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jueves, 27 de septiembre de 2018



DIARIO DE UN CURA
UN PLAGIO

            Hoy he llegado a la casa parroquial cansado y sin ganas de escribir mi Diario. Además, mi cabeza ha estado en otro lado, incapaz de mantener la atención. Así que me dije.
-Voy a copiar un texto que ya escribí hace un par de años. Total, ahora que se habla tanto de los plagios de las tesis o el máster de algún político, no pasa nada que yo me copie a mí mismo. Nadie se va a dar cuenta.
Pero no.  Puestos a  copiar, mejor sería  imitar  lo que algunos buenos compañeros míos hacen en sus parroquias. Me gusta copiar la sensatez y sabiduría de alguna gente del pueblo en el que vivo. Me vendría muy bien plagiar la actitud de servicio de Dámaso o  la perseverancia de Pepe. O copiar la responsabilidad y buena letra  de Mensa. O los esfuerzos y logros  de Tita, el buen humor de Jorge, la simpatía de Omaira, la fe y discreción de María. O la inocencia de Alejandra y Cristóbal y los niños misioneros, la oración de Margarita o de Marimar.  Copiaré, si puedo,  el compañerismo de Águeda, la rectitud de Enrique  y el buen oído de Paco y de Loren. Hoy, la verdad, necesito plagiar.     
                                                                     Casualmente, un amigo me mandó anoche  mismo un texto que me gustó y lo copio textualmente: Pongo comillas:
“Un campesino,  cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, se decidió a pedirle el favor de que le hiciera un anuncio para  su  venta.
El poeta accedió gustosamente y empezó a elaborarlo:
El cartel decía:
 

“Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto”

El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos, pensando que aquel hombre del aviso de venta ya se había mudado. Cuál fue su sorpresa al encontrarse otra vez con el campesino trabajando en sus campos. El poeta le preguntó:
-¡Amigo! ¿No pudo vender la finca?

El campesino con una sonrisa le respondió: 
-No mi querido vecino, después de leer el anuncio que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que por ahora no existe otro mejor…”  Cierro comillas.
Moraleja: No esperes a que venga un poeta  para hacerte un anuncio que diga lo bonito que es tu pueblo, lo  maravillosa que es tu vida, tu familia, tu parroquia. O lo buenos que son tus compañeros.  Reconoce cuánta bondad y belleza hay a tu alrededor y que hay a tu alrededor.
       Disculpen. Lo de hoy es un plagio. Pero me ayuda  a valorar lo que tengo y  a decir a todo el mundo  que tengo una finca y una parroquia y unos amigos que no quiero cambiar  por nada del mundo. 


martes, 18 de noviembre de 2014

AMIGOS

AMIGOS

Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío. Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue: ¿cómo estas? Y sin saber porqué le contesté: "solísimo".
¿Quieres que hbemo? Le respondí que sí y me dijo: ¿quieres que vaya a tu casa? Y respondí que sí. Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él atento siempre, me escuchó. Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: bueno, pues me retiro tengo que ir a trabajar.
Yo me sorprendí y le dije: pero por qué no me habías dicho que tenias que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche. El sonrió y me dijo: no hay problema para eso estamos los amigos. Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.
Lo acompañé a la puerta de mi casa... y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: oye amigo, y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde? El regresó y me dijo en voz baja… es que te quería dar una noticia... y le pregunté: ¿qué pasó? Y me dijo...fui al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y sólo me queda esperar... yo me quedé mudo...él me sonrió y me dijo: que tengas un buen día amigo... se dio la vuelta y se fue...
Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, por qué cuando él me preguntó ¿cómo estás? me olvidé de él y sólo hablé de mi. Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?...esto es increíble.
Desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser mas crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero. Por ejemplo él todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y hablamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, de su temple, de mi amigo...
"No hay amor mas grande que dar la vida por los amigos". Cristo.

domingo, 2 de febrero de 2014

UN DÍA DE CANDELARIA , REDONDO

LAS FOTOS DEL DÍA DE CANDELARIA

Estoy terminando el día de la Virgen de Candelaria y ciertamente ha sido una jornada...casi perfecta: Bodas de Oro de Susa y Emilio, celebración de La Candelaria en Ingenio, con encuentro de curas amigos y paisanos como Critóbal, Pepe Domínguez, Juanito el de Guía, Higinio, Agustín, José Manuel, Mederico, Miguel, Victorio....  Una procesión muy animada con interrupciones para escuchar folías a la Virgen en al menos cinco balcones, participación de un grupo mejicano, Los Coros y Danzas cantando la misa siempre tan emotiva, ... Y misa en Las Rosas con más de 25 niños y ambiente familiar y alegre.... Y como colofón, esta noche, la visita de unos sobrinos: Sara y sus hijos Adrián y María. Parroquia, devoción, amigos, familia, todo bien unido convirtieron este 2 de febrero en un buen día de Candelaria. Casi casi como los de mi niñez.  Dejo aquí algunas de las fotos de la fiesta. Se admiten comentarios. 


lunes, 9 de enero de 2012

CARTA AL VIENTO: Y volver, volver, volver (a la normalidad)…quiero volver, volver, volver, volver…

CARTA AL VIENTO:

Y volver, volver, volver (a la normalidad)… quiero volver, volver, volver, volver…

     Creo que a todos nos alegra volver a la normalidad. Seguramente hemos vivido intensamente estas fiestas pasadas. Pero ya apetecía regresar a la vida ordinaria.  Y  eso no quiere decir que  minusvaloremos lo vivido en el tiempo de Navidad. Nada de eso.

Se pone uno a recordar lo que han sido estos quince días y da para mucho. En cuanto a las parroquias hay que hacer mención de las solemnidades litúrgicas vividas en cada lugar   y otros actos que ya se han comentado en el blog. Pero otros no han quedado reflejados porque el tiempo ha pasado tan aprisa que se hacía casi imposible hablar de todos. Por ejemplo, la bendición del sagrario en La Goleta. Aunque fue un acto sencillo dentro de la misa del día 6, hubo mucha participación y una actitud común de veneración al Señor.

     El belén de la iglesia ha sido muy valorado por las personas de la parroquia y por muchos de los visitantes que han pasado estos días por cada uno de los templos. Me imagino que todos hemos recibido o hecho  visitas aprovechando la Navidad. Personalmente  he disfrutado con muchos amigos que han estado por aquí: los gallegos Montse y Óscar; los majoreros Agustín, Teresa y los niños; los conejeros Loly y Andrés;  los de Ojos de Garza: María del Mar y Pino; los de Vecindario Pino, Luci, Raquel, Lidia, Isa, Adela, etc. Los de Tamaraceite, María Jesús, Esteban, Mayu, Ramón y los niños (todos estos en la foto) además de Lourdes, Conchi,  Mónica, Almarca, María Dolores, Araceli o los compañeros curas Alexis, Antonio Juan, Berriel y muchos más: sería muy difícil nombrarlos a todos.  
     La víspera de Reyes hicimos el programa de radio "La Plaza de la Iglesia" con un grupo de niños. Dijeron cosas muy bonitas y muy graciosas. En el álbum de fotos que dejo al final de este texto están ellos con sus sonrisas y su seriedad. Es un álbum muy variado, como esta página del diario. Como la vida.

     Con la llegada de los Reyes, por cierto con alguna anécdota,  dijimos adiós a las grandes fiestas. Hacía tiempo que no recibía reyes el mismo día y en la casa parroquial. Eso quedaba  para los siguientes días con la familia y alguna cosita de los parroquianos que siempre se acuerdan del cura. Por la  mañana del día 6  recibí  un sms  para darme “instrucciones” en donde  podía encontrar mis “reyes”: “habitación junto a la cocina. Ir al fondo, al lado mochila. Abre la maleta… y allí están” Los emisarios de los reyes, dos muchachitas: Oma y Vero. Y más tarde Dahe. Por supuesto que me alegró el detalle.   

     También cinco catequistas (Adela, Mensa, Inmaculada, Tita y Fela) me acompañaron al retiro del pasado sábado con las monjas Hijas de María Madre de la Iglesia en Tafira Baja.

     Lo importantes es que ha sido una Navidad llenita de vitalidad y ahora  todo vuelve a su cauce normal, aunque siempre, para no caer en la monotonía, hay que poner alguna nota diferente. Pero me alegra esta “vuelta al cole” y a la misa de cada día y a levantarse temprano, y a reunirse con los catequistas y a soñar con las siguientes vacaciones o la próxima fiesta… Ya hacía falta volver, volver, volver…  

domingo, 23 de octubre de 2011

DIARIO DE UN CURA ¿UNA HORA ES MUCHO?

DIARIO DE UN CURA
¿UNA HORA ES MUCHO?

Acabo de llegar de Temisas. Casi siempre el regreso, en las horas de la tarde del domingo, lo hago muy pausadamente, en plan paseo. Y más cuando vengo acompañado, como hoy. La tarde se prestaba para disfrutar el paisaje en ambiente de otoño, con  el mar al fondo y  las montañas con trazos muy señalados.  Pocas veces en la semana puedo conducir así, despacito, mirando a los lados, sin necesidad de mirar el reloj o preguntar la hora. Me recuerda –lo he tenido mucho  en la mente  estos días- los momentos vividos en las misiones (Guatemala, Nicaragua, Bolivia o Malawi), donde el tiempo es un regalo para disfrutar sin prisas. Lo dice un refrán africano:  “Ustedes , los europeos, tienen  los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo”.
Algún domingo, hoy por ejemplo, acabo muy gustoso la misa de Arinaga y el Cruce pero con una preocupación:
 -¡La misa duró una hora!¡Nada menos que una hora!
Y es que se pone uno a hablar y preguntar a los niños y el reloj te la juega. Cuando te das cuenta, ha pasado una hora o muy poquito menos.
La cosa es que estas misas las disfruto (lo he escrito más veces en este diario) y me gustaría que también la gozaran los que participan en ella. La verdad es que hoy mismo, al acabar en Playa de Arinaga, siete u ocho personas se acercaron a decirme que le había encantado la celebración. Pero… ¿y las otras doscientas personas? A lo mejor no tendría uno que hacerse problema de esto. O a lo mejor, sí. En un tiempo yo defendía las misas de no más de 35-40 minutos. ¿Me estaré haciendo un pesado? ¿O será que poquito a poco uno va valorando estos encuentros con Jesús y la comunidad? Porque  con los buenos amigos  uno pasa dos, tres horas y más y, si se está a gusto, siempre parece más bien poco. Ahora mismo he mirado las fotos que he tomado este fin de semana y resulta que  he pasado unas cuantas horas con un buen número de amigos en diferentes momentos y días: Eli, Luis, Pilar, Dahelire, Ana, Pepe, María, Dámaso, Inma, Carmelo, José María. Mensa, Pilar, Adela, Rita, Paqui, Nicolás y María Jesús (niños), Esteban y María, Óscar y Montse, Conchi, Adela, Carmen, Dulce… Ha sido un precioso fin de semana gracias a estas horas con buenos amigos. Y eso que no aparecen en las fotos Paco o Vero. O  Sara que me dio una inmensa alegría cuando se acercó a saludarme en Vecindario.  Pero también ha sido un inolvidable fin de semana gracias a esas horas que he podido compartir en las misas del sábado con el testimonio misionero de Mariola y el domingo con la alegría y espontaneidad de los niños y la frescura del evangelio del amor. ¿Será muy larga una misa de una hora un domingo? Pienso en este momento que si no hubiera participación, sería mucho tiempo. Pero si los niños y  los jóvenes, como ocurrió hoy, se involucran y cantan y hablan  y se expresan como quieren, una hora está muy bien. ¿O tal vez me equivoco?
En todo caso, haya sido mucho o poco tiempo, ¡bendita la hora de la misa! ¡Y benditas las horas vividas con los amigos! ¿Dónde gastar mejor el tiempo, sin necesidad de mirar el reloj que estando con los amigos y el Señor?
Las fotos cuentan algo…
P. D. Acabo de publicar esta página de mi Diario sin parame a leer nada  y, qué sorpresa, descubro ahora  lo que ya había escrito una feligresa en el blog: 
Fanny: La misa de hoy, la sentí muy especial, el espiritu de Dios estuvo muy presente en todos, como se suele decir, se me erizó la piel, con el amor y alegría que se cantó "alma misionera", ...
de una manera u otra tod@s somos misioneros, en nuestra iglesia, en nuestra familia, en nuestro trabajo.. felicitaciones a Paco, por la hermosa interpretación de las canciones y ....y a Suso por su manera tan especial de llegar a los niños, jovenes y comunidad en general. Buen domingo a todos.
Gracias, Fanny

domingo, 24 de julio de 2011

DIARIO DE UN CURA. FOTOS SIN CÁMARA

DIARIO DE UN CURA. FOTOS SIN CÁMARA DESDE LANZAROTE

     Estoy en Lanzarote. Es difícil que pase un año entero y yo no me dé un saltito a esta Isla en la que tan bien me sentí en mis primeros años de cura. Venir a Lanzarote me supone recorrer cada uno de los lugares por donde estuve, pararme delante de la casa parroquial de Tías, caminar por las playas de Puerto del Carmen, recorrer los caminos de Mácher, La Asomada, Conil.....pararme en la ermita de Tegoyo y, sobre todo, ver a la gente amiga que, gracias a Dios son bastantes. El motivo y excusa  de mi visita esta vez, fue bautizar a Ubay, el hijo de los amigos Pedro y Yoly que viven en Montaña Blanca. En aquellos tiempos cantaban mucho aquello de ¡Ay Virgen de Candelaria, /dónde te tienen "metía"/ detrás de Montaña Blanca/ con los "cochinos" de Tías.  (Y lo de "cochinos", dicho con todo el afecto, como batateros a los de San Bartolomé o trompetas a los de La Villa).
     Bueno, no me enrollo. El caso es que me vine y, qué lástima, se me olvidó traer la cámara de fotos. Y como no me es posible hacer un viaje sin llevarme las imágenes más significativas, anoche, mientras descansaba ya en la cama que me cedió Omar en S. Bartolomé ( y el pobrecillo, después de acabar su jornada en el taxi, durmiendo en el sofá), me puse a dibujar mentalmente los retratos que quiero llevarme de esta visita rápida.
JULIA. Hacía 30 años que no la veía. Sonrisa amplia, complicidad conmigo para tomarle el pelo a Nina. Igual de alegre y presumida. Como debe ser.
NINA. La casa de acogida. Superactiva, superatenta y superburlona.Allí nos vimos ahora el grupo de amigos comunes en torno al caldero de garbanzos y carne: Pili, Casy, Inma, Mari C., Efi, Julia ...No me puedo creer que estas chicas tengan 30 años más. Las veo igualitas a cuando tenían de 17 a 20 y entraban y salían de la casa parroquial. La familia de Nina, encantadora. Mel, siempre atento y dicreto; María, espontánea, alegre y clara; Toñito, divertido, irónico, simpático. Adrián, la ingenuidad viva.
CATALINA, madre de Dulce y Juani. 90 y pico años. Fui a verla al hospital. Dormía serenamente. Parece acabando su batalla, pero  no vencida sino feliz porque hasta en los últimos momentos con su temple, su actitud cristiana y su carácter sacó adelante una familia como ella soñó.
LOLY: Siempre disponible y servicial. Me presentó, entusiasmada, a su Andrés. Nunca pierde el humor. Raúl lleva el mismo camino...
INMA. El enlace perfecto entre el grupo de amigos y yo. Y entre la Parroquia y el grupo. Respetuosa, catequista constante, pura bondad. Un poco de tristeza ahora porque Sara, 14 añitos, está de viaje y se le hace algo duro.
ANTONIO JUAN, cura de Teguise. Comprometido, trabajador, abierto. Cené con él, dimos un repaso a la isla y casi a toda la diócesis. José Luis, que fue medio monagillo mío en Tías, nos invitó a cenar en su restaurante de Nazaret. Una velada formidable con mi buen compañero.
GONZALO, cura de S. Bartolomé. Sabe mirar siempre con perspectiva, utiliza la sabiduría y la experiencia. Lo encontré  muy a gusto en la parroquia y feliz con la notable restauración del templo parroquial que me estuvo mostrando.
RUTH: Compañera en el  máster de periodismo y de estudios en Madrid. Una buena educadora. Sus niñas, Ana de 9 y Marta de 7, son una preciosidad. Educadas, sociables. Me hicieron muchas preguntas, me leyeron parte de su diario (algunos trozos no, porque, decían, tenían  alguna palabrota, me invitaron a quedarme allí en Teguise donde están viviendo en una antiquisima y hermosa casa; prometí verlas hoy). Ruth, muy serena, paciente y trabajadora.
CARMEN Y LUIS: Su casa se convierte estos días en la mía. Acogedores.  Viven para sus hijos. Sus alegrías y sus lágrimas son para ellos y su otro hijo, Omar el buen saharaui.
UBAY: Fue la razón de estar aquí, a pesar de que sólo tiene cuatro meses. No paró de sonreir o tocar el panderito mientras se bautizaba. Me respondía en su idioma a lo que yo decía. Sociable y fue la alegría de su hermano Diego, de sus padres y todos los que alli estábamos. Gracias, Ubay por darme la oportunidad de estar con todos ustedes.
AUTORETRATO: No traje la cámara... pero muy feliz.

viernes, 20 de mayo de 2011

LOS CLAVOS EN LA REJA

LOS CLAVOS EN LA REJA



(Enviado por Belkys)

Hubo una vez un niño que tenía muy mal genio.
Su padre le regaló una caja de clavos y le dijo que cada vez
que perdiera el control tenía que clavar un clavo en la
Parte trasera de la reja



El primer día
El niño había clavado 37 clavos en la reja.
Durante las próximas semanas,
como había aprendido a controlar su rabia,
la cantidad de clavos comenzó a desminuir diariamente.
Descubrió que eras más fácil controlar su temperamento que
clavar los clavos en la reja.


Finalmente llegó el día en que el niño no perdió los estribos.
Le contó a su padre sobre ésto y su padre
le sugirió que por cada día que se pudiera controlar
Sacara un clavo



Los días transcurrieron y el niño finalmente
le pudo contar a su padre que había sacado
todos los clavos



El padre tomó a su hijo de la mano
y lo llevó hasta la reja. Le dijo: “Haz hecho bien,
hijo mio, pero mira los hoyos en la reja.
La reja nunca volverá a ser la misma.
Cuando dices cosas con rabia,
dejan una cicatriz igual que ésta.
Le puedes clavar un cuchillo a un hombre
y luego sacárselo. Pero no importa cuántas
veces le pidas perdón, la herida siempre seguirá ahí”
Una herida verbal es tan dañina como una física.
Recuerda que los amigos son joyas muy escasas.
Te hacen reir y alentarte para que progreses; te prestan
un oído, comparten palabras de aprecio y siempre
quieren abrirnos su corazón

martes, 12 de octubre de 2010

LAS FOTOS Y VIVENCIAS DE ESTOS ÚLTIMOS DÍAS

 LAS FOTOS Y VIVENCIAS DE ESTOS DÍAS
  Las fotos sí caben aquí. Las vivencias sólo algunas. El hecho de tener por aquí a un compañero cura, a Mederico, me ha dado cierta "soltura" en estos últimos días. Lástima que ya el próximo lunes se marcha para su tierra en Palencia. La pasada semana hicimos la caminata desde la caldera de los Marteles hasta Tenteniguada. Ya comenté lo divertida y lo bonita que fue. Pero me faltaron que colocar algunas fotos. Se las dejo para que las disfruten. Y si quieren apuntarse para la próxima caminata, reserven el sábado 20 de Noviembre. No está decidida la ruta que seguiremos pero, seguro, lo pasaremos bien y hacemos ejercicio.
Ayer empezaron las fiestas de Espinales. Estuve por allí sólo de paso y me sorprendió la gran cantidad de personas que había en la plaza. Y es que los niños estaban haciendo una "Escala en Hi-Fi. Lo poquito que vi me gustó. Los niños con mucha soltura seguían el ritmo de las canciones. Estuve poco rato ya que había ido a cenar con Mederico y unos amigos de Tamaraceite (Pepe y M.Carmen). Hoy volví a pasar por Espinales y estaban con el Baile de la Espuma. Me dieron ganas de quedarme...pero también tenía visita. Merece una felicitación el colectivo de Espinales que organiza la fiesta. Eso es hacer pueblo. El próximo domingo es la Eucaristía y la procesión con la Virgen de La Luz a las seis de la tarde. 

 Y también en esta semana, tuvimos "encuentro familiar" en La Meseta. Aprovechando la estancia en nuestra Isla de Mederico y la llegada de mi hermana Pino, que vive en Madrid, organizamos la reunión-almuerzo de todos los hermanos en donde no faltó, por supuesto, el juego de baraja. Unas cuantas horas en La Meseta (Camino hacia La Pasadilla) sirvió para mucho. Ahora habrá que esperar al menos un mes para para volvernos a encontrar. Pero el sábado una sobrina, Sara Acosta,  contrae matrimonio y será otra ocasión de encuentro familiar. 

Y los amigos. Esta mañana bauticé en Arucas a Carolina, hija de Auxi. Aproveché para pasear un poquito y me acompañaron Pepe el Escobero y Dámaso. Por la noche tuve una  llamada de Augustin Lewandowski, el cura polaco que estuvo varios años conmigo en Tamaraceite. Ahora anda por Libia, muy cerca del Desierto del Sahara. Y al mediodía (aquí están las fotos) tuvimos almuerzo y largo diálogo los "viejos amigos" que estuvimos en Malawi hace dos años (Eduardo y Elena). Y, además, se añadió uno más al grupo que hoy empezamos a conocer: Máximo. Qué bien que los amigos se mantengan...y se multipliquen. 

lunes, 20 de septiembre de 2010

DIARIO DE UN CURA. Amigos

DIARIO DE UN CURA. Amigos
     Los diarios se escriben con el corazón. Yo he sido un repetido lector del Diario de Ana Frank. Cada dos o tres años vuelvo a releer sus páginas, a emocionarme de nuevo y a admirar a aquella chiquilla judía que trasladó al papel sus sentimientos, el amor, la amistad, la rabia y el dolor. Ana Frank, con apenas doce o trece años,  escribía con el corazón. Hoy, con la tinta roja del corazón escribo aquí recordando a tantos amigos que fueron, que son, que siguen, que llegan... Esta mañana, con ocasión de la muerte de José antonio Labordeta escuché de nuevo aquella canción suya  que tantas veces canté  con fervor: "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad" Y al cantarla, me venían a la mente los nombres de aquellos amigos  que la cantábamos juntos, soñábamos, creíamos en todas las utopías y estábamos seguros de un mañana feliz aquí o allá. 
     A veces me pongo a recordar a tanta gente amiga con la que he hecho parte del camino de mi vida, gente inolvidable que, aunque ahora no vea tan a menudo o simplemente no vea, sé que puedo contar con ella. Y los nuevos amigos que uno va encontrando a su paso por la vida. ¿Te acuerdas de Pepe, aquel chiquillo de Cuatro Puertas que me ayudaba en las cosas de la iglesia? Hoy lo encontré, tantos años después, defendiendo una caseta de feria en la fiesta de Ingenio. Y al vernos se borraron los treinta años atrás y volví a ver al mismo Pepillo...En Arinaga me encontré con una joven estudiante, muy buena amiga, que regresó de Tenerife hace unos días. 
     Y más tarde, en el Cruce, a Montse y Óscar, amigos gallegos de hace apenas  tres años y que,sin embargo, ya son parte del paisaje habitual de mi vida. En las parroquias, en cualquiera de aquellas por las que he pasado, siempre queda un grupo "marcado" con la palabra amigo. Una marca que no se borra. Gracias a Dios.
     Además, los amigos suelen producir más amigos. Empieza una tímida presentación y, poco a poco, llega  a ocupar un puesto en el corazón. Hoy Montse y Óscar me presentaron a Natalia, polaca  que ahora anda por nuestra Isla. Hace unos meses ocurrió una pequeña anécdota. A través del messenger, en mi ordenador, Montse estaba intentando comunicarse  con Natalia que estaba entonces en Polonia. Pero no lo logró. Algo más tarde, yo ocupé el ordenador y apareció un mensaje de Natalia:
-Hola Montse, ¿ cómo estás?
Como Montse estaba ocupada en la cocina me dijo que yo mismo le contestara y escribí algo así:
-Hola Natalia, soy Montse. Estoy muy bien, pero llevo unos días quedándome en la casa del cura  y  paso mucha hambre porque él es muy austero y no permite que coma sino un poquito...
Respuesta airada de la chica polaca:
-¿Cómo es eso? ¿Qué significa "austero"? Por favor, ve a comprar comida y sal de esa casa que yo te ayudo si lo necesitas....
(Yo no conocía a Natalia sino de nombre. Así que no quise seguir simulando que era Montse quien escribía y dejé para que ella fuera la que hiciera las aclaraciones necesarias...)
-Hoy conocí a Natalia. Pero no se enfadó. Sólo recordamos la anécdota y nos reímos...
       

jueves, 26 de agosto de 2010

DIARIO DE UN CURA. Y se acaban las vacaciones...

DIARIO DE UN CURA
...y se acaban las vacaciones

Estoy en casa de Inma y Paco, dos buenos amigos de TÍAS (Lanzarote). Sara, su hija de 15 años me ha dejado su ordenador porque yo necesitaba dejar unas líneas en el blog de la parroquia.
-Necesitaba decir, por ejemplo, que las vacaciones son necesarias no solamente para descansar sino por la oportunidad que ofrecen de estar con otra gente, de pensar lo que estás haciendo, de programar otra nueva etapa en la vida y en el trabajo. Esto es lo que he ido experimentando en las variadas y ricas vacaciones de este año.
-Estoy en Lanzarote porque el compañero José Manuel me ofreció venir a Tías (parroquia en la que estuve ¡hace 30 años!, cuando yo era un pollillo) a sustituirle unos días. Yo a Tías nunca la he olvidado y cada año he visitado el pueblo y he aprovechado para estar con aquellos amigos que quedaron por aquí. Esta noche nos veremos muchos de ellos en casa de Nina. Es ya una costumbre que, cuando vengo por aquí, nos reunimos para cenar y mantener encendida la llama de la amistad. Por eso no se ha apagado. Me hace ilusión reencontrarme de nuevo con aquellas muchachitas que, en mis años en Tías, daban catequesis, me limpiaban la casa y se fumaban un cigarro a escondidas.
-Las vacaciones me están dando oportunidad de revisar y buscar alguna novedad para la catequesis de este año. También para el programa de radio. Ya he ido dando un toque a nuevos colaboradores: Javier el Rubio, Raquel de Cáritas, Pilar la monja... y eso contando , espero, con el buen equipo que ya estuvimos el año pasado. Espero que todas las muchachas puedan y quieran seguir.
-Ayer hice alguna visita a gente de Tías y esta tarde me toca también San Bartolomé. Después de la playa estuve en el Hospital a ver a Perico Valiente (el que me proveía de vino y de lentejas) y a la familia de Antonio Valiente otro "proveedor"del párroco). Cené con Cande y José Manuel y Pepa y se unió Julián al que hacía muchos años que no veía y veo que sigue siendo el mismo. Las mimas bromas, los mismos ideales, la misma rebeldía. Tan interesante como cuando estaba con los chicos del Junior. En la cena reimos mucho mucho. Y nos tomamos el pelo constantemente. De eso saben mucho las hermanas Valiente. Y  sin hablar fuerte porque el pequeño de Cande y José Manuel ya dormía plácidamente.
-Y también me dio tiempo ayer para estar en la Misa de San Ginés, concelebrada por unos 14 sacerdotes y presidida por Javier, un obispo de Bolivia... que llegó tarde, unos quince minutos después de la hora prevista de empezar. Predicó Santiago y antes tuve oportunidad de vernos y "arreglar la diócesis" con Ricardo, Miguel, Chago, José Antonio el del Tablero y otros...  ¡Cuantas cosas cambiarían  si uno de nosotros fuera el obispo!... Un día completito el de ayer.
-Pensaba que en Lanzarote se me iban a hacer muchos los días y ahora resulta que me está resultando corta la estancia. Me queda que ver a alguna gente, por ejemplo a Elena Martín que anda por aquí de paso. Hoy doy cierre a las vacaciones de este año y me preparo para zambullirme ya mañana en la actividad de la Parroquia. El comienzo va a ser la "vará del pescao" en Arinaga. Y después ya iremos viendo. Han sido buenas vacaciones y espero que se corresponda con un nuevo curso igual de bueno y colmado de ilusiones, sorpresas y alegrías para todos.  Con esa esperanza lo empiezo. "En tu nombre, Señor, echaré las redes" , como dijo San Pedro. Hay mucha tarea que hacer. Ganas de trabajar no me faltan. El último baño, antes de marcharme, será mañana en la playa de Matagorda. Y luego, a "bañarme" en la actividad pasoral que también me sienta dfenomenal.
P. D. Aquí dejo unas fotos (algunas bastante desenfocadas) del encuentro con un grupo  de parroquianos de Tías en casa de Nina (Puerto del Carmen). Se me olvidó la cámara en mi casa y se hizo lo que se pudo con la de Mel

domingo, 18 de julio de 2010

Sábado de despedidas y amigos

Sábado de despedidas y amigos
Este sábado me despedí de los amigos de las parroquias en la misa de las 6 y de las 8 de la tarde. En la misa de las 8 celebramos las Bodas de Oro de Juanita y Francisco. Vinieron 13 de sus 14 hijos nada menos. El ambiente fue festivo totalmente. Hubo aplausos, besos y mucha alegría. Les dije a todos que, en el camino de Santiago, les iba a tener presentes y así será, seguro. Luego, para acabar la jornada, nos reunimos en la casa de Tina y Paco. Allí estuvinmos Félix y M. Carmen con sus hijos; Toñi y Juan Francisco con sus hijos;  Paco y Tina, lógicamente, con Almudena, su novio y Sara; los curas Alejandro y José David;  Montse, Luci  y Suso. Allí echamos unas buenas horas, muchas risas, bastante teología, bromas en abundancia y ambiente familiar. Gracias, amigos y gracias a todos los que, en esta tarde, se despidieron deseándonos "buen camino" o pidiendo les recordáramos a Santiago de Compostela. Así será. Buenas noches cuando el reloj marca ya la 1 y 23 de la madrugada. Hay que dormir que mañana el día se presenta  fuertito. Pues eso, buenas noches. 


viernes, 25 de junio de 2010

LAS PEQUEÑAS ALEGRÍAs DE UN DÍA CUALQUIERA

LAS PEQUEÑAS ALEGRÍAS DE UN DÍA CUALQUIERA
Un día cualquiera es hoy, por ejemplo, aunque haya sido día de San Juan. A lo largo del día uno se tropieza con un instante feliz. Un momento de felicidad, tal vez pasajero, pero que impregna de paz toda la jornada. ¿Qué ha alegrado hoy mi día? ¡Tantas pequeñas cosas!...
-Leer el correo esta mañana con la nota de esperanza de Ana Rosa. Y eso, a pesar del mal momento que está pasando con la enfermedad de su hijo Cefe.
-Fui a la radio con las cuatro colaboradoras (Dahelire, Xaquelina, Elisa, y Omaira). El buen humor, la risa contagiosa, las ganas de hacer las cosas bien, todo eso te parace tan bueno que te ayuda a vivir radiante todo el día.
-Me gustó que Xaquelina me dijera que podía haberme invitado ayer a salir con sus amigas. Uno, que es ya un carroza, invitado por unas chiquillas a pasar un rato. Eso le hace a uno sentirse joven, aunque sólo sea de espíritu, y agradece infinitamente el gesto de las muchachas.
-Cada día hay un hueco para compartir el café con la gente amiga o con los que, accidentalmente, pasan por la casa o la parroquia. Parece una tontería, pero tomarse un café juntos es todo un ritual que ayuda a compartir otras muchas cosas. Hoy me tocó el café con Pepe, con Dámaso y con Angelita.  Es un signo de "comunión" que llena el espíritu. El café compartido es un verdadero "sacramento".
-Celebrar la eucaristía dos veces, a las 6 y a las 7, tiene significado cuando se hace para compartir con dos comunidades diferentes. Canté con ilusión en la Playa y en el Cruce aquello de "Tengo que gritar, tengo que arriesgar, ¡ay de mí ni no lo hago...! después de escuchar y rezar con el salmista:  "Tú Señor. me sondeas y me conoces, conoces hasta el fondo de mi corazón...". Y eso produce paz y produce alegría.
- Fui a bendecir una "tasca" en Playa de Arinaga.  Se llama, creo, "La Tertulia". Y los socios  resultaron ser gente cercana aunque apenas nos tratáramos: Nelson (que fue alumno mío en el seminario), Pepe, hermano de Ana Díaz;  Juan, hijo de Alejandro... Bendije el local y les bendije a ellos en nombre de Dios. Y quedó sembrada la alegría...
-Una fiesta sorpresa supongo que siempre es una "alegría-sorpresa". Se la dimos esta noche a Dorita. Y nos la dimos a nosotros porque allí estábamos viejos e inolvidables amigos: Sagri, Begoña, Tere, Carmen Suárez, Adela, Óscar, Gerardo, Alba, Tina, Paco, Noelia... y muchos muchos niños. Muchas risas, muchas bromas, muy buena armonía y Dorita siempre sonriente y feliz. 
Estas fotos son la señal de la alegría compartida, resumen de  las pequeñas alegrías de un día cualquiera.

martes, 13 de abril de 2010

DIARIO DE UN CURA

De la familia y los amigos
Los lunes son días que dedico unas horas a la familia. Por la tarde nos reunimos los hermanos en El Burrero y yo lo paso muy bien. Hace tiempo, en mis primeros años de cura, recuerdo que yo no valoraba tanto compartir con mi familia. Lo consideraba casi un tiempo perdido, pues todo lo que dedicaba a la parroquia me parecía poco. No es que haya cambiado mucho mi pensamiento, pero ahora considero necesario ese espacio distinto, relajado, de estar con los hermanos, hablar, ponernos al día, jugar a la baraja…  Es como un respiro en la tarea habitual.
     Lo mismo digo con respecto a los amigos. Cuando uno deja una parroquia necesariamente tiene que cortar con muchas cosas, pero siempre va quedando un pequeño grupo con el que sigues manteniendo una buena relación. Los fines de semana por la noche suelo quedar con amigos de Tamaraceite o Vecindario sobre todo. Cenar juntos, dialogar, ponernos al día de las novedades de cada sitio, todo eso ayuda a sentirte más persona.
     Este sábado me tocó compartir con dos parejas amigas de Tamaraceite: Marta y Jose y Elva y Tino. Nos fuimos a cenar a Agüimes y allí comentamos de todo: el embarazo de Marta, la próxima boda de Tino y Elva, la página web de la parroquia, el grupo de solidaridad... Luego vino el domingo con toda la alegría pascual y las celebraciones de la misa en La Goleta y en las iglesias parroquiales. Escribí a Augustín, el cura polaco amigo para solidarizarme con él en este momento que Polonia sufre por el accidente aéreo en el que murieron noventa y pico personas, entre ellas el Presidente del país. En Playa de Arinaga comenté con María y Fefina los acontecimientos en torno a la Semana Santa. Me vinieron a visitar Juani Gil de Piletas, Mari, Rafael, Carmelo de Tamaraceite, Luci de Vecindario. Y con mis sobrinos, que son nada menos que 32,  he mantenido un diálogo conjunto a través de Internet. Un diálogo lleno de bromas que, por meterme yo con ellos, soy quien más “palos “ recibe.
 Bueno, pues con un fin y principio de semana tan relacionado con amigos y familiares, los días que siguen de la semana se presentan animados, con ganas de comerse uno el mundo. El tiempo se hace cortísimo y, aunque casi todas las horas del día las tenga uno ocupadas en las variadas tareas parroquiales, lo hace uno con mucha alegría. Lo bueno de cada día en la parroquia es que termina uno cansado pero muy lleno. Espero que así continúe la semana y que pueda seguir compartiendo la Pascua con los queridos feligreses de Arinaga y Cruce de Arinaga. 

martes, 16 de marzo de 2010

Pequeños testimonios de este día

     Ayer coloqué aquí, en el blog, el testimonio de una mujer víctima del 11M que, en la misma desgracia, descubrió la presencia de Dios, algo nada fácil. Y hoy, al revisar este día que acaba, empiezo a encontrar diferentes testimonios que ayudan a mirar la cara buena de la vida. 
     1. A. R. me escribía un correo en donde me contaba cosas como éstas: Aqui en casa las cosas han cambiado algo, pero para bien, veras! este mismo fin de semana la cama se ha levantado 15 cm del suelo, para que la grua pudiera entrar y así levantar a L. (con parálisis)  sin hacer esfuerzos, ya anoche lo acostamos con ella. C. y yo  formamos un equipo estupendo, que si la U.D lo llega a tener no hay partido que se nos resista. L. piensa que es una carga para nosotros, sobre todo para mi, que también tengo movilidad reducida. Y yo le digo sólo estas palabras: Estás conmigo porque nos aceptamos mutuamente, porque nos amamos y sobre todo porque pienso que Dios lo quiere así. ¿Sabes cómo me enamoró este hombre?, Me mandó un ramo de flores cuando yo vivía en Playa de Arinaga. Llevaba esta frase, "conocerte fue mi suerte, amarte es un placer mujer", es la letra de una cancion de Luis Miguel, y mira tu por donde llevamos 7 años y pico conociendonos (...)  Solo le pido a Dios  lo que siempre te he dicho: que me dé salud y fuerzas para seguir a su lado y hacerle feliz. El trabajo compartido, la alegría de servir, luchar contra las dificultades... Seguro que son muchas las  familias  que viven esta aventura dura cada día y lo hacen con este espíritu de alegría que anima a intentar hacer lo mismo.
     2. M. me llamó nerviosa y triste: -Voy en la ambulancia con mi padre, camino del Hospital. Está muy mal. Mis hijas están en el colegio y no tengo quien vaya a recogerlas. Pasé el teléfono a F. que estaba ayudando en Cáritas y salió dispuesta, feliz, a buscar a las chiquillas y llevarlas a su casa: -Hay que estar con las personas amigas siempre, me dijo muy convencida. La confianza de M. de llamar a la parroquia y la servicialidad de F. son un testimonio que me ayuda. Más tarde, M. me volvió a llamar para pedir que orara por su padre. Es lo que estoy haciendo en esta noche.
     3. Mederico, el cura de Palencia, se marcha mañana  y al mediodía comimos juntos. Tal como le escuché en la radio el domingo, hoy volvió a repetir que sus mejores vacaciones las pasa cuando está colaborando en otra parroquia. Y que si lo llaman de nuevo en el verano o cuando sea, hará todo lo posible para venir. Tenía razón Paco Mira cuando decía el otro día en "La plaza de la Iglesia" D. Mederico es un personaje peculiar. De esos de los que ya no quedan muchos. Un personaje de la Castilla antigua, de esa Castilla que va viendo como pasan las generaciones y ella, impertérrita se mantiene fiel a su costumbre. D. Mederico, es como un Rodrigo Díaz, un cid de la Iglesia, un hombre de bien, que hace el bien, que ayuda a que los demás hagan el bien, dentro de esa Iglesia que a veces no nos gusta como es.  D. Mederico es un todo terreno, un cuatro por cuatro de la vida. No le asusta el clima, ¡ a un palentino!, las gentes, los lugares diferentes. Él, en Canarias, se siente como en su segunda Palencia. Él, en la isla, se maneja solo, coge su coche y no se pierde, signo inequívoco de que está como en su casa.
            Ojalá que nosotros a D. Mederico le tratemos a él como él nos trata a nosotros. Ojalá que D. Mederico entre nosotros nos deje la huella de su amor profundo por Jesús de Nazaret, por la Iglesia, su Iglesia, nuestra Iglesia, con sus virtudes y con sus imperfecciones. Ojalá que su ejemplo de oración, de saber estar, de silencio oportuno en el lugar adecuado, sea símbolo de formas y maneras de entender la vida que nos ha dejado huella.
     4. Juan y Marta cumplieron hoy sus Bodas de Plata. Fui el sacerdote que bendije su matrimonio hace 25 años en Vecindario. Y allí estuve hoy con ellos para pedir a Dios que les siguiera bendiciendo. Estaban radiantes. Leímos la Palabra de Dios y cuando les pregunté qué había sido lo mejor de estos años no lo dudaron al señalar entusiasmados a sus dos hijos allí presentes. Y al preguntarles por las dificultades hicieron un gesto con la mano: una carretera llena de subidas y bajadas: -Pero nunca hemos pensado en romper. Nos seguimos queriendo cada vez más. 
     5. M. Carmen cumple mañana 50 años y sus hermanas menores  prepararon una fiesta sorpresa.  Felicitar, sorprender, ofrecer el buen regalo de un encuentro de amigos, son gestos que expresan cuál es la verdadera riqueza. Luci y Toñi   acertaron. Todo el que ama acierta.  Allí me encontré con ellas y con otros amigos como Antonio y Conchi, a quienes hacía mucho tiempo que no veía. Pero noté enseguida que, aunque habían pasado 14 años o más sin vernos, el afecto no había descendido lo más mínimo. Expresamos nuestra inmensa alegría de vernos y poder compartir un ratillo como hacía tanto tiempo no hacíamos. Antonio fue uno de los primeros colaboradores que tuve en mi primera parroquia, Ojos de Garza y Melenara. La semilla sembrada siempre queda.
     6. T. estaba hoy un poco triste por asuntos de trabajo y de salud. Vi muchos gestos de cercanía hacia ella. Palabras, silencios, sonrisas, muestras de afecto.  Creo que se marchó mucho más contenta. Qué poquito cuesta una palabra o un gesto de aliento y a veces no lo demostramos. Hoy vi que hay personas que sí. T. se lo merece. Todos lo merecen. 
           Por estos testimonios que en el día de hoy he podido vivir, gracias, Señor 

viernes, 19 de febrero de 2010

APUNTES AL FINAL DE LA JORNADA

Bueno, pues que el jueves se acaba y al recogerse uno se da uno cuenta la de cosas que ocurren en el día. Ha sido un jueves normalito pero con tres reuniones, algunas visitas y momentos para casi dejar fijos.
Por la mañana nos reunimos los curas del arciprestazgo (Juan Jesús, Victorio, Paco, José Miguel y yo). Me gustó la reunión: relajada, agradable y hasta bien aprovechada (preparación de la peregrinación a Gáldar, la vigilia, el Objetivo Diocesano, la Economía...y el almuerzo.
Ya por la tarde me reuní con los animadores de jóvenes de nuestras parroquias. Ahí están en la foto de arriba: Águeda, Ariel, Paco, Pepe, Pili y Fela. Una reunión fresquita, sin ningún contratiempo, participativa y con decisiones importantes para la marcha del equipo. Se acordó un via crucis juvenil, participación en la cuaresma y Pascua además de otras actividades. 
     Y en la foto de abajo, los integrantes de una tercera reunión-cena. Son amigas de mi etapa de cura en Vecindario: Adela, Toñy, Lidia e Isa. En ambiente amigable nos reencontramos y dialogamos de todo, aunque se llevó la palma el embarazo de Lidia.
    Pero el día dio mucho más de sí. La visita con Pepe y Dámaso a ver el barranco de Tirajana (foto tercera). Daban ganas de bendecir a Dios por la lluvia, que es lo que estoy haciendo ahora. Y el recuerdo y la oración por Pimpina operada esta mañana. Y el sueño, este sueño que ahora mismo dobla mi cabeza hasta el teclado.   Y que me obliga a decir ya "buenas noches".  Me voy a descansar. 

domingo, 31 de enero de 2010

DIARIO DE UN CURA. 31 de enero de 2010


Es domingo y no es que me haya propuesto escribir el diario los domingos. Pero coincide: es domingo. Acabo de llegar de Temisas que fui a celebrar la misa...y vine sin celebrarla. Estaba lloviendo, había sólo tres o cuatro personas y ellas mismas decidieron que mejor no celebrar la eucaristía. De todos modos me di el paseo y no me disgustó, aunque las piedras que me encontraba a la subida mientras llovía fuerte, no me hacían ninguna gracia. Ahora son algo más de las siete de la tarde y sé que a la noche no voy a tener ganas de ponerme a escribir porque a las 9 (de la noche, sí) tengo un entierro aquí en el Cruce de Arinaga. Hoy ha sido un día con variada actividad: las misas, un bautizo y dos entierros, uno en cada parroquia. También he tenido múltiples visitas: Vinieron los gallegos (Montse y Óscar) que se encargaron de una buena comida a base de pulpo (no voy a pasarme la vida comiendo ensalada y arroz) y se sumó al almuerzo Conchi Moreno que vino al bautizo. Porque el bautizo fue una mezcla de gente amiga de Tamaraceite y de Vecindario (Tania, Soraya, grupo Ponte en Marcha, etc.). No pude estar mucho rato con ellos, pero fue agradable. ¿Por qué será que los domingos son siempre agradables? ¿O es que lo serán todos los días?
  Él domingo conecta uno con mucha gente, aunque sea así, sólo de paso, pero esos pocos minutos que se van sumando a lo largo del año, van dando su fruto. Y uno va descubriendo valores, recibiendo sorpresas casi siempre agardables.
   Me alegró hoy ver a Lucía, la niña recién nacida hija de Verónica (Polígono de Arinaga). La trajo a la misa y fue a "presentármela", todo un detalle que agradecí aunque tenía que salir con prisas.
   Me resulta muy admirable, por ejemplo, que Paco G. y Roberto estuvieran anoche tocando hasta las cuatro de la mañana... y hoy estuvieran puntuales a tocar y cantar  en la misa de 11 y de las 12 y media... ¡y en el bautizo! Y, además con cara de domingo. Y además, eso ocurre muchos domingos.
   Valoro cada vez más a Pepita de Arinaga y a Dámaso del Cruce que procuran estar en todo. Serviciales, constantes, con buen humor...Hoy me lo han demostrado una vez más y con creces.¡Vaya regalo me ha hecho Dios con estas personas así!
   En Arinaga hay una niña que me saluda siempre muy cariñosamente, con mucha alegría. No sé su nombre y hasta me da vergüenza preguntárselo porque me saluda como si nos conocíéramos de siempre. Con su saludo me trae siempre una alegría de inocencia que me contagia.
   Ya he escrito aquí alguna vez que tengo debilidad por la gente joven o los preadolescentes. No sé qué sería de mí en una parroquia en donde no hubiera muchachos de estas edades. Por eso en la misa de los domingos me anima mucho ver a Fabricio o a Fran, a Ana o  Xaquelina, a todo el grupillo de muchachitos que en el Cruce se ponen en la nave izquierda y en Arinaga entre los primeros bancos. Cuando  los saludo, procuro decirles alguna tontería y siempre pido a Dios por ellos, que son parte tan importante de la comunidad y para mí personalmente. En la misa de los sábados aparecen también algunos otros muchachos y muchachas que ponen una notita de juventud en la eucaristía.
   En mi agenda veo que van apareciendo nombres, cumpleaños de viejos amigos jóvenes que  uno mantiene aunque hayan pasado años. Ayer estaba el nombre de Isabel Santana, de Tamaraceite y hoy están escritos los de Toñi Martín y Gerardo de Vecindario. Hace ya casi veinte años que me marché de Vecindario. Ellos tendrían entonces 17 ó 18 años, pero sus nombres han ido pasando de agenda en agenda. El afecto no se ha roto.
   En Arinaga pude intercambiar unas palabras, pocas pero muy amigables, con Pedro Domínguez, con Leonor, con Fela, con Fefa, con Fefina, con Ariel, con Jesús, con los monaguillos... Bueno, los monaguillos merecen una página aparte. Como también me gustaría escribir un día, a ver si me acuerdo, de los sueños. Sueño mucho, casi siempre y me encanta hacer el esfuerzo de recordarlos. El domingo que viene, o antes, escribiré de los sueños que me traen tantos recuerdos, personas, vivencias y cosas absurdas.
    Y el domingo no ha terminado. Dentro de un ratito me toca ir al velatorio. Una de las cosas que me gustan de mi tarea de sacerdote es la de acompañar en el momento de la muerte. Suelo ir siempre un ratito al velatorio y saludar a la familia. Apenas hablamos, pero sé que este es un momento importante para ellos. Lo sé por mi experiencia personal. Por eso me gusta no poner ninguna dificultad a los familiares cuando pasan por este trance. Sé que es un momento de gran sensibilidad y si yo represento a la Iglesia en este lugar quiero que se sientan acogidos en la Iglesia. Procuro aceptar la hora y el lugar que que me proponen y, sobre todo, estar disponible. Probablemente no siempre lo consigo pero sí que lo intento. Pero bueno, no voy a enrollarme más que por hoy ya está bien. Me marcho al velatorio y esta noche, en mi oración estarán todas estas personas a las que he hecho referencia y más. Porque también me duele Haití. Adiós..