sábado, 9 de septiembre de 2017

LA FIESTA DEL PINO

Escribe Juan Santana

 LA FIESTA DEL PINO

De nuevo es el recuerdo lo que me impulsa a escribir esto, pues Dios mediante,  (escribo el día 6 de septiembre) pasado mañana día 8 será la fiesta de la “Patrona del Pino”, esa Virgen de todos los que habitamos sobre todo en esta isla de Gran Canaria.

En mi condición de invidente, que no sordo, al pasear por las calles del pueblo no parece que la fiesta esté próxima, a no ser por los coches de choque, los “chiringuitos” para el divertimento en la Plaza, etc.   

¡Madre mía; vaya diferencia!  

En los años de mi niñez, cuando teníamos menos y nos divertíamos más, eso era otra cosa, aunque bien es verdad que estábamos todos, pero por este motivo nos acordamos mucho más de los que se fueron al cielo y nos dejaron con la ansiedad lógica por su pérdida.

Pienso, no censuro, que después de que celebraran la “Vará del pescao” se acabó la fiesta sin haber comenzado aún.

No oculto nunca mi desacuerdo con esa incitación a la bebida, que con el beneplácito del Ayuntamiento de Agüimes, permite beber ese día por la calle, aunque fuera de esa celebración y si llevas una cerveza en la mano derecha, te ponen una multa en la izquierda para que tengas las dos manos ocupadas.     

No vayan a creer que solo nombro aquí los actos populares, que si bien puedo meter la pata por desconocimiento, creo que la hora de la procesión es algo tarde.

Quizás el Clero se planteó que los calores retraerían más a los devotos de la Virgen, pero no lo sé con certeza.

De todas formas, salvo algún que otro acto nocturno, ya no es como antes, pues si les soy sincero no se nota ambiente festivo, a no ser que el visitante esporádico de la playa vea “las tres banderas” que han colocado cerca de la iglesia.

Echo de menos el fervor popular, cuando los habitantes de la playa contaban los días que faltaban para que llegara la fiesta, haciendo torneos de lucha canaria, fútbol etc.  

Si por casualidad estuviesen previstos estos actos, que no lo sé, por lo menos no se le ha dado la difusión correspondiente, esa que hace que el pueblo llano, a quién va dirigida preferentemente la fiesta, no se entere de lo previsto.

Antaño se preparaban carrozas para hacer “la ofrenda” de productos alimenticios a la Virgen del Pino la víspera de su fiesta, productos que donaban los vecinos, donde los encargados de recoger esa comida iban de casa en casa.    

Ahora, el ayuntamiento pone la carroza, pero que es para llevarla a Teror, donde no ignoro que está también la imagen de la Virgen, con la salvedad de que allí te están grabando las cámaras de televisión y aquí solo te ven los asistentes al acto.

No puedo dejar de nombrar a los vecinos y vecinas que vienen caminando desde el Cruce de Arinaga hasta la playa para homenajear y traer una ofrenda a la Madre de Dios. Vaya para ellos mi reconocimiento y gratitud por lo que hacen, aunque otros deberían de copiarles, pero como no destinan un Euro a esas cosas, les dejo para meditar el refrán que dice: “barre primero tu casa y luego podrás barrer la del vecino”, ya que poco cuesta al consistorio traer aunque sea una carroza para Arinaga, haciendo así que los demás participaran también. 
  
Juan Santana Méndez

  

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