sábado, 23 de enero de 2016

CARTA-HOMILÍA. INFANCIA MISIONERA. QUIERO DAR LAS GRACIAS

CARTA-HOMILÍA  EN EL DÍA

DE LA INFANCIA MISIONERA
(24  de Enero de 2016)

QUIERO DAR LAS GRACIAS

Queridos feligreses.  El evangelio de hoy empezó de una manera diferente a otras ocasiones.  En vez de empezar diciendo “En aquel tiempo tal y tal” como otras veces, San Lucas comienza su evangelio como quien escribe una carta: “Querido Teófilo…”.  También yo hoy, y probablemente muchos domingos más, voy a hacer mi homilía en forma de carta que dirijo a ustedes. Y es que, en verdad, quiero compartir con cada de uno de ustedes las reflexiones y sentimientos que la liturgia del domingo  me sugiere. Y lo quiero hacer de forma personal, como una carta.

Siendo niño, me ilusionaba ser misionero  y deseaba poder ir alguna vez  a esos países donde se vive muy mal y poder llevar el mensaje de Jesús. Llevar un evangelio lleno de alegría y de esperanza. Sé que algunos de ustedes también han tenido o tienen ese deseo.  Yo tuve la suerte de vivir esa experiencia durante varios meses en algunos lugares como Guatemala o Bolivia. Y tengo la suerte de tener buenos amigos que están haciendo esa tarea. Y la suerte de estar en una parroquia donde puedo llevar a cabo mi deseo.

Hoy es el día de la Infancia Misionera que es algo que se empezó a hacer hace  muchísimos años para animar a que los niños y niñas que quieren hacer algo bueno por los demás, que quieran ser misioneros, lo puedan hacer desde aquí, en su casa y en la escuela y en el parque. Eso vale también para los mayores. Estamos viviendo un tiempo en  donde  muchísima gente vive sin fe. Y necesitan un MISIONERO aquí. Ese misionero o misionera pueden ser ustedes, mayores y pequeños y puedo ser yo. Se trata solamente de que escuchemos el mensaje de Jesús e intentemos transmitirlo a los demás con nuestra vida. Hay misioneros que están por ejemplo en África o en China y no predican nada sino que intentan hacer el bien siempre: Como hacía Jesús. Porque lo más importante es el ejemplo, el buen testimonio.  El evangelio dice que Jesús fue un día a la sinagoga y cuando el pasaje de la Biblia que decía: “El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha enviado para anunciar el EVANGELIO, la buena noticia, a los pobres, para anunciar el AÑO DE GRACIA del Señor”. Y luego añadió: ¡Hoy se cumple esta Escritura!

A mí, amigos de la parroquia, me encantaría que todos pudiéramos  decir cada día: ¡Hoy se cumple este evangelio, esta profecía!  Que cada día hayamos llevado la buena noticia del evangelio. Es algo que podemos y debemos hacer todos. Con gestos pequeños, que eso es ser misioneros. Precisamente el lema de este año (vean el cartel) dice GRACIAS.  Porque dar gracias es una forma de ser misionero. ¿Les parece que esta semana nos propongamos todos eso tan sencillo de decir GRACIAS, de corazón, con alegría?

Dar gracias a Dios todos los días. ¡La de cosas buenas que recibimos de él cada día a través de muchas personas. Gracias, Papá  Dios, por la fe que tenemos. Gracias por la familia. Gracias por los que nos corrigen. Gracias por los que nos animan. Gracias por los que rezan por nosotros.

Esta puede ser nuestra oración de la semana. Ser agradecidos con todas las gente: El conductor que  frena cuando vamos a cruzar por el paso de peatones, la persona que nos sirve con alegría  en el supermercado o la peluquería, el hijo o el padre o la madre que nos hacen más alegre la vida. La gente que pasa y nos saluda. Gracias Dios!

Yo quiero dar las gracias a ustedes, amigos de la parroquia,   por esas pequeñas cosas que a veces aconsejamos y que ustedes aceptan tan bien : rezar más despacio, cantar con el alma y sin vergüenza, procurar que el templo sea  siempre un espacio sagrado y respetado. Y gracias también por las sugerencias que ustedes me hacen, las propuestas e ideas  bonitas que recibo de parte de algunos, aunque no siempre pueda realizarlas.

Anoche, cuando me iba a acostar envié un mensaje a Manolín, que es un cura misionero que está en Mozambique. Le dije: ¿Podrias dedicar unas líneas a los niños y a los grandes de Cruce de Arinaga y de Ingenio con motivo del día de la Infancia misionera? Y él, a las 5 de la mañana me envió su respuesta.  Gracias, Manolín. Me dijo esto:

 Khanimambo!!! Gracias!!!! Esta es una de las cinco palabras que se utilizan para decir gracias en la  lengua xichangana de Mozambique. Porque esta cultura africana es muy agradecida. Ustedes, niños y niñas y ustedes padres y abuelos, son misioneros y misioneras como yo. Cuando pequeño siempre quise ser médico para ayudar a los niños de África. Hoy estoy aquí con estos niños aunque no soy médico sino cura, y me siento muy feliz. Los Reyes Magos me trajeron mi regalo: un hogar en África. Este día tan especial de la Infancia Misionera quiero dar gracias a Dios por ustedes y por tantos niños y niñas que ayudan a sus amigos, ayudan en casa y en el Cole. Y ya saben que los niños de  África les esperan para cantar y bailar con sus elefantes, jirafas y gacelas!!! Khanimambo!!! Muchísimas gracias.

Pues ya sabemos. Tarea para estos días. Ser agradecidos de corazón y decirlo muchas veces con palabras.  Gracias. Khanimambo.




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