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viernes, 5 de mayo de 2017

CANTABRIA 2017

EXCURSIÓN A             
CANTABRIA

11 A 16 JULIO 2017


CON VISITA AL MONASTERIO DE SANTO TORIBIO DONDE SE CONSERVA UN “lignum crucis” (trozo de la cruz de Cristo)

685 euros por persona todo incluído.
Inscripciones en la Parroquia de Cruce de Arinaga o la Agencia. Teléfonos:
928 18 06 58, 627 18 42 87
y 686 12 06 86 (Agencia)

ITINERARIO:


DIA 11. RECOGIDA EN EL AEROPUERTO DE BILBAO.
             PANORAMICA DE BILBAO.
            TRASALDO AL HOTEL EN CANTABRIA, ALOJAMIENTO Y             ALMUERZO.

 Recogida en el aeropuerto de Bilbao y panorámica de la ciudad. Traslado al hotel en Cantabria, alojamiento y almuerzo. Visita  panorámica de Santander. La ciudad se ordena en torno a un gran puerto natural, utilizado desde antes del imperio romano. El entorno paisajístico es privilegiado, con amplios espacios verdes y playas, destacando la zona de Mataleñas, Sardinero y La Magdalena, donde tuvo su residencia estival Alfonso XIII. A poca distancia de la ciudad se encuentran la ribera sur de la bahía y la franja costera que llega hasta la desembocadura del río Pas, con algunas de las mejores playas de la región. Regreso al hotel para la cena.

DIA 12. VISITA A  SANTOÑA Y LAREDO.
              ALMUERZO EN EL HOTEL.
              VISITA  A COMILLAS Y SANTILLANA DEL MAR.
              CENA EN EL HOTEL.

Desayuno y salida. Recorriendo la costa llegaremos hasta Santoña, uno de los principales puertos pesqueros del Cantábrico.  Durante el recorrido por el casco histórico de la población tendremos la oportunidad de visitar una fábrica de conservas (visita en función de fabricación), ya que esta localidad es famosa en toda España por este tipo de industria. A continuación visita de Laredo que posee un magnifico arenal blanco y fino de 4 km de longitud, al lado el puerto y sobre este la puebla vieja, un laberinto de callejuelas que escalan la colina.   Almuerzo en el hotel.

Por la tarde salida hacia Santillana del Mar, a unos 30 kilómetros de Santander, es un museo vivo de una villa medieval desarrollada en torno a la colegiata de Santa Juliana, aunque la mayoría de sus caseríos corresponden a las diversas aportaciones arquitectónicas de los siglos XIV al XVIII. El conjunto histórico-artístico de Santillana no se puede visitar más que a pie, declarada toda ella Monumento Nacional. Salida hacia Comillas, bella población y prestigioso centro vacacional, donde destaca la Imponente Universidad Pontificia, El Palacio del Marqués de Comillas, con el Pabellón del arquitecto Gaudí.  Regreso al hotel para almorzar.  Cena en el hotel.
DIA 13. VISITA A LOS PICOS DE EUROPA
             (VALLE DE LIÉBANA, POTES, SANTO TORIBIO Y                        FUENTE DE)
             ALMUERZO EN RESTAURANTE.
             VISITA A SAN VICENTE DE LA BARQUERA
             CENA EN EL HOTEL.

Desayuno y salida hacia los Picos de Europa, recorriendo el desfiladero de la Hermida y el Valle de Liébana, hacia Potes. Capital de la zona, presidida por la Torre del Infantado. Gran Edificio de la época medieval. Almuerzo típico. Continuaremos al Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Seguiremos hasta Fuente De, al pie de los Picos de Europa. Si el tiempo lo permite posibilidad de ascender facultativamente (no incluido) en el teleférico del Mirador del Cable desde donde se divisa una impresionante vista.
  Regreso al hotel, pasando por San Vicente de la Barquera, que se encuentra en pleno corazón del Parque Natural de Oyambre, un espacio natural protegido de gran valor ecológico integrado por rías, acantilados, playas, dunas praderías y bosques que albergan una fauna y flora de gran importancia y un destacado patrimonio monumental de gran importancia histórica. Cena y alojamiento.

DIA  14. VISITA AL PARQUE DE LA NATURALEZA DE                                CABARCENO                    
               ALMUERZO EN EL HOTEL.
               VISITA A LA BIEN APARECIDA Y CASTROURDIALES.
               CENA EN EL HOTEL.

 Desayuno y salida hacia el Parque de la Naturaleza de Cabárceno (Entrada incluida), situado en la Sierra de Cabarga, ocupa el espacio de unas grandes minas de hierro explotadas d esde tiempos de Roma. Bello y extensísimo espacio natural, importante por su vertiente faunística, donde podemos encontrar animales llegados desde distintos lugares del mundo que viven en semilibertad. Cabarceno por sus características está considerado como un espacio zoológico único en el mundo. Almuerzo en el hotel.
Continuación hacia Castro Urdiales, moderna y cosmopolita localidad de la costa más oriental de Cantabria. Sus poderosos atractivos turísticos basados en la tranquilidad de su ambiente, la naturaleza de su entorno y la distinguida forma de vida de sus gentes, convierten a Castro Urdiales en claro exponente del encantador veraneo cantábrico. Destacamos la Iglesia de Santa María y el Puente de Santa Ana. Regreso al hotel para la cena.


DIA 15. VISITA A BARCENA LA MAYOR.  
              ALMUERZO EN EL HOTEL.
              VISITA A LIÉRGANES EN TREN. CENA EN EL HOTEL.

Desayuno y  salida hacia Cabezón de la Sal para llegar al Valle de Cabuérniga, una de las zonas más agrestes y bellas de la región, y también una de las más desconocidas para el turismo, pese a su gran atractivo natural. Continuación a Bárcena La Mayor, la visita a esta población su de origen medieval, declarado conjunto Histórico- Artístico en 1979, nos entroncará con la forma de vida tradicional cántabra. Almuerzo en el hotel.

 Por la tarde salida en tren con parada en algunas localidades y un recorrido por plena naturaleza a la orilla del río hasta llegar a Lierganes. Villa muy famosa por su leyenda “del hombre pez” y porque fue declarada Conjunto Histórico Artístico. Tiene Lierganes, numerosos rincones pintorescos y de fachadas montañesas: Plaza del Marqués de Valdecilla, casonas como la de Los Cañones (S.XVIII) o la de Los Setién  etc. El Puente Mayor s. XVI parece que vuela sobre el río Miera. Se conserva en Lierganes un importante Balneario, muy de moda hace un siglo, entorno al manantial de Fuentesanta, del que manan aguas sulfurosas.  Regreso al hotel para la cena.

DIA 16. DESAYUNO ENEL HOTEL.
              VISITA A BILBAO.
              ALMUERZO EN RESTAURANTE.
             A LA HORA ACORDADA TRASLADO AL AEROPUERTO                  DE BILBAO.
Desayuno y salid hacia Bilbao capital de Vizcaya, se encuentra a 19 metros sobre el nivel del mar en el fondo de un estrecho valle excavado por el río Nervión. En el punto en que éste se convierte en ría, vive la ciudad e influencia todo el eje del estuario aguas abajo hasta el Abra, zona en la que desemboca. Durante la Edad Media se fue perfilando el futuro porvenir de la ciudad, cuyos hombres, laboriosos y de gran tesón, llegaron a convertirla, ya en el siglo XVIII, en un importante centro mercantil, urbano y marítimo (a consecuencia de la autorización del comercio con América). A partir de  1960, comienza la villa a convertirse en una urbe inmensa. Pero a pesar de todo, el núcleo vital sigue siendo siempre el casco viejo, una encrucijada de calles, estrechas entorno a la iglesia de Santiago. Considerado como núcleo urbano más grande del País Vasco. Aquí podremos visitar sus barrios antiguos como la plaza Moyua, la Gran Vía o las Siete Calles frente al Nuevo Bilbao con obras de los arquitectos más famosos: el museo Guggenheim, el Metro de Norman Foster etc…que forman la imagen más actual de la ciudad. Almuerzo en restaurante. Tiempo libre hasta la hora de traslado al aeropuerto de Bilbao.



EL PRECIO INCLUYE
·    5 NOCHES HOTEL SPA MILAGROS GOLF 4*  EN MP/PC EN CANTABRIA
·         TRASLADOS AEROPUERTO-HOTEL-AEROPUERTO
·         GUÍA PROFESIONAL ACOMPAÑANTE
·         SERVICIO DE BUS
·         1 ALMUERZO REST.  EN POTES
·         1 ALMUERZO REST.  EN BILBAO
·         AGUA Y VINO EN LAS COMIDAS
·         ENTRADA PARQUE DE CABARCENO
·         VISITA FÁBRICA DE CONSERVAS
·         BILLETE DE TREN A LIERGANES
·         SEGURO DE VIAJE Y ANULACION
·         VUELOS GRAN CANARIA- BILBAO- GRAN CANARIA




domingo, 11 de abril de 2010

CARTA AL VIENTO: Santo Toribio de Liébana.

Cada quince días colaboro en Radio Tamaraceite con una de estas "cartas al viento". Esta semana, Paco Mira, conductor del programa, me sugirió que hablara de Santo Toribio de Liébana porque este año es también Año Santo Lebaniego, coincidiendo con el del apóstol Santiago. Y esto fue lo que escribí y dije a los oyentes de la emisora parroquial y que ahora también comparto con ustedes.


Un saludo cordial, buen amigo Paco Mira y buenos amigos de Radio Tamaraceite. Dices que hoy toca hablar de Santo Toribio de Liébana y no sabes cuántas cosas me gustaría contarte. Hace bastantes años, estaba yo de cura por Vecindario, descubrí y me enamoré del paisaje de Potes, camino del santuario de Santo Toribio. Allí me pasaron cosas hermosas. Me encantó el santuario donde se conserva un trozo que se considera parte de la Cruz de Cristo; pero vine más encantado todavía de todo lo que lo rodea: los majestuosos Picos de Europa y el valle inigualable por donde serpentea la carretera que conduce hacia Potes. Y mucho más me alegró todavía la singular acogida de unas personas de allí, Guadalupe y su familia, a quienes no conocía de nada y que fueron tan amables como corresponde a una familia que vive a la sombra de ese “lignum crucis”, esa madera que, supuestamente, tuvo sobre sí el cuerpo de Jesús.

En aquella ocasión prometí que volvería a Potes y a su santuario y he tenido la suerte de volver al menos dos veces más. En ambas ocasiones volví a disfrutar de su paisaje, volví a arrodillarme ante el trozo de la cruz y a compartir la amistad siempre amable de la familia que tan bien me acogió y que regentaba entonces una posada familiar.

La última vez que estuve en Santo Toribio de Liébana, vine algo decepcionado, lo confieso. Con mis experiencias anteriores viajé hacia Cantabria con la mayor de las ilusiones. No fui solo sino acompañando a los jóvenes de mi querido grupo “Ponte en marcha” de Tamaraceite. Planeamos el viaje con bastante antelación y nos fuimos de nuevo a Potes. Disfrutamos de su paisaje y peregrinamos hasta el santuario caminando durante cinco jornadas. Pero el camino nos resultó pobre. A pesar de sus bellísimos paisajes, el camino está descuidado, tiene poca señalización y cuando pedíamos información a los centros públicos e incluso al mismo santuario, apenas sabían orientarnos. Fue muy difícil encontrar albergues o algún alojamiento adecuado para un grupo de peregrinos que nos habíamos trasladado desde Canarias.

Al final, casi siempre los finales son felices, menos mal, cuando llegamos al santuario, un poco desolado porque apenas había gente aquel domingo por la mañana, nos sentimos bien. Los padres custodios del santuario nos acogieron con afecto y tuve la oportunidad de tener en mis manos el trozo de madera, supuestamente perteneciente a la verdadera cruz de Cristo, y bendecir con él a los muchachos que se habían trasladado desde Tamaraceite. Nos hicimos fotos, muchas fotos. Y rezamos y pedimos y cantamos y muchos también lloramos de emoción.

Pensé entonces que nuestro camino hasta la Cruz no fue muy agradable. Pero que muchísimo menos, infinitamente menos, lo fue para Jesús cuando cargó con aquel y otros trozos más de un tronco pesado, duro e injusto.

Cuando terminó nuestra peregrinación hicimos fiesta.. Y mi recuerdo se marchó, inevitablemente, hacia aquella amiga de años atrás, a Guadalupe y a su familia. A Lupe la había conocido en una destartalada guagua desde Santillana del Mar a Potes. Y como los buenos recuerdos no se borran, la localicé y ella se preocupó de que no nos marcháramos de allí sin disfrutar de la música, la alegría y el buen humor de la gente de su tierra. Nos visitó en el camping en el que nos habíamos alojado y sus jóvenes amigos nos animaron una velada que siempre recordaremos.

Ciertamente el Camino de los peregrinos hasta el santuario y la información que desde las instituciones se ofrece- mejor, que no se ofrece- nos decepcionó. Pero encontrarnos con aquel paisaje, aquella cruz y aquella acogida fue la mejor señal de que Jesús estaba allí. No sé si en la cruz o en las montañas o en la familia y amigos de Guada. Seguro, segurísimo, que en unos y otros estaba y está Jesús. Por todos estos motivos sí que vale la pena ir este año, o cualquier año, a Santo Toribio de Liébana, deteniéndose, por supuesto en Potes y, si fuera posible, en el Hostal de mi amiga Guadalupe. Seguro que nadie vendrá decepcionado.

(La foto de arriba es del grupo Ponte en Marcha que el año 2007 hicimos el Camino hasta el santuario de Santo Toribio de Liébana. Estamos a la sombra de los Picos de Europa. En la otra foto estamos Guadalupe y yo en el camping donde se hizo la fiesta para el grupo gracias a esta chica de Potes)