Mostrando entradas con la etiqueta periodistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodistas. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2015

LA ASCENSIÓN Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Escribe Paco Mira:


LA ASCENSIÓN Y LOS MEDIOS 
DE COMUNICACIÓN
No hace mucho les comentaba que había tres jueves en el año que relumbraban más que el sol: jueves santo, Corpus Christi y la Ascensión. Pero por motivos laborales, por aquello de no perder excesivos días sin trabajar, menos el jueves santo, todos los pasaron a domingo: desgraciadamente no trabajamos, por falta de trabajo claro, ni jueves ni domingos.

La Ascensión es de esas solemnidades que probablemente y con ojos racionales no entendemos. No entendemos porque eso de que un hombre, cual nave espacial, suba al cielo, pues no encaja en la mente de muchos, incluso en la mente de más de un teólogo. ¿Cómo alguien de carne y hueso puede, por su propio pie, llegar al cielo, si sabemos que éste no es un lugar geográfico?. Y nosotros como bobos, mirando hacia arriba. "Galileos, (tú, yo, tu suegra, el vecino..). ¿qué hacen ahí mirando al cielo" (Hechos 1,1) A veces qué mala costumbre tenemos de quedarnos parados y no actuar.
Quizás con la ascensión comienza el "destete" cristiano del cristiano. Hasta ahora lo que hemos hecho ha sido compartir experiencias, vivencias, recorrer caminos,  a veces morder el polvo de la realidad diaria y ... recorrer pueblos y ciudades acompañando al Maestro. En más de una ocasión hemos dicho "¡qué bien se está aquí!". Ahora se va. Ahora nos dice que empieza nuestra historia. Ahora comienzan los exámenes de lo que hemos aprendido y vivido estando con él. Sin duda tarea nada fácil, pero prueba que nos sirve para comprobar el grado de maduración en la fe.
Pero también el capricho del calendario, quiere que este fin de semana sea la jornada de los medios de comunicación social. Comunicar es expresar de forma que nos entiendan y social a todo el que nos quiera escuchar. Nosotros somos el o los medios para ello. Hay que comunicar socialmente aquello que para nosotros es importante. No solo los periodistas, los comunicadores, los que tienen una carrera en comunicación otorgada por una universidad celebran su día. Todos podemos ser comunicadores de Buenas Noticias, de Evangelios. Todos podemos ser periodistas cristianos y también celebrar este día. Dice el Evangelio de este fin de semana: "Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio a toda la creación" (Mc, 16,15).
Pero también y a veces, los periodistas son una profesión de riesgo. Riesgo incluso de su propia vida, pero su entusiasmo, su ilusión, sus ganas... le llevan a continuar adelante. Parece que hoy en día, el ser cristiano también puede ser una vocación de riesgo, de hecho lo es y cuesta la vida.. y lo es porque probablemente sea una vocación  que se empeñan en que sea devaluada. Pero amigos no nos olvidemos que sigue siendo Buena Noticia y las buenas noticias nunca pasan.
Amigos, disfrutemos de lo que anunciamos. No miremos pensativos y preguntándonos y ¿ahora qué?. Espabilémonos, seamos capaces de reaccionar y tomar decisiones porque a veces en las equivocaciones tenemos la posibilidad de corregir errores. Seamos capaces de autocorregirnos con mirada crítica pero con capacidad de ser humildes. Seamos felices con lo que proclamamos. No tengamos la mirada perdida para que quien nos mire crea que en nosotros no hay una buena noticia. Tengamos, eso sí, los pies en la tierra y - al mismo tiempo - tengamos la capacidad de denunciar aquello que nos parece y es injusto. Que se nos note el "destete" pero al mismo tiempo sin olvidar quien es nuestro guía y maestro.
No nos olvidemos de como tenemos que ser periodistas, humildes, amables, comprensivos, ... manteniendo la unidad en la paz. (Ef 4, 1). Teniendo esto claro seremos capaces de mucho, incluso de "coger serpientes con las manos". Total nada.
¿Qué les parece si lo intentamos?


                       
        Hasta la próxima

        Paco Mira

viernes, 23 de enero de 2015

YO TAMBIÉN SOY UNO DE ELLOS

Escribe Paco Mira:
YO TAMBIÉN SOY 
UNO DE ELLOS

         No hace mucho un gran amigo me comentaba que en las cartas que compartía con ustedes no mezclara muchos temas, pues eso podría llevar a la confusión a la gente. En parte estoy de acuerdo pero por otro lado no tanto. Y no tanto porque la actualidad es la que a veces marca nuestro devenir de cada momento. Habrá fines de semana en los que los acontecimientos no son muchos, pero habrá otros, y creo que este es uno de ellos, en los que la riqueza de los acontecimientos nos pide paso.

         Quiero hacer, en primer lugar, un homenaje a todos los periodistas. Este fin de semana es San Francisco de Sales. Quiero hacer un homenaje no solamente a aquellos que dan la cara en la conflictividad de una noticia, o en jugarse el pellejo por un acontecimiento determinado. Quiero hacer un homenaje por los que defienden, comunican y publican la verdad por encima de todo. Por todos los que desde la objetividad son capaces de transmitir a los demás que la información no está manipulada. Un homenaje a los que no se recrean con escarnio en la vida de nadie ni por nadie, sino en los que cuentan la verdad y los demás somos capaces de asumirla como cierta. Un homenaje a nuestros periódicos, a nuestras radios (en especial a la de Tamaraceite que con esfuerzo, sudor y alguna lágrima, pero  por su propio pie, ha sido capaz de llegar hasta donde está), a nuestras televisiones que son la cultura y entretenimiento de muchas personas. Un homenaje a todos los que trabajan, desde los medios de comunicación social, en favor de la libertad y para la libertad. Por ello, yo diría que también soy uno de ellos.
         También este fin de semana se celebra la infancia misionera. Algo que parece tan tierno y tan bonito y que parece que queda como muy lejos. El lema es también yo soy uno de ellos. Los niños hacen y realizan muchas veces lo que los mayores hacemos como ejemplo para ellos. No le podemos exigir a los niños aquello que nosotros no somos capaces de dar. No podemos decirle a los niños que sean solidarios cuando nosotros estamos lejos de ello. No podemos decirle a los niños que tienen que dar ejemplo a sus amigos y ser testimonio de una causa, cuando sus padres están a años luz de ello. Los niños pueden ser misioneros, si nosotros somos capaces de ayudarles a serlo. Los niños pueden ser misioneros, si nosotros somos los primeros testigos de ese anuncio que merece la pena y consideramos como válido y eso es así, entonces podremos decir que Nosotros también somos uno de ellos.

         Todo esto viene a cuento con la liturgia de este fin de semana, "conviértanse y crean en el evangelio". ¡que fácil puede ser la frase, pero que difícil el cumplimiento.!. Convertirse y creer, parecen dos partes separadas y que se pueden cumplir independientemente. Sin embargo lejos de la historia. El convertirse y creer son dos partes de un todo que indefectiblemente van unidas. Lo más probable es que el que cree y no se convierte es como intentar convertirse sin creer. Jesús de Nazaret comienza su misión asumiendo esta misma, para después aplicarla.

         Sin duda que para que los niños sean misioneros tiene que ver en nosotros la posibilidad de conversión, la posibilidad de creer en una buena noticia que merece la pena cual periodista audaz y atrevido. Vivimos en un mundo en el que ciertas actitudes de la vida pueden tener una cierta dosis de riesgo, pero, bendito riesgo si este merece la pena. Ojala que seamos capaces de inculcarle a los niños que en la vida las cosas cuestan, incluso el decir la verdad, por eso la humildad es la norma básica de la sinceridad de la vida.

         Amigos, seamos uno de ellos. Seamos los primeros misioneros familiares para que sirvamos de ejemplo a los más pequeños. Si esto lo conseguimos, habremos dado un paso de gigantes.

         Hasta la próxima.

         Paco Mira