viernes, 24 de febrero de 2017

YO NO TE OLVIDARÉ

·       Escribe Paco Mira

..."YO NO TE OLVIDARÉ"

            Déjenme que comience recordándoles una pequeña historia que seguro que ya conocen: "Dicen que Dios, con una maleta en la mano, fue en busca de un hombre, al que le dijo que ya era hora de irse con él. El hombre, extrañado, le pregunto, ¿ya?, ¿tan pronto? La verdad es que tenía muchos planes para la vida..... Ya, le dijo Dios, pero nos tenemos que ir.

         Por cierto, le dijo el hombre, ¿qué traes en la maleta? Dios le dijo, tus pertenencias. ¿Pertenencias?, responde el hombre, mis cosas, mi ropa, mi dinero... No, responde Dios. Eso no era tuyo, era de la tierra. ¿Mis recuerdos? vuelve a preguntar el hombre. No, dice Dios, esos son cosas del tiempo. ¿Mis talentos?, vuelve a preguntar. No. Eso pertenece a las circunstancias. Quizás ¿mis familiares y amigos?. No esos eran del camino, le dice Dios. ¿Tal vez mi mujer y mis hijos?. No esos son de tu corazón. ¿Mi cuerpo?. No. Ese es del polvo. ¿Mi alma, quizás?. No esa es mía.

         El hombre, ya un poco confundido, quizás con miedo, con lágrimas en los ojos, le pidió la maleta y la abrió. Vio que estaba vacía. El hombre, llorando, preguntó: ¿no tuve nada?. Así es, respondió Dios. Cada uno de los momentos que viviste fueron tuyos. La vida es sólo un momento, un momento tuyo. No te olvides de la felicidad. Todo lo material se queda aquí, así que valora lo que sientes."

         ¡A mí la historia me parece entrañable!. Y me parece tal porque la vida, cada día que pasa, nos oferta lo suficiente como para llevarle la contraria al evangelio. Hoy Jesús nos quiere dar una lección de todo lo contrario a las aspiraciones que tenemos cada día y de como lo gestionamos. Parece mentira que queramos apropiarnos de infinidad de cosas y al final no nos llevamos nada. Sin embargo,  hoy el profeta Isaías (Is 49), nos recuerda Yo no te olvidaré.

         Y es que quizás, el acopiarnos de infinidad de cosas, nos hace olvidarnos de lo más esencial.

         Cuantas parejas de enamorados que no son capaces de entenderse y sin embargo Dios les sigue diciendo, Yo no te olvidaré. Cuantos y cuantas personas hoy en día, han abandonado su compromiso con Dios. Han abandonado por algún motivo su cercanía y su presencia, y sin embargo él les dice Yo no te olvidaré.

         Este grito de Isaías sigue siendo vigente para quienes han perdido la esperanza en infinidad de situaciones de la vida y Dios sigue diciendo Yo  no te olvidaré. ¡ Cuántos extranjeros, peregrinos, gentes de camino, gentes en busca de pan y de futuro... que nosotros les negamos, a veces! y Dios les sigue diciendo Yo no te olvidaré. ¡ Cuántas playas reciben a la muerte que nació como vida e ilusión en un mundo mejor...!. ¡Cuantos, por desgracia, están viviendo en los andenes y aeropuertos de la vida!  y Dios sigue diciendo Yo no te olvidaré. ¡ Cuántos crucificados en nuestros días ante nuestra indiferencia! y Dios, también como en el calvario, dice Yo no te olvidaré.

         Dios no abandona. Dios nos recuerda que nuestra maleta está vacía y nos recuerda en Mateo 6,24 que "¿por qué andan agobiados en lo que van a comer o lo que van a beber?. Da la impresión que a veces pensamos que lo que tenemos lo tenemos para toda la vida. Incluso que lo que tenemos nos hace alejarnos de ese gran misterio de amor llamado Jesús de Nazaret.

         Pero ha habido y hay profetas, como Isaías, pero hoy también con nombres y apellidos que en nombre de Dios nos recuerda que Yo no te olvidaré. Busquemos el reino de Dios y sobre todo la justicia de éste. Si así lo logramos lo más probable que no importará que nuestra maleta esté vacía.

     Hasta la próxima.

         Paco Mira

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