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lunes, 20 de septiembre de 2010

EL CURA MEDERICO OTRA VEZ CON NOSOTROS

EL CURA MEDERICO 
Y EL BARRIO DE LAS ROSAS
Mederico es un cura amigo de Canarias. Durante muchos años ha estado viniendo a echar una mano en la parroquia de Tamaraceite y, desde hace dos años colabora con las parroquias de Arinaga y Cruce de Arinaga. Hace dos días volvió de Palencia, su tierra natal, y ya el fin de semana, celebró la eucaristía en Cruce de Arinaga y en Las Rosas. Deseamos que D. Mede disfrute de su estancia entre nosotros y que nosotros aprendamos de su sabiduría y bondad. Mederico es párroco  de Lantadilla (Palencia) y desde aquí agradecemos a los vecinos de su pueblo que nos lo hayan "prestado" durante un mes. Prometemos tratarlo bien y "devolverlo" si acaso, un poco más moreno, ya que no deja ningún día de bañarse en la Playa de Arinaga y tomar el sol. Bienvenido, Mederico. 
    y aprovechando la presencia de Mederico en Las Rosas, vean las fotos de los niños y adultos que ayer domingo, como cada 15 días, participaban en la celebración religiosa. En este barrio siempre hay un ambiente exquisito. Se nota en las caras de todos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

DIARIO DE UN CURA

DIARIO DE UN CURA:


“La felicidad multiplicada…”
Estoy a punto de acabar de leer un libro más de Paulo Coelho. Es curioso. Cuando salí de vacaciones metí en el bolso no recuerdo si doce o catorce libros… y ninguno acabé del todo. Y ahora, de repente, hace sólo dos días, quise echarle un vistazo a “A orillas del río Piedra me senté y llóré” de  Coelho y creo que esta noche lo termino. De todo el libro me quedo con dos pensamientos: La felicidad es algo que se multiplica cuando se divide. Comenté la frase esta tarde con Adela y Carmen Suárez con quienes almorcé.  A ellas también les gustó. Y el otro pensamiento surge en el diálogo entre el cura y Pilar, la protagonista:
“-Debe ser terrible el destino de las montañas. Están obligadas a contemplar siempre lo mismo. No son como los ríos, que se mueven y transforman el paisaje.
-Yo estaba estudiando para ser montaña. Tenía cada cosa en su sitio. Iba a entrar en un empleo público, casarme, enseñar a mis hijos la religión de mis padres  aunque ya no creyese en ella...Felizmente renuncié a ser montaña”
     Bonito, ¿verdad? Yo también prefiero estudiar para ser río… Y el curso, con sus novedades, con las ideas que vayan surgiendo tendrá que ser como un río. Recuerdo que el año pasado, al acabar un programa de radio, Xaquelina me comentó que le parecía aburrido el que todos los años fuéramos repitiendo las mismas cosas: Navidad, cuaresma, Semana santa, Pentecostés…. Es verdad si fuera sólo eso, repetir. Hoy, después de la lectura de este libro le diría que sólo repiten el mismo paisaje las montañas. Pero como nosotros queremos ser ríos, aunque celebremos las mismas cosas, se hará siempre diferente. Con nuevo paisaje.
    Descubrí un nuevo paisaje anoche cuando me reuní con los catequistas de Arinaga. No eran las mismas caras del año pasado. Allí había rostros nuevos. Y gente joven. Y vi ilusión. Como en estas tardes en el Cruce,  con las nuevas coordinadoras de catequesis: Dahelire, María y el buen humor que se respira con la presencia de Adela, Pilar, Paqui, Fela
     Mañana llega Mederico, el buen amigo Mede, cura de Lantadilla en Palencia. Va a estar un mes con nosotros y me va a permitir hacer algunas escapadas: Bodas o bautizos  de algunas personas amigas o de la familia, ejercicios espirituales, etc. Se agradece mucho que Mederico esté siempre tan disponible para saltarse el océano y echar una mano por aquí. Es un amigo.
     El “paisaje” de la parroquia va a cambiar también en otros aspectos. Hay proyectos que van surgiendo: mejora de algunas instalaciones, colocación de un mural o nuevas cristaleras… Todo me hace pensar que no somos montañas. Todo me hace pensar que, efectivamente, cuando uno comparte la felicidad…se multiplica. Que así sea.



P.D. El día de hoy lo acabé con unos buenos amigos de Vecindario y Sardina: Isabel, Santiago, Paco, Rosa, Bea, Ayose Vanessa, el niño Aarón. y más ... Una cena familiar con unos amigos con los que disfruté unas horas muy agradables. Son notas de felicidad para compartir...