El programa La Plaza de la Iglesia de Radio Agüimes contará mañana miércoles con lo siguiente:
-Entrevista a Pablo Prieto que próximamente marchará como misionero a Nicaragua. Pablo, de 35 años, ha sido párroco en Haría (Lanzarote) tras un periodo de formación en Madrid cumplirá con su desepo de marchar a Misiones. El martes de la próxima semana, en la misa crismal que se celebra en la catedral recibirá el Envío desde nuestra Diócesis.
-Diálogo con Domingo Muñoz, Director del Secretariado Diocesano de Juventud. Hará una valoración del Encuentro Diocesano celebrado el pasado fin de semana en Cruce de Arinaga.
-Intervención del grupo de Cáritas de la Parroquia de San Sebastián de Agüimes para contar la realidad del casco de la villa.
-Información de la Semana Santa en las diferentes parroquias de nuestro municipio
-Noticias y comentarios a cargo de Paco Mira y la Hermana Pilar.
OTROS AVISOS…..
Este martes, CELEBRACIÓN DE LA PENITENCIA (Confesiones): A las 6 de la tarde en Playa de Arinaga y a las 7,30 de la tarde en Cruce de Arinaga. Estarán cuatro sacerdotes para atender las confesiones.
Mañana miércoles, a las 5 de la tarde: Reunión en Playa de Arinaga para preparar la semana santa. Se invita a todas las personas que lo deseen. Especialmente invitamos a los grupos que colaboran en la catequesis, Cáritas o Liturgia.
Otro récord más. Ayer nuestro blog superó la marca anterior. 341 personas entraron durante el día a visitar alguna página del blog parroquial.
Hola Suso, tal como quedamos he escrito algo para dar a conocer el tema de la misión. Te lo mando y me dices qué te parece. Tienes licencia para modificar y mejorar. Dale difusión como quieras. A mí lo que me parece importante es hacer sentir a cuanta más gente mejor la urgencia de la vivencia y anuncio de la Buena Nueva, o sea que sirva para motivar y animar, sobre todo a la misión sea donde sea, aquí o allá. Un fuerte abrazo, Pablo.
UN CURA CANARIO, PABLO PRIETO, SE MARCHA DE MISIONERO A NICARAGUA
Queridos amigos/as y hermanos/as de nuestra Diócesis de Canarias,
Ante todo un saludo y el deseo sincero de que cada uno/a se esté sintiendo plenamente bendecido/a por el Padre en su vida, en su familia, en su trabajo, en su tarea pastoral, en su comunidad, en cualquier circunstancia.
Para quien no me conoce, mi nombre es Pablo Prieto, natural de Las Palmas de Gran Canaria, concretamente del barrio de Escaleritas en la parte de la parroquia de Santa Isabel de Hungría. Llevo siete años ordenado sacerdote. Todos ellos y alguno más los he vivido con intensidad en el norte de Lanzarote como párroco de Haría, al servicio de las gentes de aquellas comunidades.
Hace años que he estado discerniendo la posible llamada del Señor a dedicarme al anuncio de su Evangelio, más allá de nuestra querida Diócesis, sin dejar de ser cura de nuestra Iglesia Diocesana. Y al final he descubierto que sí es la llamada que Dios me hace.
La Iglesia en España tiene un cauce institucional para vivir esta llamada. Se trata del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras). Éste ha enviado y sigue enviado curas diocesanos de todo nuestro estado a situaciones de primer anuncio de la Buena Nueva de Jesús o insuficiente desarrollo de la Iglesia. También lo ha hecho con otros compañeros sacerdotes como José Suárez Florido, Ramón García Afonso, Manolo Acosta, Isidoro Sánchez o Manolín Ramírez. Todo este curso desde septiembre pasado, he estado haciendo la preparación con el IEME para yo también ser enviado a la misión ad gentes con el consentimiento de nuestro obispo.
Ahora ya tengo destino y está próximo el momento en que nuestro obispo, en nombre de todos ustedes y toda la diócesis, me envíe. El lugar al que voy a ser enviado es el Vicariato apostólico de Bluefields en Nicaragua, donde también está Isidoro.
En comunión con la Iglesia Universal, que es comunión para la misión, y especialmente con las palabras de Juan Pablo II en Redemptoris missio, siento que la misión ad gentes, es más que necesaria que nunca y no ha hecho sino comenzar. Estoy plenamente convencido de que nuestra Iglesia de Canarias –como todas- recibe cuando da. Cuando da no sólo bienes materiales, sino también recursos humanos. Por eso vivo todo esto como un regalo que recibo no yo solo, sino también todos ustedes, por más que las urgencias pastorales y misioneras de nuestra propia tierra pudieran hacer pensar lo contrario.
Deseo que se sientan parte de esta llamada que el Señor me ha hecho. Porque no me la ha hecho a mí, sino que la ha dirigido a toda nuestra Iglesia Diocesana, a cada uno/a de nosotros/as. Quisiera que aunque esté lejos físicamente, me sientan cercano y parte de ustedes y haciendo lo que nos toca, en nombre de ustedes. Recemos los unos por los otros y dejemos que el Espíritu avive en nosotros la pasión por el Reino de Dios que movió a Jesús. Les mantendré informados de cómo van transcurriendo las cosas.
El sacerdocio, la profesión más feliz del mundo, según «Forbes»Lo que más valoran aquellos que la desempeñan es el poder ayudar a los demás Ni el sueldo, ni el nombre de la empresa ni la cantidad de horas trabajadas. Lo que consigue aumentar la satisfacción laboral y que un empleado sea feliz en su trabajo es la interacción social. Y de todos los trabajadores, ¿quiénes se sienten más felices? Los sacerdotes. Este ha sido uno de los descubrimientos de la Encuesta Social General, elaborada por el Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, de la que se ha hecho eco la revista «Forbes».
Según este estudio, los miembros del clero en Estados Unidos son quienes afirman con mayor frecuencia que su trabajo le hace felices, encabezando la lista de las 10 profesiones más gratificantes. De cerca les siguen los bomberos, con un 80% de satisfacción. El tercer puesto lo ocupan los fisioterapeutas. La lista continúa con los escritores, profesores de educación especial, maestros, artistas, psicólogos, agente de ventas de productos financieros. El décimo puesto de la clasificación lo ocupan los ingenieros de obras, aquellos que manejan maquinaria como bulldozers, excavadoras y martillos hidráulicos.
Aunque la mayoría de estas profesiones suelen estar mal remuneradas, asociadas a altos niveles de estrés y con poco reconocimiento social, lo que más valoran aquellos que las desempeñan es el poder ayudar a los demás y el trabajar codo con codo con otras personas para buscar el beneficio común. Que escritores y escultores se hayan colado en la lista podría extrañar. Aun así, parece que el tener la posibilidad de desarrollar nuestra creatividad compensa por demás las penurias, como la incertidumbre laboral.
Algunas sorpresas
La Encuesta Social General lleva estudiando desde 1972 diversas tendencias sociales y es una de las fuentes más fiables y valoradas de información sobre la sociedad estadounidense. A pesar de que sus datos llevan disponibles desde hace meses, su singularidad no ha llamado la atención hasta que Steve Denning, colaborador habitual de la revista «Forbes» y autor del libro «Radical Management: Rethinking leadership and innovation», comparase estos resultados con los de la lista de las profesiones más deprimentes elaborada por Career Bliss y se llevase algunas sorpresas. Denning esperaba encontrar profesiones como la de profesor entre las peor valoradas. Para su sorpresa eran otras, generalmente bien remuneradas, como la de director de departamento de nformática o director de marketing y ventas. Y es que parece que el no poder ascender dentro de la empresa o la excesiva burocracia causan más quebraderos de cabeza que un salario bajo.
EL JUEVES EN EL PROGRAMA DE RADIO LA PLAZA DE LA IGLESIA HABLARÁ UN MISIONERO DE CAMERÚN
Este jueves día 20 estará en Radio Agüimes el misionero Padre Luis que ha estado varios años trabajando en la misión de Camerún (África) y volverá otra vez próximamente. El misionero ha estado este último fin de semana visitando las parroquias y centros educativos de los municipios de Agüimes y de Ingenio y actualmente está en las de la zona de Vecindario. El programa La Plaza de la Iglesia lo ha invitado para dialogar sobre la situación en el Camerún y estará este jueves a partir de las 12 del mediodía.
REFLEXIÓN PARA ESTE DOMINGO. Hoy nos visita el misionero Padre Luis Cachaldora
El próximo domingo es el DOMUND, el día de las Misiones. Por ese motivo, por nuestras parroquias del Sur de Gran Canaria está estos días el misionero Luis Cachaldora, Religioso del Espíritu Santo que trabaja desde hace años en Camerún (África). El Padre Luis (en la foto), nacido en Galicia, habla con pasión de la situación que se vive en Camerún y nos anima a sentirnos también misioneros.
LA FE Y LA POLITICA
Por Pedro Juan Díaz
1.- Hoy el evangelio da para hablar de la importancia que tiene el que los cristianos participemos activamente en la vida ciudadana y política, ya que tenemos mucho que aportar: los valores del Reino de Dios. Y Jesús nos lo explica saliendo al paso de una trampa que pretendían tenderle. Ya sabéis vosotros que en aquellos tiempos el Imperio Romano dominaba al pueblo judío. Como consecuencia de ello, los judíos tenían que pagar un impuesto a Roma. Ese impuesto lo cobraban los publicanos. Y se pagaba con una moneda, un denario de plata, que tenía la imagen del Cesar de Roma, en aquellos tiempos, Tiberio, y una inscripción en latín que venía a decir, más o menos, algo así como: “Tiberio César, hijo del divino Augusto”. Y en el reverso se podía leer: “El sumo sacerdote”.
2.- Pues bien, un grupo de seguidores de los fariseos y de los herodianos, enviados por ellos para no dar la cara, se acercan a Jesús adulándole, alabando sus virtudes, pero con la clara intención de comprometerle con una pregunta. La pregunta, como hemos escuchado, es la siguiente: “¿Es lícito pagar impuesto al César o no?”. Si dice que si, posiblemente perderá la credibilidad de las gentes sencillas que viven exprimidas por esos impuestos y estaría justificando la ocupación romana; si contesta que no, posiblemente provoque una rebelión contra Roma y le acusen de agitador. La trampa está puesta. Pero lo que aquellas gentes no esperaban es que introdujera a Dios en la respuesta. En la moneda aparece la imagen del César, pero aquellas gentes no pueden pasar por alto que Dios ha puesto su propia imagen en cada persona y sólo le pertenecemos a Él. Por eso les dice que le den al César lo que le tengan que dar, pero que no se les olvide que cada uno de ellos pertenece a Dios. Y Dios quiere una vida más humana y más digna para todos. Por eso la vida y la dignidad de las personas no se pueden poner en manos de ningún “césar”.
3.- Jesús nos dice que pongamos a Dios en el lugar que le corresponde. Él es el único Señor, como decía el profeta Isaías en la primera lectura. Y cualquier “césar” de este mundo se ha de saber situar como servidor de todas las personas, porque todos y todas somos hijos de Dios. Y si pretende comportarse como “señor” y no como “servidor”, está ocupando un lugar que no le corresponde.
4.- El Dios que nos ha elegido, que nos ha llamado por nuestro nombre y nos ha dado un título, aunque aun no le conocíamos (como decía Isaías en la primera lectura) es el único Dios, el Dios encarnado en el mundo, que no quiere que separemos nuestra fe de nuestra vida, sino todo lo contrario. Y el título que nos ha dado es el de “hijos suyos” para que le amemos no sólo a él (a Dios lo que es de Dios), sino también a sus “otros hijos”, nuestros hermanos, especialmente a los más desfavorecidos.
5.- ¿Cuál es la aplicación que todo esto tiene para nuestra vida? Yo sugeriría dos cosas: en primer lugar, reconocer que el proyecto del Reino de Dios tiene una repercusión política, es decir, social, ya que pretende promover una transformación profunda de la sociedad desde los propios valores del Reino, fundamentalmente promoviendo el bien común de todas las personas, especialmente de los más necesitados. Y en segundo lugar, que Jesús no utiliza la política como instrumento de poder para imponer su Reino, sino que introduce los valores del Reino a través de la siembra y la acogida de la justicia, la solidaridad, la fraternidad… y lo hace a través de su presencia activa en la sociedad.
6.- Jesús anuncia el Reino de Dios, que no se puede equiparar a ningún reino de este mundo, ni a ningún “partido”. Solo Dios es el Señor de la historia. Pero para poder “sembrar” los valores del Reino de Dios, hace falta que los cristianos estemos activos en la vida pública y política, promoviendo el bien común de todos y todas, especialmente de los más pobres y necesitados. Nuestra fe no se puede quedar arrinconada en el ámbito de lo personal o privado. Por eso, este evangelio nos invita a participar y a comprometernos en la vida pública como cristianos, reconociendo el lugar de Dios y el del “césar”. Dar “a Dios lo que es de Dios” significa ayudar a cada persona a reconocer y valorar la vida, la dignidad y la felicidad que nos propone Dios como Padre nuestro que es, y a vivir la fraternidad y el servicio mutuo entre nosotros como lo hizo Jesús.
7.- Al final, Pablo les dice a los cristianos de Tesalónica: “cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda”. Que ese mismo Espíritu Santo haga mella en nuestros corazones y en nuestra comunidad parroquial, para que también se pueda decir esto mismo de nosotros. Que la Eucaristía que compartimos nos fortalezca en nuestro testimonio de vida, para ser “levadura en la masa”, como nos dice Jesús, la levadura del Reino de Dios que hace crecer la masa de nuestra sociedad.
CARTA DE ISIDORO SÁNCHEZ, MISIONERO CANARIO EN NICARAGUA
EL IPAC: ¿QUÉ ES EL IPAC? LOS CATEQUISTAS O
DELEGADOS DE LA PALABRA
Dentro de unos días celebramos el DOMUND, el día de las Misiones. Isidoro Sánchez López es un sacerdote canario que hace años dejó nuestra Diócesis para marchar de Misionero a Nicaragua. Desde allí nos cuenta su experiencia en la formación de líderes o Delegados de la Palabra. Una experiencia interesante que vale la pena conocer. Léanla.
En mi último reporte les decía que en el mes de agosto no había podido dar señales de vida por lo del IPAC, y prometí hablarles de él. No se trata de un huracán o de un virus, sino de una actividad de formación de los líderes de nuestras comunidades campesinas a los que llamamos delegados de la Palabra. ¿Qué sería de nosotros sin ellos? Ellos son como los párrocos de nuestras aldeas. Cada domingo convocan a la comunidad en la capilla del poblado para celebrar la Palabra de Dios de una manera viva y alegre: buscan quienes proclamen las lecturas bíblicas y ellos las explican y comentan; ayudan a orar a la comunidad reunida; garantizan que haya un buen coro que toque guitarra y otros instrumentos locales; también ellos dirigen las asambleas de revisión de la marcha de la comunidad. Se ocupan igualmente de que no falte la visita a los enfermos, la catequesis a niños y jóvenes, el acompañamiento a las parejas que se casan y a las familias con dificultades. Cuando el sacerdote llega a su poblado (normalmente una o dos veces al año), el delegado garantiza que su comunidad esté preparada para celebrar los sacramentos (bautismo, confirmación, matrimonio), y la Eucaristía de ese día es todo una fiesta pascual en esa comunidad. Sin los delegados de la Palabra en las comunidades, toda la gente de nuestras innumerables aldeas o poblados se habría hecho evangélica por falta de atención espiritual. Estos campesinos pobres, varones casi todos, honestos y convencidos en su fe son elegidos por la comunidad, y la comunidad los respeta y acepta como sus verdaderos dirigentes.
Pero a estos líderes, lógicamente, hay que capacitarlos para que puedan ejercer estas funciones. La mayoría de ellos sólo tiene un nivel académico elemental y primario. Algunos incluso son analfabetos y, al no saber leer, son sus hijos o un vecino quienes les leen las lecturas bíblicas; ellos escuchan esas lecturas y las interiorizan y, el domingo las comentan a la comunidad con aplomo y verdadera hondura. A D. Chico, que no sabe leer, le he escuchado en alguna ocasión unas reflexiones dignas de ser transmitidas por radio. ¿Cómo se prepara a estos líderes? Ahí es donde viene lo del IPAC.
IPAC significa Instituto de Pastoral Campesina. Intensivo el trabajo del equipo de profesores e intensivo el esfuerzo de los alumnos campesinos. Durante tres semanas completas, en el mes de agosto, estos hombres de la montaña dejan sus tierras y sus hogares para llegar a Bluefields a unas jornadas intensivas de formación con talleres sobre Biblia, Cristo, Iglesia, Sacramentos y, Vida cristiana. También se les da refuerzo de lectura y escritura. Se celebran sesiones de reflexión sobre los problemas que vive la gente en sus comunidades y se busca con ellos caminos de respuesta a esas situaciones. En sesiones de mañana y tarde, siguiendo una programación de cursos breves y sencillos y una metodología ágil y dinámica (les encantan las dinámicas de animación) van adquiriendo un bagaje formativo que enriquece esa sabiduría profunda que caracteriza a estos campesinos que, en la vida sosegada del campo, han ido construyendo un mundo personal sorprendente de sensatez y de convicciones
profundas. Ellos llegan al IPAC, tras un largo viaje a pie o en bestia hasta subir a las embarcaciones que por los ríos llegan a Bluefields. Y ellos parten del IPAC de regreso a sus lugares con el orgullo de haber hecho una buena inversión de su tiempo.
Ciento cuarenta y seis han sido los participantes del IPAC de agosto del 2011. Y en las fotos podrán ver algunos de sus rostros y advertir su entusiasmo.
Hace ya 39 años. Me he puesto a mirar algunas fotos (en blanco y negro, por supuesto) del día aquel, cuando el obispo José Antonio Infantes Florido vino a la iglesia de Ingenio y me ordenó sacerdote. En todas las fotos me veo con cara de asustado, casi siempre serio, como mirando el futuro. Me gusta especialmente la foto en la que estoy dando la comunión a mi madre. Fue un día como hoy. Recuerdo que me levanté muy temprano y yo no sé por qué me vi a eso del mediodía en Los Molinillos... ¡en el Bar Los Cuatro Hermanos! Allí estaba un vecino amigo, J. que tenía unas copillas de más y me empezó a dar dinero que yo no quería recoger pero que me sentía obligado a aceptarlo y diciéndome cada vez que me daba un billete: "Amáos los unos a los otros". Por la tarde fue la ordenación sacerdotal. La iglesia estaba completamente llena y muchísimos curas. Segundo Díaz era uno de los más cercanos quien me decía en cada momento lo que había decir o hacer. Junto al obispo, D. Andrés de la Nuez, Vicente Rivero. y, muy cercanos, Pepe Domínguez, Juanito el de Guía, Manolo Hernández Navarro... Domingo Viera era quien acercaba el micrófono al obispo o a mí. Pero en las fotos veo a Pepe Alemán, D. manuel Romero y otros que ya no están. También D. José Sánchez y otros.
No me atrevo a hacer balance de este tiempo transcurrido. Han pasado muchísimas cosas buenas. Y otras que no lo son tanto. Cada día he intentado y deseado ser un buen cura, un buen pastor. Cada día también he tenido que pedir perdón por no corresponder plenamente a la vocación. Espero que aquel evangelio que elegí para mi ordenación (Jesús lava los pies a los apóstoles) lo siga viviendo día a día, sirviendo a cada comunidad a la que que vaya y con especial atención a los más pequeños y los más pobres. Comparto esta página de mi diario con el deseo de que, quien la lea, pida al señor por este cura y por todos los demás que queremos corresponder a lo que Dios ha querido de nosotros, a pesar de nuestras limitaciones y debilidades. Hoy celebraré la misa número....no sé, tal vez la 14.245 o así. 39 años de sacerdocio que ofrezco hoy al Señor. Quiero hacerlo con la misma ilusión que hace 39 años.
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas,que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90,000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110,000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15,000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60,000 de los 400,000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia , esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
¿A cuántas personas hemos dado gracias hoy? ¿A ninguna?
¿De cuántas cosas nos hemos quejado estos días?
La Palabra de Dios hoy nos invita a dar gracias y nos reprende por ser desagradecidos…
"Le doy las gracias a Dios porque sin él, no les habría dado la fuerza a ellos y a nosotros. Pero como Dios nos quiere, no quiso darnos un mal sentimiento". (hermana de minero atrapado en Lima, hoy cuando se logró llegar con la perforadora hasta donde están los 33 mineros atrapados).
Aprender a quejarnos menos y a dar gracias más
Es verdad que a veces tenemos muchos problemas, pero los problemas ayudan a madurar, a hacernos fuertes, a valorar la cercanía de la familia y de los amigos, a valorar la fe en Dios….
Un compañero mío sacerdote, Vicente Casañas, me escribía ayer diciéndome que daba gracias a Dios por el cáncer que tenía …
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS SEÑOR MUCHAS GRACIAS
GRACIAS, GRACIAS
GRACIAS AMIGOS JESÚS
Por la familia, por quienes me ayudan en la casa…
Por los amigos, por los que me animan, me tratan bien.
Por la gente que nos saluda por la calle, por las personas amables, por los que disculpan nuestros fallos.
Por los compañeros de trabajo, por los compañeros de estudio…
Por la gente que nos hace reír, por los que nos dan bromas o aceptan nuestras bromas.
Por lo que podemos disfrutar: El buen tiempo, la playa, caminar por el campo, las fiestas… ver la tele, el fútbol, escuchar música, chatear, cantar, emocionarnos…
-Gracias por la Parroquia, por la gente que la tiene limpia, ordenada. Por los que preparan la liturgia, por los que atienden a los necesitados, por los catequistas, por los niños….
-Por la fe que tenemos, por toda la gente que con su vida nos ayudan a creer y a amar a Dios.
-Gracias por la Eucaristía y por poder celebrarla cada semana, vivirla…
-Gracias a Dios por cada uno de ustedes que rezan, que animan, que ayudan,….
CARTAS DESDE EL HOSPITAL, DESDE GUATEMALA Y DESDE EL CONGO
Recibir cartas siempre son un motivo de alegría. Gracias a Internet, cada día me llegan algunas misivas de amigos o desconocidos que uno lee detenidamente y le ayudan a mirar la vida con ilusión. Hoy quiero compartir tres cartas llegadas en los últimos días. Las tres de diferente origen , con muy distintos contenidos pero las tres con algo en comun: nacen del encuentro con una experiencia dolorosa y sin embargo llena de esperanza. Léanla con la misma devoción que una plegaria a nuestro Dios:
CARTA DESDE EL HOSPITAL:
Hace unas semanas, participe en la radio hablando del cuidado de los enfermos, yo he tenido quizas la suerte de ser enferma y cuidadora, durante las etapas de la vida del ser humano vamos aprendiendo el cuando, el como y sobre todo el porque de las cosas, recuerdo que cuando era pequeña unos 12 años, mi madre me llevo a barcelona para operarme de la pierna aquejada de polio, desde eso ha llovido muchisimo, mi madre con una paciencia infinita, esa paciencia que solo tiene una madre, ella nunca habia salido tan lejos de la isla, lo mas lejos la Aldea de San Nicolas ida y vuelta, con el paso de los años fui yo quien cuido de ella, un tumor casi nos deja a todos sin madre complicado con una peritonistis focal y los años siguieron pasando y seguian apareciendo achaques de los años y de los que no lo son tanto, luego debido a una caida fui yo la que necesito de cuidados, para eso ya yo tenia a mis hijos, ellos me sacaron adelante a pesar de que solo eran unos adolescentes, su adolescencia la psaron cuidando de una madre tetraplejica incompleta, pero teniamos mucha fuerza, eramos y somos una piña muy grande, teniamos y tenemos mucho valor, ahora es mi hijo el que necesita de mi, un tumor en la columna, que le ha tocado la medula espinal, lo ha dejado fastidiaillo de sus piernas, la historia se repite, pero eso es lo de menos, nosotros seguimos siendo una piña, seguimos teniendo Fe y sobre todo tenemos algo mas, unos amigos maravillosos que cuando le visitan consiguen hacer las horas mas cortas, es maravilloso tener amigos asi, gente que te apoyan en todo momento, gente que te llaman y de dicen: estamos rezando por ti y por Cefe, GRACIAS A TODOS, GRACIAS POR SER QUIENES SON Y SOBRE TODO POR SER COMO SON, no los nombro a todos porque quizas alguno se me quedaria atras, Cefe se va recuperando poco a poco, muy despacito pero se recuperara de eso no me cabe la menor duda. Cuando le visito al hospital todo los dias tempranito, siempre le llevo recuerdos del Cruce, siempre hay alguien que me dice: un beso para tu hijo o recibes una palabra de consuelo y eso es muy gratificante. Un abrazo para todos una y mils veces muchas gracias por todo, MUCHAS GRACIAS. ana rosa
Escribe Andrea desde Guatemala
Hola buena tarde Padre! Como ha estado? Soy Andrea mi familia y yo lo conocimos en Guatemala hace unos años cuando ud. fue a Puerto Barrios. Le escribo para saludarlo y para contarle que me encuentro en España; intentamos comunicarnos con ud. al numero que nos dejo pero nos decian que es numero equivocado. Espero tener pronta respuesta suya derrepente y nos logramos ver.Disculpe que no me explique bien, me encuentro en España exactamente en Villa del Padro, Madrid estoy viviendo aqui desde hace unos meses con mi esposo; nos venimos para aca porque en Guatemala estan mal las cosas y pues como ahora a mi me toca que mantener a mi familia ya que mi padre se fue de la casa hace 3 años con otra mujer y pues se desligo totalmente de nosotros, y por la necesidad del dinero nos toco venirnos hacia aca para poder mandar dinero a mi casa y mi esposo a la familia de el; aunque a mi no me ha ido muy bien que se diga porque estoy sin trabajo y gracias a Dios mi esposo si consiguio trabajo, por cierto usted conoce a mi esposo es el chico que nos acompaño aquella vez al sendero de las escobas que esta en Santo Tomás de Castilla.
Primero Dios espero poderlo ver algun dia no muy lejanoen el tiempo en que estemos viviendo aqui en España, me daria una gran alegria ver una cara amiga aqui. Le cuento que ayer hable con mi madre y le manda saludos dice que Dios le bendiga y que espera que algun dia vuelva a Puerto Barrios que las puertas de la casa estan abiertas.
Espero poder hablar con usted nuevamente primer Dios, saludos que Dios lo bendiga y lo cuide siempre. Ah por cierto mi numero es el
Carta de un sacerdote desde Angola
Carta del P. Martín Lasarte, salesiano uruguayo que hace casi 20 años está en Angola (África). Es una carta dirigida al periódico New York Times, que se ha empeñado en una campaña mediática contra la Iglesia y el Papa, más allá del doloroso escándalo de los sacerdotes que han sido motivo de escándalo por sus inconductas sexuales aberrantes.
Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente ¡todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños... No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.