sábado, 10 de septiembre de 2016

LA PACIENCIA ES UNA VIRTUD

Escribe Paco Mira:

¿SABÍAN QUE LA PACIENCIA ES UNA VIRTUD?
POR EJEMPLO, ACARICIAR, BESAR, ABRAZAR....

            Siempre me acordaré que una vez se me lió una cuerda, de tal manera que se hizo un nudo impresionante. Claro, empecé a ponerme nervioso, porque la cuerda la necesitaba. Solución fácil: tijera en ristre y se acabó el problema. Pero mi padre, que en eso de paciencia - al menos para algunas cosas - sabe algo, me dijo: ¡espera, tranquilo....!. El hombre, con todo el tiempo del mundo, sin prisa, sentado en la mesa de la cocina, casi sin uñas.... empezó manos a la obra. Utilizó todos los recursos posibles: calor, unas tijerillas, un cuchillo chico... total que después de 34 minutos, cronometrados, la cuerda fue utilizada para lo que yo la quería. Le di las gracias, pero al mismo tiempo me preguntaba, pero ¿qué prisa tenía yo?.

        Hoy las lecturas nos hablan de paciencia, de tranquilidad, de segundas, terceras, infinitas oportunidades. Quizás la vida no nos deje tiempo para la tranquilidad, sino más bien para todo lo contrario. Hoy la vida nos mete tal prisa que incluso los artículos que consumimos cada vez tienen menos tiempo de caducidad porque de lo que se trata, es de consumir y de una manera feroz.

        Pero es curioso que esta maravillosa vida, a la que a veces criticamos con crueldad; esta vida que a veces nos castiga y no sabemos por qué; esta vida que al mismo tiempo puede ser signo de contradicción y nos oferta maravillosas oportunidades, posibilidades de besar, abrazar, acariciar, contemplar, disfrutar.... en definitiva vivir, nos dice que no corramos, al contrario todo lo que podemos hacer de bueno, requiere de una virtud: paciencia. Un hijo, o un padre no puede besar o acariciar a su hijo con prisa, corriendo, como si el reloj marcara una hora más importante que el fruto del amor y de su sangre; no podemos abrazar al amigo, al brazo derecho cuando el reloj nos marca la hora de un deporte o de un medio de comunicación; una puesta de sol o un amanecer, signo de la presencia de Dios para los cristianos, no podemos contemplarla con el reloj en la mano. Así lo que uds. quieran.

        Dios en las lecturas de hoy, desde Moisés que le pide a Dios que al pueblo le de una segunda oportunidad; Pablo que confiesa que Dios tuvo paciencia con él y Jesús en las parábolas en las que nos manifiesta la alegría del arrepentimiento del tesoro escondido, de las monedas....son signo claro que la paciencia es una virtud y que como todas las virtudes hay que practicarlas para que no se oxiden.

        No hace mucho alguien me comentaba que tenía un empleado que por más que le dijera que había que entrar a la hora, que había que sacar la basura en su momento, que el teléfono había que cogerlo cuando sonaba....no había nada que hacer. Que había hablado con él infinidad de veces, pero que no cambiaba, ¡"¿Qué voy a hacer, Paco?!", pues tener paciencia que no queda otra.

        Quizás nuestros mayores son los que más entienden de paciencia. Ellos esperan a que nosotros tengamos tiempo para atenderles. Muchas veces decimos que la gente no tiene paciencia con nosotros, pero quizás es que nosotros tampoco tenemos paciencia con ellos. Creo que la paciencia son de esas virtudes recíprocas: no puedo pedir que me den aquello que yo no doy, pero es que además es una virtud muy fácil de aplicar, pero que nos cuesta una enormidad.


        Ojala que el año de la misericordia, apliquemos la paciencia misericordiosa. Dios lo es con nosotros, y ¿nosotros con los demás?

     Hasta la próxima.

        Paco Mira

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por participar.