familia  y a los chicos…eso permanece.





DIARIO DE UN CURA. FOTOS SIN CÁMARA DESDE LANZAROTE


Estoy en Lanzarote. Es difícil que pase un año entero y yo no me dé un saltito a esta Isla en la que tan bien me sentí en mis primeros años de cura. Venir a Lanzarote me supone recorrer cada uno de los lugares por donde estuve, pararme delante de la casa parroquial de Tías, caminar por las playas de Puerto del Carmen, recorrer los caminos de Mácher, La Asomada, Conil.....pararme en la ermitra de Tegoyo y, sobre todo, ver a la gente amiga que, gracias a Dios son bastantes. El motivo y excusa de mi visita esta vez, fue bautizar a Ubay, el hijo de los amigos Pedro y Yoly que viven en Montaña Blanca. En aquellos tiempos cantaban mucho aquello de ¡Ay Virgen de Candelaria, /dónde te tienen "metía"/ detrás de Montaña Blanca/ con los "cochinos" de Tías. (Y lo de "cochinos", dicho con todo el afecto, como batateros a los de San Bartolomé o trompetas a los de La Villa).
Bueno, no me enrollo. El caso es que me vine y, qué lástima, se me olvidó traer la cámara de fotos. Y como no me es posible hacer un viaje sin llevarme las imágenes más significativas, anoche, mientras descansaba ya en la cama que me cedió Omar en S. Bartolomé ( y el pobrecillo, después de acabar su jornada en el taxi, durmiendo en el sofá), me puse a dibujar mentalmente los retratos que quiero llevarme de esta visita rápida.
JULIA. Hacía 30 años que no la veía. Sonrisa amplia, complicidad conmigo para tomarle el pelo a Nina.Igual de alegre y presumida. Como debe ser.
NINA. La casa de acogida. Superactiva, superatenta y superburlona.Allí nos vimos ahora el grupo de amigos comunes en torno al caldero de garbanzos y carne: Pili, Casy, Inma, Mari C., Efi, Julia ...No me puedo creer que estas chicas tengan 30 años más. Las veo igualitas a cuando tenían de 17 a 20 y entraban y salían de la casa parroquial. La familia de Nina, encantadora. Mel, siempre atento y dicreto; María, espontánea, alegre y clara; Toñito, divertido, irónico, simpático. Adrián, la ingenuidad viva.
CATALINA, madre de Dulce y Juani. 90 y pico años. Fui a verla al hospital. Dormía serenamente. Parece acabando su batalla, pero no vencida sino feliz porque hasta en los últimos momentos con su temple, su actitud cristiana y su carácter sacó adelante una familia como ella soñó.
LOLY: Siempre disponible y servicial. Me presentó, entusiasmada, a su Andrés. Nunca pierde el humor. Raúl lleva el mismo camino...
INMA. El enlace perfecto entre el grupo de amigos y yo. Y entre la Parroquia y el grupo. Respetuosa, catequista constante, pura bondad. Un poco de tristeza ahora porque Sara, 14 añitos, está de viaje y se le hace algo duro.
ANTONIO JUAN, cura de Teguise. Comprometido, trabajador, abierto. Cené con él, dimos un repaso a la isla y casi a toda la diócesis. José Luis, que fue medio monagillo mío en Tías, nos invitó a cenar en su restaurante de Nazaret. Una velada formidable con mi buen compañero.
GONZALO, cura de S. Bartolomé. Sabe mirar siempre con perspectiva, utiliza la sabiduría y la experiencia. Lo encontré muy a gusto en la parroquia y feliz con la notable restauración del templo parroquial que me estuvo mostrando.
RUTH: Compañera en el máster de periodismo y de estudios en Madrid. Una buena educadora. Sus niñas, Ana de 9 y Marta de 7, son una preciosidad. Educadas, sociables. Me hicieron muchas preguntas, me leyeron parte de su diario (algunos trozos no, porque, decían, tenían alguna palabrota, me invitaron a quedarme allí en Teguise donde están viviendo en una antiquisima y hermosa casa; prometí verlas hoy). Ruth, muy serena, paciente y trabajadora.
CARMEN Y LUIS: Su casa se convierte estos días en la mía. Acogedores. Viven para sus hijos. Sus alegrías y sus lágrimas son para ellos y su otro hijo, Omar el buen saharaui.
UBAY: Fue la razón de estar aquí, a pesar de que sólo tiene cuatro meses. No paró de sonreir o tocar el panderito mientras se bautizaba. Me respondía en su idioma a lo que yo decía. Sociable y fue la alegría de su hermano Diego, de sus padres y todos los que alli estábamos. Gracias, Ubay por darme la oportunidad de estar con todos ustedes.
AUTORETRATO: No traje la cámara... pero muy feliz.


>> domingo, julio 10, 2011


Diario de un cura: MANO DE SANTO


Hace sólo unos minutos que llegué de Urgencias del centro de salud de Agüimes. Por culpa del asma tuve que estar allí algo más de dos horas. Si esto fuera un parte médico de los que se leen cuando algún personaje importante se pone malo, habría que empezar diciendo que esta mañana empezaron los síntomas de que hoy tocaba “dificultades en la respiración”. Pero yo, la verdad, estaba más entretenido en que hoy era domingo y además día de san Cristóbal y fiesta en la Goleta. Así que, en las tres misas que celebré me referí a S. Cristóbal sosteniendo con su mano al Niño sentado en su hombro. Casi de la misma forma que anoche Tinín, mi ahijado de boda, me visitó con su hijo Francisco. El chiquillo no se despegó ni un instante de la mano de su padre. Me gustó el cariño con que Agustín trataba al niño y me gustó que, aprovechando su viaje a Gran Canaria, quisiera compartir unas horas conmigo.
En la misa del mediodía participó Carmen C., que es muy observadora y no pierde la oportunidad de hacer alguna crítica … a casi todo. Cuando acabó la eucaristía me dijo:
-Esta misa…¡hasta a mí me gustó!
No sé si fue porque le dio vida la presencia de los jóvenes que van a participar en la Jornada Mundial de la Juventud o por el buen ambiente que se crea en estas celebraciones del domingo. Sea por lo que sea…¡mano de santo!
Mano de santo deben tener también los animadores de jóvenes que logran tanto en la Playa como en el Cruce que los muchachos participen con mucha alegría en la misa. Igual mano la delos suegros de Fany, la Argentina, que me obsequiaron ayer con unos dulces hechos por ellos que son irresistibles.
Al mediodía me fui a la playa de S. Agustín a caminar un poco y zambullirme unos minutos en el agua. No había aparcamiento. Pero, de repente, un coche que va a salir, me ofrece el puesto y, además se acerca el conductor a mi ventanilla para dejarme el tique del aparcamiento. Cuánta amabilidad en personas que uno ni conoce. Me admira. Pero luego, después del paseo por la arena y el baño, el asma me volvió a recordar que hoy era…su día. Y apareció de nuevo el síntoma de la mañana. Y cuando estaba dispuesto a regresar a la parroquia con las dificultades respiratorias, apareció Paki la catequista que se ofreció, muy generosa, a ayudarme… ¡Mano de santo, de verdad!
Celebré la misa en La Goleta. El viento impidió que saliera la procesión pero no la bendición de muchísimos coches que pasaban delante de la imagen de San Cristóbal. Ni tampoco el viento pudo con los gestos de personas que expresaron que aquello les gustaba: Alicia, Carmelo, Pepe, Lucía, Adela , Antonio…Cantó Rodian una canción en contra de la violencia y yo no vi sino señales de paz por todos sitios. ¡Mano de santo!
Terminada la misa me vine a la casa parroquial. Y aquí, nuevo aviso del asma que sólo respetó, al menos en parte, las celebraciones eucarísticas (¡que bueno es el asma!). Ya me parecía demasiado y corrí a urgencias en mi coche. Antes, me pasaron varios nombres de personas a las que podía pedirles que me llevaran, pero ¿les iba a estropear dos o tres horas de una tarde de domingo? No, me decidí a ir por mi cuenta. Llegué sin casi poder hablar. Camino de Agüimes, a la altura de La Goleta, me acordé y le dije a San Cristóbal:
-Chacho, S. Cristóbal, todo el día hablando bien de ti… y tú no me ayudas. Échame una mano, hombre.
En el Centro de salud, la doctora de guardia me trató von oxígeno, Pulmicort, algo de paciencia y una inyección de Urbason.
A las dos horas más o menos, me auscultó de nuevo y dijo que ya podía marcharme. Pero antes, asombroso, sin que yo le hubiera comentado nada, me dijo:
-Esta noche podrá dormir tranquilo. Porque el Urbason es… ¡mano de santo!

(Puedes ver en los álbumes siguientes, fotos de la fiesta de La Goleta hoy y de los chicos que van a la JMJ y que participaron en la misa de este mediodía)


DIARIO DE UN CURA:


No sé lo que me pasa

Tomás es un niño que hizo la primera comunión hace quince días. Hoy me lo encontré al llegar a la iglesia y se acercó a decirme:
-No sé lo que me pasa. Pero después que hice la primera comunión me porto mejor en clase y todas las cosas me salen mejor…
Me gustó la sencillez de Tomás y durante todo el día he estado pensando si también a mí me ocurre que “No sé lo que me pasa”. Y sí. Porque no sé lo que me pasa cuando veo detalles como el de Evelyn que con apenas seis años hoy me dio la sorpresa regalándome un dibujo suyo, con firma y todo, por mi pasado cumpleaños. Tampoco sé lo que me pasa con las primeras comuniones, que en estos últimos años me resultan bastante más agradables. Por ejemplo ayer, en Playa de Arinaga, a pesar de que fueron tres celebraciones casi seguidas, resulta que disfruté sobre todo con la buena actitud de los niños y sus padres.
No sé lo que me pasa, Tomás, que cada vez soporto menos las críticas. En esta pasada semana estuve pensando si poner en la sacristía un letrero que dijera algo así como “Se prohíbe criticar” o “En este lugar sólo se puede hablar BIEN de los demás”.
Esta tarde, después de la misa de La Goleta, decidí ir a la playa a darme un chapuzón y caminar. Invité a algunos, pero ya habían estado por la mañana. Me fui solo a Playa del Inglés y, cuando ya me disponía a echarme el bañito, veo que al lado mismo estaba una familia de la parroquia. Nos saludamos, nos dimos unas bromas y uno de los niños me dijo:
-Yo sabía que tú ibas a venir a la playa.
No sé cómo pudo adivinarlo, pero acertó. La playa me supo a gloria. Aproveché para, mientras caminaba hasta Maspalomas o volvía, organizar mentalmente algunas actividades, cantar y pedir el Espíritu Santo y acordarme, no lo sé por qué, de la muerte. No sé lo que me pasa, pero el tema de la muerte viene frecuentemente a mis pensamientos. Pero no con pesimismo o miedo, sino como algo natural que no llega a inquietarme lo más mínimo. Por cierto, ¿está bien dicho eso de “lo más mínimo o bastaría decir “lo mínimo”?
No sé lo que me pasa, pero ya hacía tiempo que no me paraba a escribir este diario. Tal vez porque cuando llegan estas horas de la noche el sueño me puede. O porque uno se deja llevar de la comodidad. O porque no surge la chispa que casi te obliga a escribir. No sé lo que me pasa…










DIARIO DE UN CURA: ¡De colores!








Se pasa uno varios días sin escribir el diario, y parece que necesitas decir cincuenta cosas que, ahí encerradas, todas se pelean por salir afuera . He estado cuatro días ausente de la parroquia gracias a que un médico me recetó un medicamento al que ya le había dicho que era alérgico. Pero el médico, parece, quiso hacer un experimento conmigo… ¡Todo sea por el progreso científico…













Unos días en la Clínica Roca, con vistas al mar, junto a la vieja carretera del sur tampoco es que fuera un suplicio. Ya el número de la habitación, la 313, parece que fue elegido a mi gusto. El personal muy atento y simpático: Sergio, un producto de la parroquia, Cati, Evaristo, Carlos Culebra y más. El nombre del médico que me dio la pastillita no lo recuerdo, pero no es por nada. Tampoco recuerdo el de la enfermera simpática que me pinchaba y extraía la sangre con maestría. La verdad no se diferenció mucho de unas vacaciones. Sinceramente.





Me dio pena no participar en la primera comunión de los niños de Las Rosas. Eran sólo cinco y me hubiera gustado haber estado a tiempo. El compañero José Miguel se ofreció a hacer la celebración y la gente quedó muy contenta. He quedado que el 5 de Junio nos veremos en la iglesia y los chiquillos celebrarán… la segunda comunión. El otro día, cuando fui a confesarlos les comenté que en la primera comunión pidieran al Señor algo que fuera importante para ellos, que el Señor, seguro, les iba a escuchar. Y para que no hubiera confusión quise aclararles:





-Pero piensen qué cosa importante le van a pedir. Porque, por ejemplo, no le van a pedir un coche…





Y un niño me interrumpió todo seriecito:





-¿Y sí se le puede pedir un caballo?





Las alegrías de un párroco: Claudia, de 15 años, me dice que quiere hacer su primera comunión, Mahsa, de 25 años y S. de 16 quieren empezar la catequesis para poder bautizarse, R. quiere tener un rato largo para confesar tranquilamente… A los chicos de los grupos de jóvenes los veo animados, con ganas de participar. Algunos hasta repitieron la misa de este domingo. Primero en el Cruce y después en Arinaga. L., que llevaba un tiempo alejado, parece que, como otro discípulo de Emaús, ha decidido volver a la “Jerusalén parroquial”. Y un buen número de personas que en estos días, justo cuando yo andaba “secuestrado” en la clínica, se ofrecieron para lo que hiciera falta. Muchas muchas alegrías en pocos días.













La familia siempre está. Cuando uno es cura ocurre como cuando alguien se casa. Sin disminuir el cariño a los hermanos o a los padres, sabe que ahora tiene otra familia. La parroquia es la “familia” en la que comparto casi todas las horas del día. Pero a la familia natural de uno sabe que la tiene siempre en actitud de alerta. Siempre disponible. Y cuando uno se pone malo o pasa por un mal momento, siempre queda la familia. Me quedo… con las dos familias. Son mi apoyo y mi gozo.





La semana se presenta con bastante actividad: convivencia con los jóvenes, reunión de los curas, entrevista al obispo, reunión con la comunidad de Arinaga, grupos de catecumenado de adultos, … Todas estas cosas llenan de vida a la parroquia y a uno mismo. Una vida…¡¡¡DE COLORES!!!








DIARIO DE UN CURA: SENTIMIENTOS
     Angelita me comunicó  antes de ayer que deseaba recibir  el sacramento de la Unción porque le han detectado un tumor maligno y está ya bastante avanzado. Por la tarde me fui a su casa. La encontré fuerte y muy muy valiente.Me senté  en su habitación con ella y su hija. Hablamos de la enfermedad y también de la muerte. Ella lo tiene muy asumido, a pesar de que sólo  hace unos días que se lo comunicaron. En todo momento habló de la muerte  con naturalidad y con mucha confianza en Dios.  Me pidió que fuera yo quien, cuando llegue el momento, celebrara su funeral. Yo la miraba con admiración, aunque la verdad, siempre la he admirado por  su fortaleza, por su fe y su gran sensatez para encontrar siempre la palabra adecuada, para hablar con libertad sin dejar de ser prudente; creo que ha recibido el Don de Consejo que el Espíritu Santo concede a algunos. Le dije que, después de todo, no deja de ser una suerte, una bendición, conocer aproximadamente cuándo va a llegar nuestra hora. Luego rezamos por ella y por su hija y por Zenaida, una joven vecina que también está tocada por la enfermedad. Recibió el sacramento de la Unción y se creó un clima espiritual que creo nos ayudó a los tres. Me vine con un doble sentimiento: la alegría de compartir este momento tan especial con Angelita y la pena de su enfermedad. Han pasado ya dos días y lo sigo viviendo con la misma intensidad.
     El domingo de Ramos  también lo he vivido con  sentimientos compartidos. La participación ha sido muy buena en las dos parroquias y las catequistas se esmeraron en preparar a los niños que vinieron con  pancartas y mucha mucha alegría. En los tres sitios en los que celebré, Cruce, Arinaga y Las Rosas, disfruté de la celebración. Hasta mi afonía se alivió hoy  a pesar de tener que cantar y hablar más que de ordinario.  Pero me he quedado un poco frustrado por no atender con más paciencia a la señora que, al acabar la misa del Cruce, me hablaba de la cena que organiza Afesur y que yo había anunciado. Salvo eso, todo ha sido agradable: ver a M.C.P. y Mariquita Asunción en la misa, recibir la visita de Montse y Óscar o el diálogo con Paco en la ida y vuelta a Arinaga. Con todos estos sentimientos despido mi día de hoy.  
    


Diario de un cura:
CAMBIAR LO QUE
NOS HACE INFELICES


Dice Paulo Coelho que “cada día  Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices”. Y yo creo incluso que  nos da no un momento cada día sino muchos.

No me resulta difícil, al menos en estos últimos tiempos, mirar la balanza y descubrir que lo positivo, los motivos para estar feliz, pesan bastante más que los otros. Pongo por ejemplo un día como el de este domingo. Puede dejarte mal que alguien se incomode porque, por ejemplo en la misa de la familia, se haga una sola lectura y el evangelio. Y no resulta agradable argumentar con normas o directorios La Liturgia   dice que está permitido elegir dos lecturas o una sola, sin que falte nunca la lectura del  Evangelio: Directorio nº 42, p. 26porque es más acorde con el espíritu cristiano utilizar el diálogo  sereno y  la razón pastoral.
Pero claro, son tantos los momentos que, junto con el sol, Dios me ha regalado que lo anterior queda en la sombra.
Al acabar la misa de Cruce de Arinaga, mientras despedía a la gente al salir, vi que una niña me esperaba y al lado su madre. Acabé de despedir a los últimos y se acercó y con sus apenas 8 años, me dijo:
-Quería decirle que me gustó mucho su misa
La madre aclaró:
-Es que es la primera vez que venimos a misa aquí.
Y yo sólo acerté a decir a la niña.

- Pero la misa no es mía sola, sino también tuya y de los demás. A mí también me gustó mucho “nuestra” misa. Gracias.
En Playa de Arinaga vi que los adultos se unían a los niños cantando lo de “El necio en la arena construye su casa” y me dio alas para animar a  que todos siguieran cantando y gesticulando. Vi a Xiomara más hecha, más seria, más responsable. Cómo van creciendo por dentro estos adolescentes. Los ve uno crecer de mes a mes.
Y la visita de gente de El toscón de Tamaraceite me dieron oportunidad para dar un repaso a la antigua parroquia y disfrutar de la presencia amiga de María Dolores y Araceli; de Irene, Óscar, Benedicta y los niños. Hablamos de muchas cosas. Qué pena que, en su momento, no hubiera animado a participar en los grupos a Óscar y Benedicta. Siempre me gustó su sencillez, su bondad, su respeto a todo. Así siguen, pero de forma más activa. Me alegra mucho.
Me viene el recuerdo de la convivencia de ayer con el grupo de adultos que se van a confirmar.Qué buen ambiente, qué buena actitud, qué lágrimas de emoción en la oración en la capilla del colegio La Salle. 
Y la tarde acabó en Las Rosas, en casa de Águeda. Ya que no tenía misa hoy por las obras en la iglesia, me llamaba estar un rato con algunos de los muchachos de allí. Estuve largo rato con Davinia y Mónica. Se comprometieron a cantar el pregón pascual. Y de paso, el encuentro sirvió para estrechar más los lazos con esta gente apreciada, acogedora y colaboradora. Hay correos de Natalia (Polonia), de Juan Jesús, de Paco Mira, de Pepe y de Nieves que me manda esto que dice ser real:

¿Mentecatos Sin Fronteras? 

(SIN COMENTARIOS) 

Onda Cero Radio, acerca de la situación que se vive en Egipto. 




Gracias, Señor, por el sol de esta mañana, por la gente con la que he hablado, cantado o rezado. Gracias por las personas que me visitan, por los que me hacen sonreír, por todo los que colaboran a que uno se sienta feliz. Gracias por ayudarme a valorar los pequeños detalles que no permiten que se cuele por ningún lado la infelicidad.




DIARIO DE UN CURA...EN MADRID


>> sábado, febrero 26, 2011



DIARIO DE UN CURA...EN MADRID

Después de un par de días en Pamplona, de repente me veo en Madrid sin haberlo pensado mucho. Y qué bien me está resultando estos días. Creo que ya estaba necesitando una salida así, contando con el "apoyo logístico" de Victorio que, con su amigo y compañero Juan Ángel se hacen presente en la parroquia. Eso da tranquilidad. Los días en Pamplona sirvieron para ver cómo está la salud de Pedro Perdomo y mía. Y para encontrarse y convivir uno con otros curas, los navarros, en su viejo seminario con la comida a sus horas en punto, las conversaciones de casi todo con Pedro y los paseos de noche por el casco viejo de la ciudad. Luego aquí en Madrid han sido días para disfrutar y recordar. Mis dos años de estudiante de teología en Madrid son siempre recordados con afecto. Por eso ahora me ha gustado recorrer las calles cercanas al seminario, entrar a las tiendas de Tirso de Molina, leer el periódico en el metro y observando a la gente que entra y que sale. Me gusta Madrid. Me he quedado en casa de Pino, mi hermana, que hace unas comidas estupendas y me obliga a comer de todo y mucho. Pateé su barrio, Begoña, recordando sus calles, las tiendas y hasta el modo de hablar de la gente. Anoche cené con José Luis y María José, mis sobrinos. Disfruté con los niños, Andrea y Carlos, que me recibiron con alegría y todo eran preguntas al tío Suso:¿Por qué tienes un diente "para adentro"? ¿Tú trabajas bautizando? ¿ Mi abuelo también es cura? ¿Tú también eres de Canarias?....

Por la mañana volví a la Gran Vía y a la Plaza Mayor. Estuve en la misa en la iglesia de San Isidro. Por cierto, sólo unas 20 personas y cada una ocupando un banco para sí sola. Creo que en nuestras parroquias nos juntamos un poquito más. Aunque sólo sea un poquito más.

También he poddo ir al cine que hacía tiempo lo tenía olvidado. Fui a MÁS ALLÁ DE LA VIDA. Cosas de la "deformación profesional". me gustó, me emocionó como corresponde y ahora, después de otro largo paseo (voy a tener más agujetas de mis caminatas por Madrid que de la del otro día de Cruz de Tejeda a Teror). Y todavía, aunque ya mañana regreso a Gran Canaria, espero más sorpresas. No quería marcharme sin ver a Adriana mi "secretaria" de Tamaraceite que estudia Periodismo en Madrid. La llamé y me cuenta que también están por aquí Samanta, Rita, Tania... y otros jóvenes de Tamaraceite. Hemos quedado en cenar juntos. El encuentro será en la salida del Metro Callao. Me recuerda cuando, mientras estudiaba por Madrid y quedaba con esos buenos jóvenes amigos canarios que también estudiaban por aquí: Sergio, David, Elena, Ruth... Siempre quedábamos junto al Oso y el Madroño, El Kilómetro Cero o el Restaurante Zahara que por cierto he visto que ha cambiado de nombre. Madrid me sigue sorprendiendo con muchos "sin techo" en las calles cercanas a Sol, con las tiendas más extrañas con especialidades para todo: Sidrería, Calcetinería, Botonería... Si estuviera Pepe el Escobero o Lidia por aquí pondrán, seguro, una "Rosariorería". Me llamó esta tarde Augustín el cura polaco con quien comparti casa y trabajo pastoral en Tamaraceite. Regresó de Libia hace unos días y me contó de lo mal que lo estaba pasando en Trípoli y cómo tuvieron que salir a toda prisa desde allí.

Creo que una escapada a Madrid cada tres o cutro meses es una buena medicina. Es el mismo medicamento que, a la inversa, usaba cuando, viviendo en Madrid, necesitaba escapar a Gran Canaria con bastante frecuencia. Bien. Mañana volvemos a la normalidad y lo hago con ilusión. Tengo que agradecer al Obispado que tuvieran el detalle de ofrecerme esta posibilidad. ¿Cómo lo voy a pasar con los "tamaraceiteros" que encontaré después? Bienísimo. Pero eso quedará para la próxima página del Diario. Ahora quiero escuchar al menos un poquito de "La Plaza de la Iglesia" que el otro día hicieron ellas solitas, Dahelire y Elisa. Ese es otro de los muchos regalos que la parroquia me hace.

Desde Madrid, siendo una hora... más. Buenas noches.

P.D.

Ya es domingo, acabo de regresar a Gran Canaria y añado que el encuentro con la gente de Tamaraceite me supo a Gloria. Además de adriana que estudia en madrid, estaban Edrei, Paula, Sanmanta, Tania, Rita, Elena de Madrid, Adrián y Raquel. Toda una colección. Y yo, como el abuelo, cenando con ellas en la Gran Vía o sentado en las escaleras de los cines de Callao escuchando sus historias. Que les robaron en el Metro, que quieren apadrinar a dos niños, que Tania se viene a Madrid el próximo curso, que están preparando una fiesta sorpresa para una persona muy querida de Tamaraceite...Lo pasé muy muy bien. Les encontré igual de amables, alegres, espontáneos, divertidos. Un 10 para estos jóvenes.

Esta mañana fui a misa a la parroquia de San Francisco de Sales, cerca de Cuatro Caminos. Me gustó la hojita parroquial que editan cada semana. La iglesia, abarrotada a las 12, 30; pero es que una hora antes también estaba "hasta la bandera". La liturgia bien llevada, aunque a los jóvenes lectores se les vio que no estaban miuy acostumbrados (igual que nos pasa en nuestra parroquia que, cuando leen se nota la bisoñez o falta de experiencia). La homilía un poco larga que hay un momento que uno desconecta. La gente respondía y cantaba. Se usaba el ambón para las moniciones... Al escribir esto recerdo que siempre me ha percido que sería interesante que los periódicos o las revistas diocesanas hicieran de vez e cuando algunas "críticas" a las celebraciones concretas que se hacen en cada parroquia. Igual que se hace una crítica de una obra de teatro, que también cada semana alguien visitara anónimamente una parroquia y comentara los positivo y negativo de la celebración. Nos ayudaría a mmejorar nuestras celebraciones.

Termino mi página y mi ausencia de la parroquia por unos días con la sensación de haber aprovechado muy bien este tiempo medio de vacaciones. Ahora, otra vez al tajo.





DIARIO DE UN CURA: Sentimientos

No sé si le pasa a todo el mundo. A mí me ha pasado siempre. Hay días que uno tiene verdadera necesidad de contar lo que siente o lo que piensa. Y no es que tenga nada muy especial; pero hoy, desde esta mañana, quería buscar un hueco para dejar constancia de esos sentimientos que están dentro de uno y necesitan un espacio más abierto.


-Lo comentaba esta noche a las catequistas en Arinaga. Hace algunos años que me siento profundamente bien en las tareas de la parroquia. No hay cosas que me pongan nervioso o incómodo. Todo lo contrario. Mi estado general es de satisfacción en las tareas que hago. Es una suerte, no cabe duda. Hay un compañero que, casi todas las semanas, me llama y me pregunta de entrada: ¿Cómo estás? Y cuando le respondo que muy bien, y esa es siempre la misma respuesta, él me dice: -Qué suerte tienes... porque yo no puedo decir lo mismo. Y no nos referimos en ningún caso a si estamos bien de salud, sino al estado de ánimo. Pues sí, es una suerte.


-Si embargo anoche cuando fui a acostarme y esta mañana notaba en mí una sombrita de preocupación. Creo que en la reunión de ayer con los catequistas me faltó en algún momento un poco más de paciencia o sensibilidad. No sé, me pareció que no siempre transmití paz y alegría y eso me dejó preocupado. Espero que nadie se sintiera mal.


-Hay personas "especiales" que pasan por la iglesia, por la parroquia y que son una llamada a estar más cercano a los que más necesitados están y no me refiero económicamente. Quiero ver a Jesús en Roque, en Pepe el de Las Rosas, en Josefa, en Alicia. Son personas con algunas dificultades a las que aprecio y a lo mejor debiera dedicar más tiempo....


-Me comunicaron que la próxima semana debo estar unos días en la península. No me entusiasma demasiado. Acompañaré a un compañero sacerdote y me gustaría que , todo lo previsto en las parroquias para los próximos días, se pueda realizar: el programa de radio, las reuniones, El Puente, etc. Tal vez va a ser una buena ocasión para repartir responsabilidades. Y eso nunca está mal.


-Me gustó la reunión de la coordinadora de Cáritas esta mañana. Se disfruta cuando hay buen ambiente. Tal vez lo que más me molesta en esta y en cualquier reunión es cuando nos pisamos unos a otros en el diálogo. Escuchar al otro sin intervenir hasta que haya acabado cuesta mucho. Y es necesario.


-¡Qé impagable labor la que llevan a acabo los voluntarios de la parroquia en Caritas, en catequesis, en liturgia y en otras pequeñas tareas!. Seguramente la paz que normalmente siento debo agradecerla a ellos.














DIARIO DE UN CURA:
8 y pico de la mañana: 





Carlos Herrera: ¿Son ustedes de España? 

Entrevistado: No, somos catalanes. 

Carlos Herrera: ¿Y no pueden regresar a su país?... 

...Entrevistado: No, y nos quejamos de lo abandonados que nos tiene la Embajada de España que no nos hace ni caso... 

Carlos Herrera: Bueno... ¿lo han intentado en la embajada de Cataluña?
ODIOS Y AMORES

Hoy, día 9 de febrero  es el 15º aniversario de Radio Tamaraceite. Para mí es una fecha muy significativa.  Y hoy, 9 de febrero, estuve unas horas en Lanzarote, el pueblo donde fui cura cuando yo tenía 28 años o algo así. En el avión, uniendo no sé cuántos pensamientos me puse a pensar en los odios y los amores que a veces nacen tan espontáneamente. Dicen que la franja que separa el odio del amor es tan tenue que a veces se confunde. Resulta raro que dos sentimientos tan opuestos estén sin embargo tan cercanos. Mentiría si dijera que alguna vez he odiado a alguien. Creo que nunca he llegado a eso. Y no es que me lo apunte como un mérito. Tal vez es sólo una forma de ser. No he odiado, creo, pero sí he sido testigo de muchos amigos que han transformado su amistad en odio. También ha ocurrido, creo, lo contrario.
-Los del grupo de E.T., por ejemplo no podían “tragar” a X por sus ideas, por su forma de interpretar la religión o los actos de piedad. Sin embargo, cuando X se traslada a otro lugar, aquellos enemigos empiezan a valorar y a manifestar su afecto por X. Aquellas palabras ofensivas, llenas de odio empezaron a ser cariñosas y amables sin que los criterios de X hubieran cambiado.
-Lo fue siempre una gran defensora  de todo lo que decía y hacía X. Lo valoraba, lo defendía, lo admiraba. Pero cuandoLo supo que había otra persona a la que X apreciaba tanto como a ella todos los gestos y palabras de amor se transformaron en odio.
-R. no ocultaba su admiración por X y sus ideas. Aprovechaba cualquier ocasión para decir lo bueno, inteligente, trabajador, objetivo, ecuánime que era X. Sin embargo, no se sabe por qué motivo R cambió de un día para otro y ya  dejó de ver una sola virtud en X y afirmaba con rabia que era malo, holgazán, falso, ególatra, creído….
A lo mejor es que a veces el odio y el amor se mezclan con los celos y  los fanatismos. Y cuando no hay moderación, equilibrio para ver lo bueno y lo malo de cada uno surgen estas “tormentas”. Precisamente hoy estuve en Tías (Lanzarote)  para compartir con Cande, Pepa  y los demás de la casa los momentos dolorosos que están pasando por la muerte de su padre, Antonio Valiente. Pepa y Cande, a quienes conozco desde hace 30 años cuando Cande hizo la primera comunión, son de esas chicas con las que uno mantiene la amistad y que igual te valoran una cosa como te critican lo que no les gusta o se ríen de ti cuando metes la pata… Son sinceras y no cabe fanatismos ni exageraciones al valorar lo malo o lo bueno de los demás. De Antonio dije en la misa que fue un hombre muy recto, muy justo, trabajador, religioso, serio. Así lo vi siempre y creo que fue un buen ejemplo para sus hijos.
    Aproveché la visita para almorzar con una familia que quiero mucho, Paco el del Hoyo del Agua, Inma y Sara que ya está en 1º de Bachillerato. Allí voy con confianza y me siento muy bien acogido. Después, al regreso a Gran Canaria, seguí para Tamaraceite para participar en el aniversario de la radio. El obispo celebró la misa y me gustó lo que habló de los medios de Comunicación y de la radio en particular. Después hubo brindis y tuve oportunidad de saludar a muchísima gente de Tamaraceite. Me da vidilla ver a los viejos parroquianos amigos, charlar un poquito, reírnos… y comernos un trozo de tarta.
    De paso para abajo, de regreso a Cruce de Arinaga, con la lluvia salpicando los cristales, volví a pensar en los odios y los amores. Está claro que, entre mis amores, uno se llama Radio Tamaraceite. Otro se llama Tías. Y Arinaga y Cruce de Arinaga, también. De odios, gracias a Dios, nada tengo que decir. Se lo preguntaré a Natalia, la psicóloga…en ciernes.Tal vez ella tenga alguna respuesta. 






DIARIO DE UN CURA: EL  “DICHOSO”   TIEMPO: ¡BIENAVENTURADO!

Me estoy riendo yo sólo, aquí en el salón de la casa. Me río porque estos días de lluvia, como el de hoy, me llenan de alegría. Ahora mismo el agua cae con fuerza   y la disfruto a través del balcón. Y me estaba acordando, y por eso reía, de unos versos que en la infancia hizo Rogelio, mi hermano admirado  y ya fallecido. Él era un adolescente y yo, con algunos menos años que él, siempre lo consideré imitable como persona y como   escritor y muchas cosas más. Él había escrito unos versos un día de lluvia: “Llueve/ del cielo el agua emana/ llegó el invierno….” Yo, por esa admiración que sentía hacia él,  los aprendí de memoria y nunca los olvidé. Eran como dos o tres estrofas. Y ya de mayores, él  los había olvidado y cada vez que llovía y estábamos juntos él reía a carcajadas cuando yo le empezaba a recitar su composición adolescente.  Ahora soy yo el que río… y los recito en su recuerdo.
Sí, me gustan los días así y sueño con una isla más verde y hermosa. Y con más agua que llegue a donde haga falta.
Hoy, que en las misas leímos y meditamos en  las bienaventuranzas y que los niños y los padres repitieron con tanta sencillez, también yo quisiera repetir con Jesús, mi admirado Jesús de Nazaret, aquello de “Dichosos los que trabajan por la paz o dichosos los que lloran”:
Dichosos los niños  que vienen a misa aunque esté lloviendo… porque están  empapando  de valores su corazón.
Dichosas las familias como la de Rubén, Paco, Paqui, Roberto…  que  terminan muy tarde de trabajar, y se levantan temprano para hacer un servicio gratuito a la comunidad. Porque ellos verán multiplicado su tiempo y su descanso.
Dichosos los jóvenes como Paola o Raúl que un sábado por la mañana se van a  una residencia de mayores, porque  ellos conocerán la eterna juventud.
Dichosos los que, como Elisa,  valoran los encuentros y la amistad y piden disculpas cuando creen que han faltado, porque nunca les faltarán buenos amigos.
…  …
Hoy estuve en Tamaraceite. Sabía ya que, por la lluvia que caía,  se había suspendido la fiesta de San Antonio Abad. Pero, ya que lo había previsto, no quise perderme dar un paseo bajo la lluvia y saludar a los pocos vecinos que pude ver. Disfruté con la compañía que llevaba, por el tiempo y por visitar los alrededores de mi anterior parroquia.  
Y ahora mismo acabo de leer el artículo que me envía Davinia, una muchachita de nuestro pueblo,  para publicar en el blog o en “El Puente”. Yo le tengo un grandísimo afecto a Davinia. Y me encanta su forma de expresarse tanto hablando como escribiendo. Y su pensamiento  tan claro y seguro. Por eso mismo le había pedido alguna vez que escribiera algo. Pero no pensé que fuera a decir las cosas que dice… respecto al cura. Yo las agradezco, te las agradezco, Davinia, pero esas no se publican aunque se agradecen.
….y así sigue el domingo. Un domingo raro porque es de los pocos que tengo la tarde libre, sin misa en ningún barrio ni visitas. Habrá tiempo creo, para seguir haciendo cosas, preparando la semana próxima, por ejemplo un retiro que debo dar a las Monjas de Tafira o las reuniones de la parroquia.  Espero que el tiempo me siga siendo favorable. Y, aunque todavía tenga que estar soportando mis eternas alergias y toses, lo lleve todo con paciencia y con humor:
Dichosos los que tienen asma y alergia y a veces parece que no pueden respirar…. Porque valorarán más el Espíritu de Dios que llenará su corazón y sus pulmones.   

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DIARIO DE UN CURA: EL TIEMPO LIBRE
¿Qué hace un cura en su tiempo libre? Me supongo que casi como cualquier otra persona. Aunque es muy socorrido el chiste del poco trabajo de los curas, que, dicen algunos, sólo trabajan media hora los domingos" y, además con vino, la realidad es bien distinta. Ser cura supone, como mínimo, estar disponible todas las horas de todos los días. Y las tareas no se limitan, ni mucho menos, a decir la misa.  Mi tiempo libre  lo concentro en los lunes. Muchos curas nos tomamos este día libre ya que los fines de semana solemos tener mucha actividad y así los lunes se aprovecha para estar con la familia o ir al cine o salir con los amigos. 
     Hoy es lunes y también me tomé el día libre. Más que el día, la tarde. Unas partiditas a las cartas con mi familia, un rato metido en las redes sociales, llamar por teléfono y quedar con algunos amigos. Hoy por ejemplo hablé largamente con Inma, de Tías en Lanzarote. Me sorprendo a mí mismo cuando pienso que a aquella gente de Tías con la que estuve ¡hace 31 años! la sigo viendo, nos seguimos llamando y sintiéndonos amigos. Inma, por ejemplo, tenía 17 años cuando yo estaba en la parroquia de Lanzarote. Ella iba con un grupo de amigas (Mari, Dulce, Orlanda, Severa, etc.) a limpiar la iglesia y la casa parroquial cada semana.  Hoy me contó del pregón de las fiestas de la Candelaria que el pregonero hizo una relación de todos los curas que pasaron por Tías y las huellas que dejaron. Y me comentó algo de bastantes amigos de allí. Saber de todo esto ha sido hoy un buen descanso. Como leer los mensajes en el facebook de algunos de los jóvenes que estuvieron en la convivencia de ayer. O intercambiar correos con Mercedes para ultimar la edición de "El Puente" de febrero. Aparte de eso, un poco de lectura, un breve paseo, una visita a Urgencias por el asma (también eso me "descansó"), un poquito de música...que alegra y relaja ¿qué más se puede pedir? Juan Gil me aconsejó una película. No sé si iré a verla ya que si voy a las 10 de la noche me voy a dormir...pagando la entrada. Y antes, normalmente no puedo ya que estoy en alguna reunión. Pero no, no me quejo de mi tiempo libre. Todo lo contrario. Lo disfruto muy bien, aunque sea a pequeños ratos. Mirar los mensajes que aparecen en el blog de la parroquia ocupan un momento de mi tiempo libre diario. A veces estoy esperando alguna nota de Reyes, Estherlicia o Natalia (la polaca) que suelen opinar con frecuencia. Y también me relaja escribir mi Diario,que antes lo hacía en papel y privadamente y ahora lo saco un poco a la luz. El tiempo libre bien aprovechado es muy fructífero. Tanto como las tareas que uno, por obligación , debe hacer en el trabajo o en la escuela. Nuestro obispo anterior, Ramón Echarren, insistía a los curas que coger vacaciones y un día libre a la semana debemos tomarlo como una "obligación" porque ese descanso va en beneficio de la gente a la que nos debemos. Bueno, pues espero que mi descanso de hoy... sea útil también para las personas para las que trabajo. Algo así quería decir el mensaje que alguien publicó estos días recordando... la necesidad de dormir. Bueno, pues dentro de una horita más o menos, vamos a cumplir con ese otro deber: dormir. Buenas noches. 



DIARIO DE UN CURA: "Nunca encontrarás tiempo para nada. Debes crearlo". 

     Los días se me hacen cortos.Miguel Lantigua, buen amigo y compañero, me solía decir cuando andábamos juntos por Tamaraceite, que me envidiaba por hacer tantas cosas en el día  mientras que a él  el tiempo no le cundía. yo aceptaba su elogio pero no tenía ni tengo esas sensación. El tiempo se me escapa. A veces me agobio, creo que no puedo hacer todo lo que me propongo y efectivamente, casi todos los días se me queda algo inacabado o, peor todavía, "inempezado".


      Hoy, no tanto. Empecé en día convencido de que no iba a cumplir lo que la agenda me estaba marcando... y sin embargo casi que todo llegó a su término. Tal vez apuré demasiado a Eli, a Domingo, a José Manuel...pero al final salieron las tareas en  La Goleta con los que están haciendo el Trabajo en Beneficio de la Comunidad (Francisco, Felipe y otros) y la visita a D. Pedro y el programa de radio en Agüimes y la visita a Cáritas de Arinaga y el diálogo con la pareja que se casa y la reunión de bautismos que, dicho sea de paso me gustó por la participación y sinceridad de los padres que asistieron...y hasta me alcanzó el tiempo para ir a casa de Tata (así le dice su familia) que hoy cumplió 43 añitos. En la casa lo pasé muy bien, viendo jugar a las niñas, contemplando la iguana, viendo fotos, hablando de la confirmación  o dialogando sobre espíritus y brujas. Al regresar a la casa parroquial, cuando el día empieza ya a dormirse, necesita uno recoger lo vivido y ponerlo junto para el Señor. Cuántas oportunidades este día para la paciencia, para la escucha, para orar, para dar gracias.
Cristóbal me llamó para invitarme a la fiesta de San Antonio Abad y a los 15 años de radio Tamaraceite. Un regalo que agradezco. José Manuel quiere que vaya a las bodas de Oro de sus suegros. Y si Dios quiere, allí estaré aunque el día está bastante lleno. Montse empezó ayer a dar clase en Arrecife después de bastantes  meses en paro. Y supuso también una alegría grande para mí. 
Me gustaría valorar siempre el tiempo, administrarlo como un tesoro que no me corresponde sólo a mí. Y, más que el tiempo, valorar a cada persona. 

EN FAMILIA Y RECORDANDO VIEJOS VILLANCICOS




(Apuntes del Diario)

Ayer hubo reunión familiar. De mi familia, me refiero. Y nos reunimos en La Meseta (Ingenio). Habría muchas cosas que contar pero sólo quiero referirme a una. Cantamos bastantes villancicos y, entre ellos, destaco algunos que sólo escuché enn mi infancia a mi madre o a mi hermana Flora. Amparo, que tiene una buena memoria, se encargó de trascribir la letra para que todos pudiéramos cantar. Lástima que no pueda poner aquí la música. Pero me pareció interesante dejar aquí constancia de estos antiguos villancicos. A lo mejor algún lector también los conoce. Los comparto hoy conustedes. 


CUANDO POR EL MUNDO ANDABA


(cada verso se canta dos veces) 


 Cuando por el mundo andaba
/San José y Santa María/
San José pidió posada 
/a una pobre peregrina/
 quítate de mi puerta/
quítate de mi esquina/
 que me vienes a robar/ 
lo que me ves en el día/
la Virgen salió llorando/
llorando a lágrima viva
/y San José para consolarla/
estas palabras le decía/
calla y no llores mi esposa /
 calla y no llores María/
que yo te llevo a un portal/
a un portal que yo sabía/
antes de llegar al portal/
el portal sólo se abría/
San José puso la mesa/
 con pan de gloria que allí había
/ven a comer mi esposa/
ven a comer María/
come tu sólo José/
que yo ganas no traía/
San José hizo la cama/
con rosas y clavellinas/
y de almohada le puso/
azucenas florecidas/ 
ven a dormir mi esposa/
ven a dormir María/
duerme tu sólo José/
que yo sueño no tenía/
a las doce de la noche/
que Jesucristo nacía/
el buey ponía la paja/
la mula se la comía/
la maldición que te echo/
fruto no des en tu vida. 


MADRE EN LA PUERTA HAY UN NIÑO 




 Madre en la puerta hay un Niño/más bonito que el sol bello/juro de que tiene frío /porque viene casi en cueros/pues dile que entre /se calentará /porque en esta tierra ya no caridad (2)/Entró el niño y se sentó/hizo que se calentaba /y preguntó la señora de que tierra y de que patria/mi Madre del cielo/mi Padre también/yo he venido al mundo sólo a padecer (2)/Hazle la cama a este Niño/hazle la cama en la alcoba/respondió el Niño eso no señora/mi cama en el suelo desde que nací /y hasta que me muera ha de ser así/Al otro día siguiente /el Niño estaba en la puerta/con una talega de trigo/y en la mano una peseta/tome usted señora /pa darle las gracias /que me ha recogido dentro de su casa (2 )La Virgen lavaba /San José tendía/y el Niño lloraba del frío que hacía(2).


TIERNECITO NIÑO 


Tiernecito niño, mi Jesús mi bien. Eres dulce y suave cual panal de miel
Niño de mi alma, Jesús sálvame
que a tu lado siempre, que a tu lado siempre que a tU lado siempre
feliz yo seré feliz yo seré. 
-El recién nacido/ de Dios Hijo es/ los pastores todos/ besemos sus pies
El recién nacido/ de Dios hijo es/ los pastores todos/ los pastores todos/ los pastores todos/ besemos su pies. 







>> JUEVES, DICIEMBRE 30, 2010

DIARIO DE UN CURA. 39 AÑOS

Hace ya 39 años. Me he puesto a mirar algunas fotos (en blanco y negro, por supuesto) del día aquel, cuando el obispo José Antonio Infantes Florido vino a la iglesia de Ingenio y me ordenó sacerdote. En todas las fotos me veo con cara de asustado, casi siempre serio, como mirando el futuro. Me gusta especialmente la foto en la que estoy dando la comunión a mi madre. Fue un día como hoy. Recuerdo que me levanté muy temprano y yo no sé por qué me vi a eso del mediodía  en Los Molinillos... ¡en el Bar Los Cuatro Hermanos! Allí estaba un vecino amigo, J. que tenía unas copillas de más y me empezó a dar dinero que yo no quería recoger pero que me sentía obligado a aceptarlo  y diciéndome cada vez que me daba un billete:  "Amáos los unos a los otros". Por la tarde fue la ordenación sacerdotal. La iglesia estaba completamente llena y muchísimos curas. Segundo Díaz era uno de los más cercanos  quien me decía en cada momento lo que había  decir o hacer. Junto al obispo, D. Andrés de la Nuez, Vicente Rivero.  y, muy cercanos, Pepe Domínguez, Juanito el de Guía, Manolo Hernández Navarro... Domingo Viera era quien acercaba el micrófono a al obispo o a mí. Pero en las fotos veo a Pepe Alemán, D. manuel Romero y otros que ya no están. También D.  José Sánchez y otros.
No me atrevo a hacer balance de este tiempo transcurrido. Han pasado muchísimas cosas buenas. Y otras que no lo son tanto. Cada día he intentado y deseado ser un buen cura, un buen pastor. Cada día también he tenido que pedir perdón por no corresponder plenamente a la vocación. Espero que aquel evangelio que elegí para mi ordenación (Jesús lava los pies a los apóstoles) lo siga viviendo día a día, sirviendo a cada comunidad a la que que vaya y con especial atención a los más pequeños y los más pobres. Comparto esta página de mi diario con el deseo de que, quien la lea, pida al señor por este cura y por todos  los demás que queremos corresponder a lo que Dios ha querido de nosotros, a pesar de nuestras limitaciones y debilidades. Hoy celebraré la misa número....no sé, tal vez  la 14.245 o así. 39 años de sacerdocio que ofrezco hoy al Señor. Quiero hacerlo con la misma ilusión que hace 39 años.




DIARIO DE UN CURA: Frases de un fin de semana

Tú sabes, Diario amigo, que hay cosas -buenas o malas-  que no me gusta olvidar. Y para no olvidarlas hay que dejártelas para que las guardes como tú sólo sabes hacer. De vez en cuando me gusta mirar viejas páginas del Diario y recordar o revivir momentos que quedaron marcados por una frase o por un gesto. En esta noche de domingo se agolpan algunas palabras, algunas frases ,que escuché este fin de semana y dejaron una "marca". Qué casualidad de que casi todas tienen una nota de tristeza. ¿Será que es el momento que nos toca vivir aunque la liturgia nos diga que hoy es el Domingo de la Alegría?
-Hablé con la joven  A. Me admiró su fuerza, su importante  compromiso con los débiles...y sin embargo su propia debilidad. Me decía:  ¿Por qué Dios que me da tanta fuerza en mi lucha social permite que no pueda ganar la batalla con las dificultades que encuentro entre los míos? Y sufrí viéndola sufrir tanto.Quedamos en volver a hablar y conocer con más detalle su a mi parecer, hermosa experiencia.
-SMS recibido anoche: Perdone tan tarde, pero me estoy muriendo de pena. El Señor no me escucha. Dígale a Dios que pare mi condena. Hay un hombre de Senegal muy malo  haciéndome daño... Recé al Señor como me pedía  y llamé a su número. Parece que todo se calmó luego, pero  temí lo peor. Y sentí la impotencia de no poder ayudar aunque le dije que no dudara en llamarme a la hora que fuera.
-María  escribe un comentario en el blog de las parroquias: Siendo hoy el dí­a de la alegrí­a he sentido sin embargo una profunda tristeza.Me entristece ver que el pobre es cada dí­a má¡s pobre y el rico má¡s rico. Pesa sobre nuestras conciencias que tanta gente, antes acomodada, pase ahora hambre o necesidades pero sobre todo que el miserable sea todaví­a má¡s miserable.Estas navidades son especialmente duras y me gustarí­a poder tener en mis manos la solución. Este comentario no me entristece. Al contrario me llena de gozo que haya personas en la comunidad cristiana que sean tan sensbles a estas situaciones y que estén sufriendo con los que peor lo están pasando. 

-Mi sobrina S., desde Fuerteventura,  me deja un mensaje en el Muro de facebook: "acabamos de enterrar una grandísima amiga de sólo 35 años con un bebé de 10 meses.....de verdad tío que no lo entiendo....no puede ser que Dios permita esto.....intento agarrarme a algo pero no puedo.........joder !". Y yo podría responderte, S. pero creo que no es el momento. Tú estás muy dolida, viviendo afectivamente esta situación  y de nada te va a valer lo que yo ahora, fríamente, quiera explicarte. Pero mañana sí que lo hablaremos. 

-F. me escribió un correo para decirme, entre otras cosas, esto:   una persona que suelo ver regularmente e, luego de enterarse que yo era una de las catequistas, me dijo que  ahora "cualquiera se llama catequista" 
-Natalia la polaca vino hoy para decirme que se vuelve para su tierra y ya no vuelve más. Y sentí pena. Porque dices adiós a alguien y siempre esperas volverlo a ver. Ahora, más bien no. Y un adiós definitivo, aunque mi amistad con ella es muy reciente, cuesta lo suyo. Para que no quedara en una despedida definitiva le dije que a lo mejor dentro de un año o dos iría a verla a Polonia...
-En La Goleta hubo frases más alegres. Muchas. Se celebro... No, no se celebró la misa porque, a la hora del ofertorio vi que en la patena no había pan...y en la sacristía tampoco. Adela lo pasó mal.Yo, la verdad, no tanto. Ella decía que consagrara del que había en el sagrario y yo intentaba disimular la sonrisa. Pero bueno, aunque fuera sin "misa oficial"(  no sé si todos lo notaron) hubo oración, comunión, villancicos y el buen ambiente que allí siempre hay. Para muestra, aquí dejo algunas fotos. 
Y como última frase, las palabras de Pablo con las que se iniciaba la eucaristía de hoy: Estén siempre alegres en el Señor. se lo repito. Estén siempre alegres. El Señor está cerca. Pues eso, a pesar de todas las frases anteriores....¡estén siempre alegres! 







DIARIO DE UN CURA: "El ciento por uno"

 

DIARIO DE UN CURA: "El ciento por uno"
- Les aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierra por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más: casas, y hermanos y hermanas, y madre e hijos, y tierras, con persecuciones y en la edad futura vida eterna”. (Marcos 10, 17-30) 


La casa parroquial en estos días  ha tenido ambiente de casa, de familia.  Justo cuando uno puede sentirse más necesitado del ambiente familiar resulta que el evangelio se cumple hasta en eso. Sin pretenderlo, esta semana ha sido un constante encuentro con esa otra gran familia que se va creando en torno al cura o la parroquia. No por lo que uno sea o haga sino por ese milagro de Dios que hace que, los que hemos aceptado renunciar a una familia propia, tengamos una familia multiplicada y qué bien multiplicada. 
    Por algo será que en este largo fin de semana no he tenido ni  un minuto de la temida soledad sacerdotal. El pasado domingo bauticé en Tamaraceite al nieto de Conchi Moreno, la "madre" de los jóvenes de Ponte en marcha. Después disfruté del almuerzo en ambiente familiar, con todos los hermanos de Esteban con los niños.  Mucho queso en la comida pero la misma cantidad de afecto y atención. 
Para el lunes era la familia de Omaira la que me había invitado a pasar el día con ella en su casa-cueva de Guayadeque. Y a pesar del frío y la tos, aquella comida entre los chiquillos y los tíos y los bellos paisajes del barranco me trasladaron a una infancia vivida con un paisaje muy semejante. Ya por la noche la casa de la Parroquia se llenó de "hermanos": Carmen y Luis de Lanzarote, y Loly y Raúl, y Raquel y Alejandro... Ambiente de pura familia, olor a comida, televisión que suena, alegría, niño que tose... Así hasta este mediodía. Disfrute a tope. Y en medio de este ambiente superfamiliar, anoche compartieron rato tres buenas amigas que ya son también parte de la familia: Conchi, Almarca y Mónica. Y este mediodía, para que la ausencia de la familia conejera no se notara mucho, Los fieles amigos gallegos, Montse y Óscar acompañaron el almuerzo, la tarde,  el diálogo y el buen rollo.
    Y eso que no nombro a los buenísimos parroquianos de una y otra parroquia que han estado atentos a lo que pudiera necesitar. O los curas como Juan Jesús y Victorio que no esperaron a que les invitara sino que se ofrecietron a echar una mano hoy celebrando las misas de Arinaga y la de la fiesta del Polígono que, por cierto se quedó sin procesión por la lluvia. 
     Qué bien que uno no tenga familia propia y sin embargo cuente con una Gran familia. Sobre todo, cuando más se echa de menos. La otra familia, la que compartimos los mismos apellidos, la tengo siempre conmigo aunque vivamos en lugares diferentes. Tanto que, hasta Fernando y Gustavo, ahora en el "ojo del huracán" porque trabajan como controladores, los siente uno más cercanos que nunca. Les he mandado un mensaje esta tarde. Porque uno puede estar en desacuerdo con decisiones o actitudes que se tomen. Pero el cariño familiar puede más. Y tanto. 
Esta noche, una vez más, tengo que dar gracias a Dios por la familia, por las familias. 




DIARIO DE UN CURA. Encadenado
A esta hora de la noche, todas las parroquias del Arciprestazgo están reunidas en Agüimes en la Vigilia de adviento. A esta hora, todos los curas de la zona de Ingenio y Agüimes están celebrando juntos este tiempo de espera. Todos, menos yo. A esta hora casi cincuenta personas de Arinaga y Cruce de Arinaga estarán cantando o rezando... o ya comiendo los churros del momento de convivencia. El cura falta.
   Le cuesta a uno, me cuesta a mí, aceptar la limitación de  tener que estar en "clausura" por las consecuencias del asma o la bronquitis o lo que sea que me mantiene desde hace bastantes días a un cincuenta por ciento de actividad pastoral. Rectifico enseguida porque he dicho una barbaridad. ¿Entonces los enfermos de larga duración sólo dan el 50 por ciento? ¿Entonces los que, precisamente hoy, celebran el Día Internacional de la Discapacidad no pueden dar su 10 por ciento? Me corrijo: La acción pastoral no está solo cuando uno puede, ágilmente, estar aquí y allí, correr, subir, cantar, animar... También cuando uno, desde estas "cadenas" que me impiden estar donde quisiera comparte con otros que sufren estas y otras mucho más fuertes. 
     El día de hoy ha tenido su parte dura en la no aceptación de las limitaciones que van llegando. También en descubrir la facilidad de algunos  para hacer críticas despiadadas a personas que, precisamente, destacan por su entrega y trabajo desinteresado. A veces saco fuerzas de dentro, aunque me cueste, para protestar a quienes faltan el respeto; a quienes, sin tener información ni buscarla, lanzan críticas malintencionadas. Tengo claro que no debo callarme cuando me llagan estos bulos, procuro ir a la persona directamente y, aunque pueda producir rechazo a mi persona, salgo en defensa de lo que creo justo. Eso lo vive uno algunas veces, hoy mismo. Y se queda uno con una doble sensación: una inmensa paz por defender a quien ha sido injustamente atacado y un hormigueo de pena por recriminar a alguien lo que ha hecho o ha dicho.
   Pero esto no es un resumen equilibrado del día. La perseverancia de Carmen y Adela en tener noticias mías "por si me hubiera pasado algo", las personas de la parroquia, bastantes, que han estado cercanas, cariñosas, ofreciéndose para lo que necesitara; la hermosa, agradable y alegre reunión del Consejo Pastoral tanto en Arinaga antes de ayer como anoche en Cruce de Arinaga; antes cuando pasó Roque, un chico también limitado, que tocó a la puerta y desde la ventana me dijo que sólo quería darme las  buenas noches y las gracias por la amistad; y el diálogo con una chica , nieta de Aguedita, me dijo, en el Centro de salud; y el almuerzo extra en casa de mi hermano; y el interesante y breve rato con la gente de Cáritas que estaban atendiendo con mucha amabilidad  a Fatimeta y otras personas;  y la aceptación de Jeny para llevar las cuentas de Cáritas; y la "seriedad" del niño Alejandro con su "ama" Margarita delante de la imagen de la Virgen; y la cercanía de los curas compañeros: Victorio, José Miguel, Paco, Segundo..poniéndose a disposición si lo necesitara. 
De vez en cuando es bueno estar encadenado o en clausura para aprender a aceptar la limitaciones y valorar las pequeñas cosas de cada día.  Creo que aquí, a unos kilómetros de ditancia he hecho Vigilia de Adviento con los hermanos de la parroquia que ahora, en Agüimes, estarán quizás acabando la fiesta para volver a sus casas. Buenas noches.  (Viernes 3 de Diciembre, 2010) 

DIARIO DE UN CURA: cuando el pueblo empieza a dormir...


Cuando el pueblo empieza dormirse lo veo desde las ventanas que están frente a mi ordenador. Falta poco para las doce de la noche y poquito a poco se han ido apagando las luces de las casas de enfrente y los ruidos casi han desaparecido por completo. Hasta yo, que vivo solo en este regalo de casa, parece que pienso en baja voz, como si temiera despertar a alguien que no existe.

En el silencio que viene en la noche va pasando por mi mente la película de todo este día. Y me siento aquí a verla pasar. Un hermoso Crucifijo me acompaña. Un crucifijo que tuvo un dueño ilustre de Agüimes, D. Joaquín Artiles y que su familia ha querido hacerme depositario de él. Aquí está, detrás mío, no sé si dictándome lo que debo escribir o sonriendo al ver pasar delante de los dos los acontecimientos y las personas que han marcado mi día. Cuánto da de sí un día. Cuantas personas y cuántas oportunidades para escuchar o sonreír o decir una palabra amable.

Cuando cada mañana salgo a la calle en busca del periódico en el surtidor de enfrente, siempre encuentro, en tan pocos metros, a los padres que traen a su hijos para subir a la guagua del colegio; los niños saludan casi siempre, los padres menos. Los jóvenes que, serios y con cara de sueño, caminan hacia el Instituto, apenas levantan la vista para decir adiós. Los de la gasolinera, cada día uno, siempre están simpáticos, saludan amablemente y sonríen. Parece que, con La Provincia, te entregaran un manojo de flores, aunque casi siempre el periódico viene más bien cargado de un manojo...de problemas. Con el desayuno, voy repasando la vida del mundo y después hace falta leer a Dios. Un poco de oración, uno poco de la Palabra y empieza a hervir la vida casi sin tiempo para digerir lo que va pasando:

-Que venía para traer ropa para Cáritas... Fue la primera visita de la mañana.
-Que quiero bautizar a mi hija pero mis padres viven lejos y...
-A lo mejor usted tiene prisa, pero el otro día una señora de la parroquia no me trató bien, resulta que...
-Y Carmela, de Tamaraceite, me llama al teléfono y me cuenta lo de su salud y las novedades del barrio y las cosas de su familia...
-Hay un paréntesis para tomar café con Pepe y Dámaso. Cada día este rito se repite por la mañana y por la tarde. Un momento distendido para comentar las cosas del día a día en la parroquia y para reír.
-Dunia está embarazada y viene a echar una mano en la parroquia, a poner en orden los papeles que tanta falta nos hace.
-Hay que visitar la oficina municipal y buscar sitio para las reuniones de padres de esta misma tarde. Tino lo consigue fácilmente y nos acompaña el trabajador Pepe López para decirnos dónde podemos reunirnos los martes.
-Montse llama y me cuenta las novedades de su madre recién operada y agradece que hayamos rezado por ella.
-Un ratito para llamar a Belloso que tiene los aparatos para hacer el pan de la eucaristía
-Y llamar a las guaguas. Y a Paki que ha estado mala. Y a Luis Benítez para la paella del domingo y a la Librería Diocesana y a las Nazarenas. Y responder un par de correos y leer la correspondencia recién llegada.
-A las 12 es el entierro en Agüimes ya que el párroco de allí está hoy ausente. Un hombre de sólo 40 años que falleció ayer. Recé con la familia con afecto, aunque no les conocía. Mientras esperaba, diez mensajes al móvil para invitar a otras tantas personas a la reunión de esta tarde
-Hacer la hojita para la reunión con el grupo de confirmación y mandar algunos apuntes para El Puente que está confeccionando Mercedes.
-A las dos es el almuerzo y es otro momento para el descanso y el relajamiento. Almuerzo con Mario y Pacuca en Carrizal.
-Breves palabras con Paco, con el grupo de jóvenes que prepara la tómbola, con Nuria, con María, con Pilar, con Adela...
-Una madre viene para un tema de catequesis y un chico para un bautizo. Una chica quiere que le escuche un rato. Y después viene otro momento de café ahora también con Juan Valido.
-Rato de archivo con Pepe Juan, llamada de Félix y visita de Mari carmen. Félix me trae un libro
-Los de Veremundo vienen a ver el problema de la megafonía en la iglesia y va a empezar la misa. Llega el compañero Juan María, apenas hablamos porque hay más gente y es la hora de la misa.
-Acaba la misa y nos reunimos. El grupo de Adultos que se van a confirmar y aproximadamente diez personas más. Disfruto con este grupo. Hay interés ilusión, alegría, comunicación, humor, amabilidad... Hablamos del adviento y el año litúrgico con el guión que había preparado.
-Al acabar dan las nueve de la noche y me voy a caminar con Antonio Tachita hasta Espinales y zona del Polígono. A las 10, regreso. Una cena fácil (taza de leche y cereales) un repaso al blog, al correo y una mirada al Cristo que me mira:
-Por todas estas personas con las que hoy me he ido tropezado te pido, Señor. Y te doy gracias por este día. Ahora que el pueblo parece apagado quiero que bendigas todo lo de bueno que hay en él. Te pido especialmente por mis dos parroquias de ahora, la de Playa de Arinaga y la del Cruce. Ya pasan algunos minutos de las doce de la noche y también yo me me empiezo a dormir. Con la oración de completas se acaba también mi jornada y deseo paz y buen descanso. Lo digo así, bajito, para no molestar a nadie....

Cuando la luz del sol es ya poniente,
gracias, Señor, es nuestra melodía;
recibe, como ofrenda, amablemente,
nuestro dolor, trabajo y alegría.

Si poco fue el amor en nuestro empeño
de darle vida al día que fenece,
convierta en realidad lo que fue un sueño
tu gran amor que todo lo engrandece.

Tu cruz, Señor, redime nuestra suerte
de pecadora en justa, e ilumina
la senda de la vida y de la muerte
del hombre que en la fe lucha y camina.
Jesús, Hijo del Padre, cuando avanza
la noche oscura sobre nuestro día,
concédenos la paz y la esperanza
de esperar cada noche tu gran día. Amén.


 DIARIO DE UN CURA: Testamento de solidaridad y amistad 


No, no sé como empezar y no porque me falte tema, qué va. Lo que pasa es que en este diario "personal" y al mismo tiempo tan público, no todo vale. Y no sabe uno (o sea, no lo sé yo) cuál es el límite de lo que conviene o no escribir, aunque también eso pasa en los "diarios" que se ponen bajo llave y después viene alguien, encuentra la llave... y se acabaron los secretos. He puesto arriba esta primera foto porque es actual, de anoche mismo. Y porque corresponde a unos chicos, los de "Ponte en marcha" de Tamaraceite, que merecen un gran reconocimiento por su trabajo, su entrega, su amistad, su constancia... Lo veníamos hablando anoche con Carmelo Y Mensa que me acompañaron a la Cena solidaria en favor de Benin y que organizaron varios grupos relacionados con la parroquia de San Antonio Abad. A la misa hora, anoche, había otra fiesta de solidaridad en Ingenio a la que me hubiera gustado asistir también, pero el cuerpo sólo es uno. Se trataba de apoyar varios proyectos en Mozambique.  Le alegra a uno que en esta época se sigan repitiendo estos gestos  en favor de los que más lo necesitan.  Para mí son una llamada a compartir más, a darme más a los demás. Muchas veces pienso  en lo que voy a dejar a mi paso por el mundo. Y sé que lo que realmente vale, lo que de verdad queda, son los valores que uno ha trabajado y desarrollado. Pero incluso esas cosas materiales que uno quiere y que va guardando (un libro, un disco, un ordenador, un cuadro...) pudieran también disfrutarlo otras personas. Me he propuesto hacer testamento esta semana (qué duro me resulta escribir estas cosas, no te extrañe que mañana o pasado lo borre todo). Y pienso ¿para quién queda mi casa o cualquier otra cosa de mi propiedad que tenga algún valor? Mis herederos serán mi Familia y lo he puesto con mayúscula porque es una Gran Familia: los sobrinos con los que he sido bendecido, las dos parroquias en las que ahora estoy, Radio Tamaraceite de la que me siento padre y la Virgen de Candelaria de Ingenio de la que me siento hijo. No sé cómo se dirá todo esto ante un notario. Pero lo tengo ya muy claro después de varios años pensándolo. Al fin y al cabo espero que sea una forma válida de dar las gracias a quienes me han ayudado a ser feliz.
     Por lo demás, este domingo con la misa añadida de Temisas, la visita siempre querida de Montse y Óscar, el diálogo agradable con las catequistas en una parroquia y otra, la lectura de los comentarios valientes y sensatos de la joven Paola en el blog, el testimonio de Paco que, se acuesta a las 7 de la mañana por su trabajo, está en la misa de 11 de la mañana y de 12, 30 para volver a trabajar a las dos... todo eso compensa con creces la pena que te deja otros comentarios injustos hacia las personas de la parroquia que están dando el callo cada día. Son tantas cosas... Con su paciencia, con su perseverancia salvarán sus almas, decía el evangelio de hoy. Ojala persevere yo y pereseveren tantas buenas personas de la parroquia en los gestos de solidaridad y amistad. Ese sí que es un buen testamento. 




DIARIO DE UN CURA:



Sol y Sombra


Empecé al leer "El Principito se pone la corbata" que ayer me regaló M.Carmen en Vecindario. Las primeras páginas me producen buenas sensaciones. El estar ayer y hoy por Vecindario (ayer me tocó predicar en la Misa-Ofrenda de los niños) me ha dejado buen sabor. La parroquia la sigo sintiendo como propia y eso que ya han pasado 20 años de mi marcha de allí. Y esta tarde me tocó la misa en Temisas. Me acompañaron Carmen y Adela (también de Vecindario) y la verdad que me resulta mucho más agradable ir a Temisas acompañado: Buena conversación, buen humor y diálogo lleno de confianza, espontáneo.
Aunque suelo ser optimista, a veces hay cosas que uno tiene que escuchar o ver en la parroquia que intentan quitarte el humor. A veces lo consigue. Otras no. No lo consiguió hoy, por ejemplo, que una señora estuviera "escandalizada" porque una chica fue a leer en la misa y al parecer tenía la ropa algo ligera. Digo al parecer porque ni yo me di cuenta. La señora me comentó:
-El Obispo dijo el otro día que no se debe permitir que suban a leer con escotes o mangas no sé qué.
Mi respuesta no se dejó esperar. Le dije algo así:
-Parece mentira que diga eso. Primero, eso no fue lo que dijo el obispo y segundo, escandaliza más que estemos fijándonos en esas tonterías en vez de alegrarnos de que los chicos y chicas de 15 o 17 años estén participando en la misa.
Pero no, no me quitó el humor. Me quedo peor cuando veo faltas de respeto en personas que estamos en la parroquia y no somos capaces de aceptar al otro, de ser más tolerante o perdonar. Los cristianos que "damos la cara" en la iglesia tenemos que intentar ser ejemplo de lo que es ser cristiano. Las rivalidades dentro de la "familia cristiana" no tienen sentido.
Al amigo L. lo veo "despegado", alejado, indiferente. Mi actitud hasta ahora ha sido de no implicarme, no preguntarle. Pero creo que ya no debo aguardar más y hablarle. Algo le ocurrirá o algo habrá interpretado mal en mí o en la gente de la parroquia.
Con cuánto tacto hay que andar en las relaciones de una familia grande como esta de las parroquias. Pero esto también hace camino. Hoy que es el Día del Domund, de las Misiones, debo aplicarme la reflexión que yo mismo hacía en la misa. Debo sentirme y ser misionero aquí, con la gente a la que me toca servir. También aquí hay personas necesitadas de afecto, de escucha, de corrección fraterna... No hay que desanimarse.
Me gustó lo que me dijo unos de los jóvenes que esta mañana estaban en la misa:
-Cuando vengo a misa, que vengo poco, me siento más a gusto que cuando voy a una fiesta o a una romería. La misa te llena por dentro,¿verdad?
-Vaya si te llena, B. Por eso, aunque tengas muchos problemas o haya mil cosas que te molestan, la fuerza que recibes en la eucaristía impide que la tristeza o el desánimo te ahoguen. Como dice aquella canción que se cantaba hace unos años: "Si Dios es alegre y joven...Si Dios es alegre y joven, el contacto con él nos hace también alegres y jóvenes. Que así sea.


DIARIO DE UN CURA. Me gusta ser cura

Al concluir la jornada de un día cualquiera, un día como el de hoy, me siento satisfecho, me siento cura. Me siento realizado, feliz de poder llevar a cabo una tarea que a veces se hace un poquito cuesta arriba y la mayoría de las veces, a pesar de la cuesta, recompensado por el servicio que puedes hacer. El día de hoy ha sido muy tranquilo. Hoy es uno de esos días que en los que , normalmente, como no hay nada extraordinario, pues tampoco le dan a uno ganas de escribir en el "Diario". Y sin embargo aquí estoy escribiéndolo.

Esta noche tuve reunión de bautizos una reunión que por lo general no hago yo y que, por lo general, tampoco me gusta hacer. Hoy no vino el Hermano Rafael, que es quien se reúne cada mes con los padres y por eso me tocó a mí verme con ellos. Pero me gustó. Vi buena actitud en los padres, a pesar de que venían con sus carritos y sus biberones. Algunos hablaron, otros se quedaron al final para preguntar o comentar alguna cosa (por ejemplo dos madres a quienes, según me contaron, les di la primera comunión en Vecindario). Incluso una pareja se quedó con la duda de aceptar la invitación que hice a participar como catequista de padres en las próximas reuniones. Tan a gusto quedé que creo que voy a encargarme yo, en adelante, de hacer estas reuniones. Son, además, una oportunidad para conectar mejor con la gente.

Y este día, festividad de la Virgen del Rosario lo empecé en Agüimes con la misa con los alumnos del Colegio N. S. del Rosario. Los chiquillos se portaron muy bien y pude compartir con ellos alguna experiencia personal de amor a la Virgen madre. Cuando dije a los chicos que miraran el rostro de la Virgen y le pidieran que les ayudase... se hizo un silencio tan profundo que ni se movía nadie. Me impresionó aquel silencio en chiquillos de 5º de Primaria y Primero de la ESO.

También hoy tuvimos radio. Estaba un poco nervioso porque el guión estaba incompleto, con cosas sin preparar... Pero la Virgen nos echó una mano. A lo mejor hoy fue demasiado religioso. Tendríamos que secularizarnos un poco más. Y hubo más cosas en este día que, aunque sin demasiada actividad, me dio la oportunidad de compartir pequeños-intensos momentos con Margarita, Fina, Mede, Tachita, Bernardo, Ariel, Paco, ... Total, un día del montón en el que me he sentido cura. Lo que quiero ser y sentirme siempre.



DIARIO DE UN CURA. Amigos
     Los diarios se escriben con el corazón. Yo he sido un repetido lector del Diario de Ana Frank. Cada dos o tres años vuelvo a releer sus páginas, a emocionarme de nuevo y a admirar a aquella chiquilla judía que trasladó al papel sus sentimientos, el amor, la amistad, la rabia y el dolor. Ana Frank, con apenas doce o trece años,  escribía con el corazón. Hoy, con la tinta roja del corazón escribo aquí recordando a tantos amigos que fueron, que son, que siguen, que llegan... Esta mañana, con ocasión de la muerte de José antonio Labordeta escuché de nuevo aquella canción suya  que tantas veces canté  con fervor: "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad" Y al cantarla, me venían a la mente los nombres de aquellos amigos  que la cantábamos juntos, soñábamos, creíamos en todas las utopías y estábamos seguros de un mañana feliz aquí o allá. 
     A veces me pongo a recordar a tanta gente amiga con la que he hecho parte del camino de mi vida, gente inolvidable que, aunque ahora no vea tan a menudo o simplemente no vea, sé que puedo contar con ella. Y los nuevos amigos que uno va encontrando a su paso por la vida. ¿Te acuerdas de Pepe, aquel chiquillo de Cuatro Puertas que me ayudaba en las cosas de la iglesia? Hoy lo encontré, tantos años después, defendiendo una caseta de feria en la fiesta de Ingenio. Y al vernos se borraron los treinta años atrás y volví a ver al mismo Pepillo...En Arinaga me encontré con una joven estudiante, muy buena amiga, que regresó de Tenerife hace unos días. 
     Y más tarde, en el Cruce, a Montse y Óscar, amigos gallegos de hace apenas  tres años y que,sin embargo, ya son parte del paisaje habitual de mi vida. En las parroquias, en cualquiera de aquellas por las que he pasado, siempre queda un grupo "marcado" con la palabra amigo. Una marca que no se borra. Gracias a Dios.
     Además, los amigos suelen producir más amigos. Empieza una tímida presentación y, poco a poco, llega  a ocupar un puesto en el corazón. Hoy Montse y Óscar me presentaron a Natalia, polaca  que ahora anda por nuestra Isla. Hace unos meses ocurrió una pequeña anécdota. A través del messenger, en mi ordenador, Montse estaba intentando comunicarse  con Natalia que estaba entonces en Polonia. Pero no lo logró. Algo más tarde, yo ocupé el ordenador y apareció un mensaje de Natalia:
-Hola Montse, ¿ cómo estás?
Como Montse estaba ocupada en la cocina me dijo que yo mismo le contestara y escribí algo así:
-Hola Natalia, soy Montse. Estoy muy bien, pero llevo unos días quedándome en la casa del cura  y  paso mucha hambre porque él es muy austero y no permite que coma sino un poquito...

Respuesta airada de la chica polaca:
-¿Cómo es eso? ¿Qué significa "austero"? Por favor, ve a comprar comida y sal de esa casa que yo te ayudo si lo necesitas....
(Yo no conocía a Natalia sino de nombre. Así que no quise seguir simulando que era Montse quien escribía y dejé para que ella fuera la que hiciera las aclaraciones necesarias...)
-Hoy conocí a Natalia. Pero no se enfadó. Sólo recordamos la anécdota y nos reímos...
(20 septiembre 2010. En la foto, Óscar, Natalia y Montse) )
       



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