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sábado, 4 de octubre de 2014

PACO, EL DE ASÍS: Y ENCIMA SANTO


Escribe Paco Mira:

PACO, EL DE ASÍS:

 Y ENCIMA SANTO

            Con ese deje o ese acento canario, quizás alguno se atrevería a decirle Paquillo. Paquillo sí, el de Pietro, el de Pedro Bernardone, ese afamado y fanfurrón comerciante de telas italiano, a quien su vida le cambió no por los negocios que él hizo (que también), sino por la bondad y la amabilidad de su hijo. Un hijo, a quien un encuentro fortuito, un encuentro de casualidad hizo que su vida cambiara. Lo más probable que es que no hubo ningún espaviento, ninguna manifestación extraña, hubo un encuentro personal que inicia una conversación y que al final le dice “ve y repara mi Iglesia que amenaza ruina”.

         Los grandes acontecimientos de la historia empiezan en el silencio, empiezan en conversaciones más o menos privadas. Francisco supo abrir el oído y el corazón e iniciar la escucha con un interlocutor que no era cualquier cosa. Una conversación que le lleva a no andar con medias tintas, una conversación que le lleva a la radicalidad más absoluta desde el convencimiento de que el mensaje que quiere merece la pena. Un convencimiento que le lleva a ser pobre, a ser obediente y a ser casto: hay que renunciar para poder ganar.

         Un acontecimiento, el de Francisco, que supo contagiar. Un acontecimiento que supo marcar y dejar huella. Tras él se fue Bernardo, se fue Domingo, se fue Clara… ¡Si es que en el mensaje de Jesús la pluralidad es la que cuenta!. Una huella que ha dejado en ellos y que tenían unos destinatarios muy concretos: los pobres y necesitados. Aquellos leprosos de la época le marcaron de tal manera que fue capaz de amarlos y besarlos como si estuvieran sanos.

         Un Francisco, un Paquillo, que supo entender que somos hijos de un mismo Padre y por ello todos somos hermanos: hermana luna, hermano sol, hermano lobo, hermana muerte corporal….loado seas mi Señor por todos ellos, por todas las criaturas que tú has creado.

         Este fin de semana, el evangelio nos volverá a invitar a la viña. Nos dirá que en esa viña que nos tiene preparada para trabajar con el Padre, no es un viñedo donde todo es maravilloso. Es un viñedo con dificultades, es un viñedo donde no todo es un vergel… Es un viñedo donde los trabajadores pueden ser apaleados, e incluso donde puede haber viñadores homicida. Me viene a la mente todos esos lugares donde se quiere vivir el evangelio de una forma sosegada y tranquila y  no se puede. Esos lugares donde los cristianos no pueden vivir con total libertad, porque siempre hay alguno que presume, por desgracia, que no queriendo conocer a Jesús, encima hay que prohibírselo a los demás.

         Francisco el de Asís, hizo suyo que amar al otro es amar a Jesús de Nazaret y amándolo a él estamos cumpliendo la ley del evangelio. Él mismo llegó a decir que incluso si hace falta, que anunciemos el evangelio con palabras. No por mucho hablar se convence mejor. Hoy vivimos en una sociedad en la que falta testimonio, faltan los ejemplos, falta el tomar la iniciativa y contemplar que Jesús tiene cabida en el mundo en el que vivimos.

         Francisco tenía un truco: Provocar el encuentro con Jesús. Dice su biógrafo más experto, Tomás de Celano, que los encuentros de Francisco en la oración, a veces, eran interminables. Las conversaciones con Jesús eran “eternas”. Creo que muchas veces a nosotros nos faltan ese tipo de encuentros.

         Por eso Francisco es el patrono de muchas cosas: de la ecología, de la naturaleza, etc… Todo el mundo lo quiere coger como modelo. Me gustaría que todos, en esta semana, nos leyésemos un trocito de su vida. Les aseguro que merece la pena y lo más probable es que algo cambiaría en nuestra vida. La noche del 3 de Octubre de 1.226 nos deja con solo 44 años. ¡Si es que lo bueno se acaba pronto!, pero el ejemplo dura toda la vida.

         

domingo, 11 de marzo de 2012

UN AGRADECIMIENTO AL BUEN HACER………….

UN AGRADECIMIENTO AL BUEN HACER...

     Aún sigo emocionada con el buen sabor de boca que nos dejó a todos y cada uno de nosotros la gala de la que pudimos disfrutar el viernes en el teatro.
En estas líneas quiero agradecer a todas las personas que hicieron posible que por un momento nos olvidásemos de los problemas del día a día y pasásemos un rato agradable; quiero reconocer la labor excelente de niños, jóvenes, padres, catequitas, etc, que lograron una puesta en escena ideal, en el pase de modelos, en la obra de teatro, en las coreografías de baile, así como en la aportación desinteresada del grupo El Lejío, de Manoli, de Rodian, de Martín, etc. Quiero agradecerte también a ti Suso, porque nos motivas a hacer las cosas con todo el entusiasmo que somos capaces de dar. Pero mi agradecimiento realmente no acaba aquí, quiero dar las GRACIAS y quitarme el sombrero ante esa persona que diariamente nos cuida, y que hizo que esa gala fuera un éxito. Él nunca mide lo que da, y cuando hace algo pone el 100% y más, en su entrega a los demás. Él se encargó de supervisar la obra de teatro, de hacer los ajustes musicales, de motivar a los participantes, de observar los bailes, el pase de modas, las canciones, de hacer mil cosas de las que yo no sería capaz, de preparar el teatro, de cuidar cada detalle, de organizar a los chicos y aún había que verle cómo animaba a cada participante de la gala para que se entregasen del todo al público que allí acudió. El resultado de todo esto se llama ENTREGA en todo lo que haces. Esa entrega hace que los demás aprendamos muchísimo de ti en el día a día, y también hace que seas otro GRANDE con mayúsculas.          Mi agradecimiento especial es para ti Paco, y decirte simplemente que GRACIAS POR SER ASÍ.
          (Escrito enviado por Pili García) 
Nota: Si quieres ver más fotos de la Gala, dale al cursor y busca poco más abajo donde titula : "La gala parroquial llenó el teatro...".  Allí hay un álbum con más de 200 fotos)