viernes, 11 de noviembre de 2016

MI QUERIDA IGLESIA


Escribe Paco Mira

MI QUERIDA IGLESIA,
ESA IGLESIA MIA,
ESA IGLESIA NUESTRA

            No sé si los que tenemos ciertos años nos vamos volviendo más nostálgicos de ciertos acontecimientos o personajes del pasado. Pero sí tengo claro que el pasado nos ha servido para saber donde estamos ahora y sobre todo hacia donde tenemos que caminar. Hace unos cuantos años, entre nosotros , había una cantante llamada Cecilia que cantaba aquello de mi querida España, esa España mía, esa España nuestra", sin duda ella sentía como propio lo que amaba.

         Este domingo celebramos el día de mi querida Iglesia, esa Iglesia mía, esa Iglesia nuestra, el día de la Iglesia diocesana. Una Iglesia que entiendo que no es la propiedad de un señor que vive en el Vaticano, ni la de alguien que en representación de él vive en la Plaza de Santa Ana. La Iglesia soy yo, eres tú, somos nosotros. Somos Iglesia todos aquellos que hemos sido bautizados en un momento determinado y que no nos quejamos ni nos arrepentimos de ello. Si mi Iglesia falla, es porque yo fallo, es porque nosotros no nos ponemos de acuerdo.

         A veces me da pena la virulencia con la que criticamos a esa institución que tiene fallos, que es pecadora, pero que es maravillosa porque a base de caídas, a base de pastores que no son perfectos, a base de cristianos que critican y no quieren corregir.... vamos caminando por un camino por el que todos pasamos y que a veces no es el más adecuado.

         Es verdad que me gustaría una Iglesia que a lo mejor tuviera otros alicientes: una iglesia donde los seglares no solo tengan protagonismo en el papel sino en la realidad; una Iglesia donde la mujer tenga los mismos derechos que los hombres; una Iglesia que condene fallos pederásticos o de soborno... una Iglesia que sepa pedir perdón, porque es una Iglesia humilde y pecadora. Pero es la Iglesia que tenemos, con gente maravillosa, con gente comprometida, con gente entregada y por ello caminamos.

         Claro y a río revuelto, ganancia de pescadores. Seguro que aparecerán muchos que darán soluciones de como tiene que ser nuestra Iglesia. Muchos ni siquiera la pisan o si lo hicieron, fue hace mucho tiempo. También habrá muchos que desde dentro quizás la critiquen, si es para el bien de la misma, bendito sea. No cerremos la puerta a la reflexión y al diálogo, cerremos la puerta a quienes intenten desestabilizar  lo que tengamos de verdadera armonía.

         Seamos agradecidos con las otras Iglesias que desde la diferencia hace que todas nos enriquezcamos; seamos agradecidos con las opiniones de quienes no piensan como nosotros, pero que desde la diferencia nos hacen avanzar en el estudio y en la sencillez.

         Me gusta mi pastor, me gusta Francisco que desde la humildad me dice que tengo que oler a oveja, a salir a las periferias y a rezar con los que no tienen lugar para ello. Me gustan los amigos sacerdotes que entregan su vida en favor de los más necesitados; me encantan los seglares, los laicos comprometidos que "pierden su vida para ganar la de otros"... Mi querida Iglesia, esa Iglesia mía, esa Iglesia nuestra". Si todos somos conscientes que la Iglesia es una tarea de todos y no de unos pocos, somos capaces de llevar adelante y hacia buen puerto una tarea maravillosa que empezó hace dos mil años.

         Gracias a mi Iglesia. Felicitémonos todos por lo que compartimos juntos y disfrutamos todos. Es lo que tenemos y es lo que nos toca vivir en el momento en que lo estamos disfrutando.

      Hasta la próxima.

          Paco Mira

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