Si esta tarde o mañana no saben qué hacer o sólo se les ocurre ponerse delante del televisor, les invito a dar un paseo por nuestra tierra. Disfrutarán.
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miércoles, 3 de agosto de 2011
UN PASEO POR AGÜIMES E INGENIO
UN PASEO POR AGÜIMES E INGENIO
Aprovechando el verano, invito a dar un paseo por nuestros pueblos. A veces no valoramos suficientemente lo que tenemos. Ayer tuve la agradable visita de unos amigos de León. Asdi, Rubén, Betania y Santiago vinieron a pasar unos días a Gran Canaria. ¿Y qué mejor acogida que mostrales algunos bellos rincones de nuestra tierra? Con Betania, la más decididda, nos hicimos fotos junto a la iglesia de S. Sebastián de Agüimes, con las esculturas del burro, el camello, la tertulia, el carnaval... etc. Después en Ingenio, delante de la iglesia de N. S. de la Candelaria, en La ladera número 12, junto a la palmera de Paquesito o la caladora. Disfrutamos de una espléndida tarde sin salir de los municipios de Ingenio y Agüimes. Y ya al anochecer terminamos el paseo en el cámping de Vargas donde Pedro nos atendió de maravilla y los niños, Betania y Santiago, disfrutaron con los entretenimientos que allí había.
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sábado, 17 de julio de 2010
MARTA Y MARÍA: Evangelio de este domingo
MARTA Y MARÍA: Evangelio de este domingo
COMENTARIO:
En el evangelio de Lucas el camino de Jesús a Jerusalén marca una progresiva manifestación del Reino. A medida que avanza va formando a los discípulas y discípulos en actitudes de misericordia, de abandono de las pretensiones de poder, y en la atenta escucha de la Palabra. En ese camino, al igual que los misioneros que han venido anunciando su presencia, Jesús es recibido por dos mujeres en una casa de familia. Allí se topa con dos actitudes diferentes. Una de total atención y escucha, la otra, de afán por los quehaceres habituales y de distracción. El trajín de la vida cotidiana había atrapado a Marta y, probablemente, la había vuelto sorda a la Palabra de Dios. Ella recibe a Jesús pero no lo escucha. Aunque Jesús entra a su casa, ella lo deja por puertas. Jesús propone un plan encaminado a formar verdaderos oyentes de la Palabra -auténticos discípulos- que Marta no está dispuesta a atender. María, al contrario, comprende bien el proyecto de Jesús y rompe con los prejuicios culturales de su época. En lugar de andar atareada con los oficios domésticos “propios de las mujeres” (las “labores propias de su sexo”, como se ha dicho y pensado durante tanto tiempo), se pone “a los pies del Señor para escuchar su palabra”. Este gesto, reservado entonces culturalmente a los discípulos varones, la acredita como discípula. Marta, al fatigarse con el interminable trabajo de la casa, cuestiona la contradictoria actitud de María e interpela al Maestro para que "ponga a la mujer en su sitio". Jesús le da una respuesta inesperada: felicita a María porque ha acertado en su elección y reprende a Marta por dejarse envolver en las preocupaciones cotidianas sin atender a lo importante. Efectivamente, María ha hecho la mejor opción, la única necesaria para ponerse en el camino de Jesús y ser su discípulo: ha decidido aprender a escuchar la Palabra y se deja interpelar por la presencia del Maestro. En su camino Jesús va formando, pues, a sus seguidores en las actitudes indispensables para llegar a ser verdaderos discípulos. Una de esas actitudes es la de escuchar atenta y serenamente su Palabra. Actitud que exige romper con el ritmo loco e interminable de la vida cotidiana para ponerse, serena y atentamente, a los pies del Maestro. Esta elección que a los ojos de la eficiencia puede parecer superficial e inútil, es una condición fundamental para llegar a ser un auténtico discípulo. Nosotros hoy nos enfrentamos a un ritmo de vida más agitado que el de épocas anteriores. Los medios proporcionados por la tecnología para ahorrar tiempo... también multiplican las ocupaciones y acaban haciéndonos caer en un activismo desenfrenado. Y el exceso de preocupaciones nos lleva a olvidarnos de lo fundamental... Nuestro cristianismo se convierte así en un tímido cumplimiento de algunas obligaciones religiosas, sin espacio para la escucha de la Palabra. Se nos exhorta, se nos bombardea continuamente con mensajes que nos invitan a ser "eficaces, productivos y competitivos"... Pero con Marta y María, Jesús nos interpela y nos llama a respetar la jerarquía de valores y a poner en su sitio la "opción por lo fundamental": ponernos a sus pies y escuchar su palabra. Jesús nos invita a que nuestro cristianismo sea un verdadero discipulado. Para aprender la lección del Maestro, debemos formarnos en la escucha atenta de la Palabra en la Biblia y en la vida. La Biblia no puede permanecer guardada en un cajón mientras nosotros nos ahogamos en el interminable torbellino de los quehaceres cotidianos. La Palabra de Dios está hecha para caminar con nosotros paso a paso, día a día, minuto a minuto. Para enseñarnos a vivir en comunidad la solidaridad que hace efectivo aquí y ahora el reinar de Dios. Para ayudarnos a escuchar la Palabra que Dios nos dirige en la difícil realidad de nuestros pueblos: en las inhumanas condiciones de las grandes ciudades, en la soledad y el aislamiento de los campos. Debemos pues optar por las actitudes que nos conviertan en verdaderos discípulos de Jesús y auténticos cristianos. La espiritualidad latinoamericana tiene muy clara la intrínseca unidad entre "acción y contemplación". Evidentemente, sería malo interpretar el texto en un sentido dualista (o una cosa u otra): "o contemplación y escucha pasiva de la Palabra, por una parte... o, por otra, acción caritativa sin oración ni contemplación". Marta y María no deben ser símbolos de extremos parciales; si lo fueran, la elección no iría por ninguna de ellas en particular, sino por las dos en conjunto. Es lo que nos dice el poeta Casaldáliga con "el difícil todo" que eligió "la otra María" |
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